La Tribuna
El hincha, la figura de los tres clásicos del domingo
A pesar de la difícil situación económica del país, el hincha boliviano no se olvida del fútbol cuando de clásicos se trata. Busca cualquier alternativa para asistir al estadio para apoyar al equipo de sus amores.
El clásico paceño 300 desde la creación del profesionalismo en Bolivia no fue la excepción. Más de 30,000 hinchas alentaron a Bolívar y The Strongest a pesar del costo de las entradas, para muchos excesivo.
Desde el mediodía fanáticos se dieron cita al gigante miraflorino, familias enteras que comparten la emoción por el fútbol, pero no por los mismos colores, alentaron desde las graderías.
Hubo recibimientos más que especiales de parte de las barras. Bolívar y una tradicional bandera en la curva norte; el Tigre con los papeles picados y cánticos para apoyar a sus jugadores. El hincha atigrado se fue contento a casa, son ocho partidos en la temporada que el plantel de Achumani ha gritado victorias.
La otra cara de la moneda la mostraron los hinchas celestes, se fueron molestos por la derrota ante su eterno rival.
Hirvió la “caldera” en Montero. Más de 15,000 hinchas de Blooming coparon las graderías del Gilberto Parada, elegido al no poderse jugar en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera.
Por motivos de seguridad los hinchas de Oriente Petrolero no pudieron estar en el clásico cruceño 203, pero el apoyo no faltó para los verdolagas, unos cuantos pudieron colarse para apoyar al equipo de sus amores. La gran mayoría se acercó a la plaza 24 de Septiembre de Santa Cruz, donde se desplegó pantallas gigantes para seguir el partido y apoyar desde lejos.
Cochabamba también estuvo a la altura. Vistió sus mejores galas el estadio Félix Capriles para recibir el clásico 160 de esa ciudad. Más de 18.000 personas estuvieron apoyando a Wilstermann y Aurora.
A pesar del momento que atraviesa el Equipo del Pueblo, que necesita sumar puntos para “pagar” una sanción de los tribunales deportivos, aficionados no dudaron en estar y alentar a su plantel.
El Rojo no vive una situación diferente, sin poder habilitar jugadores por un castigo de FIFA, además de los problemas económicos de este año, su barra y aficionados fueron más en el Capriles y gritaron el gol convertido por Héctor Bobadilla.
Fue una jornada llena de emociones, los tres clásicos más importantes del país hicieron vibrar al aficionado.
Tal vez el hincha boliviano trabajó horas extras o dispuso sus ahorros para poder vivir un momento especial alentando a su equipo.
A pesar de la dura situación económica del país con todos los precios en alza, el hincha asistió a los clásicos.
Es la figura del domingo de fútbol que vivió el país.