2025-06-08

Tenis

Alcaraz derrota a Sinner en la final más larga de la historia de Roland Garros

Remontó un 2-0 en contra y doblegó en cinco sets al alemán 3-2 en un partido que tuvo 5 horas y 29 minutos de duración, superando al de 1982 que ganó el sueco Mats Wilander al argentino Guillermo Vilas en cuatro horas y 42 minutos.

Sports 360 / La Paz

El español Carlos Alcaraz mantuvo a buen recaudo su fortín de Roland Garros, donde sumó su quinto Grand Slam tras levantar tres bolas de partido y derrotar en cinco sets al italiano Jannik Sinner, número 1 del mundo, 4-6, 6-7(4), 6-4, 7-6(3) y 7-6(2), en 5 horas y 29 minutos, la final más larga de la historia del torneo.

La capacidad de resistencia de Carlitos pudo con la contundencia del italiano, que se había plantado en la final sin perder un set, que tuvo todo a favor, pero que no fue capaz de rematar al español, que se aferra a una pista tras la huella de Nadal que emerge de la Philippe Chatrier.

A falta de calidad, la final fue de una épica sublime, de una emoción a prueba de infartos, hizo vibrar al público y despertó todas las emociones.

El juego

Desde el inicio los nervios pudieron más que la calidad y ahí Sinner se condujo mejor, se asentaba en la solidez de su tenis para paliar que el servicio no le estaba funcionando. Suficiente para ganar el primer set a un Alcaraz impreciso, que multiplicaba los errores y permitía al italiano ganar el primer set.

Encadenó cinco juegos consecutivos y se frotaba las manos con el 3-0, pero llegó la respuesta del campeón. Recuperó su potencia, mejoró su servicio y obligó a Sinner a colocarse a la defensiva. Del 4-1 se pasó al empate a 5 y pudo ser peor por el italiano si no llega a ser porque en ese momento comenzaron a entrarle los primeros servicios.

El italiano no se amilanó, elevó el nivel para contrarrestar la recuperación del español y en el juego de desempate se apuntó el 2-0 en la segunda bola de set.

En el tercer set la final comenzó a tomar tintes épicos con Alcaraz protagonista. Cuatro juegos consecutivos del español para llevar la duda a la mente de un Sinner que, aunque consiguió recuperar la ventaja, cedió finalmente para el 2-1 parcial en sets.

Tres horas de juego y las armas estaban en todo lo alto. Alcaraz caminaba por el filo de la navaja, sin margen de error, pero el italiano entraba también en un terreno ignoto. Desde su vuelta a las pistas nadie le había exigido tanto y su aguante físico era una incógnita.

Alcaraz tenía comprobada su fortaleza con nueve victorias en maratones de cuatro horas, pero Sinner nunca había ganado un partido por encima de ese umbral. Todo el trabajo atlético que ha hecho el transalpino estos últimos meses quedaba a examen.

Ante esa amenaza aceleró el italiano, elevó la presión contra el español que aguantó bien el envite durante seis juegos, pero cedió al séptimo. Sinner veía cerca la meta y con servicio de Alcaraz se colocó 0-40. Tres bolas para destronar al campeón. Y las tres las levantó el español.

Con el trofeo en manos celebra el español Alcaraz. Foto: EFE

Aún tenía que arrebatar el saque del italiano, pero la comunión con la Phlippe Chatrier efectuó su magia cuando se cumplían las 3 horas y 50 minutos, el umbral tras el cual Sinner no conocía más que la derrota.

Sinner se frotaba los ojos, incrédulo ante lo que sucedía y el español se colocó 2-0, una renta que llevó hasta que con el 5-4 servía para el título.

Pero el guión de la final estaba escrito en el lenguaje más enrevesado y al italiano le quedaba oxígeno para seguir persiguiendo el título.

Por encima de las 5 horas les quedaban todavía golpes magistrales para llevar el choque a un 'superdesempate' en el que, camino de las 5 horas y media de tensión y épica, la raqueta de Alcaraz escupió golpes magistrales camino de la gloria. 

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