Cine
5 datos sobre "El ladrón de perros", la película boliviana que ganó en los Premios Platino
Este domingo, la película boliviana "El ladrón de perros", de Vinko Tomicic, obtuvo el Premio Platino a la Mejor Ópera Prima. La película también estuvo nominada en la categoría Premio Platino al Cine y Educación de Valores, que, sin embargo, fue para la costarricense "Memorias de un cuerpo que arde".
Al recoger el galardón, Tomicic destacó que para que el proyecto se materializara fue necesaria la contribución de seis países: Bolivia, Chile, México, Ecuador, Italia y Francia. “Es muy difícil hacer cine. Por eso, nos emociona recibir este reconocimiento”, señaló e hizo un llamado a que las autoridades latinoamericanas aplicaran un mayor tiempo en pantalla para las películas nacionales.
"El ladrón de perros" cuenta la historia de Martín, un joven huérfano que trabaja como lustrabotas en las calles de La Paz. Para conseguir más dinero, decide robar el perro de su mejor cliente, un solitario sastre al que ha empezado a imaginar como su padre.
A continuación, cinco datos de la cinta.
- La idea de la cinta nace cuando Tomicic visita La Paz mientras participaba en el Bolivia Lab, el taller de capacitación de cine. Conoció la comunidad de lustrabotas, lo que le convenció de trasladar su película, que inicialmente planeaba filmar en Chile, a Bolivia.
“Me enamoré de la ciudad y de la comunidad de los lustrabotas”, afirma Tomicic en entrevistas con medios bolivianos. - La cinta es una coproducción entre Bolivia, Chile, Francia, Italia y México. Cuenta con un elenco también internacional, con los protagonistas siendo un boliviano, Franklin Aro, y un chileno, Alfredo Castro.
- Para encontrar al protagonista, se envió una convocatoria a la comunidad de lustra calzados en La Paz. Franklin Aro, quien jamás había actuado antes, se animó a participar en la prueba. El director encontró a su actor, al que incentivo a improvisar basándose en su propia experiencia como lustrabotas.
- La música en la película fue añadida en la etapa final de la postproducción. El realizador contó que él pensó inicialmente en no tener música en la cinta, pero vio la oportunidad perfecta para trabajar con un gran amigo suyo, el compositor Wissam Hojeij.
- En su recorrido internacional, la película cosechó premios y reconocimientos. Incluyendo Mejor Película Iberoamericana en el Festival de Málaga, Mejor película latinoamericana del Festival Internacional de Mar del Plata. También fue la cinta postulada por Bolivia para los Premios Goya.