Violencia
El Gobierno denuncia presencia de grupos violentos tras linchamientos en Shinahota
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, denunció este lunes que los recientes linchamientos ocurridos en Shinahota, en el Trópico de Cochabamba, reflejan una grave transgresión a la legalidad y para consolidar un control político territorial, con la presencia de grupos violentos.
“Se trata de dos muertes que no pueden quedar en el olvido (…). Lo que estamos viendo allá (en el Trópico) es indudablemente una perpetuación de la violencia”, afirmó Aguilera, citado por la estatal ABI.
El hallazgo de los cuerpos sin vida de dos hombres en la población de Shinahota, en el Trópico de Cochabamba, generó gran conmoción en la región. La Policía identificó a las dos personas que fueron linchadas, acusados de presuntamente robar vehículos en varios municipios de la zona.
Según los datos de la Policía, se trata de Richard Alca Mamani Rojas y Richard Romero Ala, este último fue interrogado por los pobladores según un video de los momentos previos al linchamiento.
La Fiscalía confirmó que dos de los retenidos murieron con signos de tortura: uno fue encontrado desnudo y colgado de una viga en una vivienda de madera, mientras que el otro se hallaba en el patio, tendido y con indicios de haber sido quemado.
Según Aguilera, lo que se vive en la zona es una violación al principio de legalidad y un intento deliberado de ejercer justicia por mano propia bajo el pretexto de justicia comunitaria.
Ante esta situación, denunció que en el Trópico de Cochabamba se intenta imponer un control político del territorio, que se traduce en la resistencia sistemática a la presencia de las fuerzas del orden.
“Desde nuestra perspectiva, este acoso y aquellas conductas delictivas están relacionadas con la expulsión de la Policía, fundamentalmente porque lo que se pretende es una protección de actividades ilícitas”, denunció.
También vinculó estos hechos con las recientes intervenciones del Viceministerio de Defensa Social, que halló 48 fosas de maceración de droga en operativos realizados en la región, lo que demuestra una vinculación directa con el narcotráfico.
En ese contexto, Aguilera advirtió sobre la existencia de estructuras violentas en la zona, incluso con características de grupos paramilitares.
“El uso excesivo de la violencia, como torturas y el empleo de gasolina, es evidencia de métodos extremos asociados a esas organizaciones paramilitares en el Trópico de Cochabamba”, afirmó.