SUMAS que RESTAN
El pasado fin de semana una red nacional publicó encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales, la cual incorporó una interrogante referida a cuál sería el mejor candidato a vicepresidente, considerando la importancia que tiene este puesto por dirigir la Asamblea Legislativa Plurinacional y en caso de ausencia del presidente ocupar su cargo como primera autoridad del país.
Más allá de las observaciones que se puedan plantear a la referida encuesta, es importante tratar de entender estos resultados considerando el análisis efectuado por Ariel Sribman Mittelman, profesor de ciencias políticas, quien realizó estudios empíricos sobre la relación entre presidente y vicepresidente, mismas que pueden ser de “subordinación” o “cooperación”, considerando también la tensión o el conflicto que pudiera existir en el binomio.
La “subordinación” se da cuando el capital político del vicepresidente es escaso y, si bien puede haber discrepancias entre quienes conforman la fórmula, la tendencia es hacia la no confrontación. El caso de la “cooperación”, está referido a la complementariedad de perfiles que puede pasar entre lo étnico, técnico, género, etario, regional, entre otros, teniendo como posibilidad que en algún momento exista confrontación por tratarse de liderazgos.
En tal sentido, llama la atención el caso de la percepción del candidato a vicepresidente del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Edman Lara, ex policía, calificado como el mejor candidato a vicepresidente por parte de los encuestados. Lara enarbola la lucha contra la corrupción, aspecto que es un elemento sensible para la población, lo cual denota que existiría una cooperación técnica en el binomio, siendo un candidato que le estaría sumando a Rodrigo Paz en la carrera electoral, pero que aún es insuficiente ya que su partido estaría ocupando el quinto lugar de las preferencias electorales.
Juan Carlos Medrano, candidato a vicepresidente por Autonomía Para Bolivia (SUMATE), ocupa el segundo lugar de preferencia y su partido estaría ocupando el cuarto lugar de intención de voto denotando que el concejal de Santa Cruz de la Sierra estaría en una relación de cooperación regional, entre los valles y los llanos, por lo que estaría sumando a la candidatura presidida por Manfred Reyes Villa.
El candidato a vicepresidente por la Alianza Política UNIDAD, José Luis Lupo, obtiene la tercera ubicación, del cual se percibe su carácter técnico-político lo cual podría representar una competencia dentro del binomio y probablemente un conflicto por el carácter político-empresarial del candidato a presidente, Samuel Doria Mediana, lo cual denota una relación ambigua. Lo cierto es que tiene limitada llegada a sectores vulnerables y áreas rurales del país, sumado a su trayectoria política, le estaría restando al candidato a presidente por UNIDAD.
Jorge Richter, candidato a vicepresidente por el Movimiento de Renovación Nacional (MORENA), estaría ocupando el cuarto lugar a diferencia del penúltimo lugar (noveno) que ocuparía su partido político, liderado por Eva Copa, evidenciando una cooperación en cuanto al género y conocimiento técnico, por lo que estaría sumando a la candidata presidencial, pero de manera insuficiente.
La candidata a vicepresidente por Alianza Popular, Mariana Prado, ocupa el quinto lugar de preferencia a diferencia del tercer lugar que estaría ocupando su alianza política, liderada por el candidato a presidente, Andrónico Rodríguez. Es posible que la idea original de cooperación a partir de una imagen de género y juventud no estaría obteniendo los resultados deseados ya que el candidato a presidente es producto de los movimientos sociales, pero Prado no estaría identificada con la línea que postula, por lo que diferentes organizaciones que conforman la Alianza expresaron su desacuerdo con su participación, a esto se suma sus controvertidas acciones en un caso que fue declarado como feminicidio, por lo que le estaría restando apoyo al candidato por esta Alianza.
En el caso de Juan Pablo Velasco, candidato a vicepresidente por la Alianza Política Libertad y República (LIBRE), ocupa el sexto lugar contrariamente al segundo lugar que estaría ocupando su partido político, liderado por Jorge Quiroga. Este binomio tiene una clara relación de subordinación, no obstante, se presume que la idea original haya sido la complementación entre experiencia y juventud, así como la innovación tecnológica, pero sus controvertidas declaraciones y el supuesto vínculo familiar con una entidad financiera intervenida, tuvieron que ser auxiliadas por el mismo candidato a presidente, razones que explican que esta candidatura le estaría restando a las pretensiones del candidato a presidente por LIBRE.
En el caso del Movimiento al Socialismo (MAS), el candidato a vicepresidente, Milán Berna, se ubica en el séptimo lugar de la preferencia electoral, existiendo en este caso una relación de cooperación en el binomio que conforma conjuntamente con Eduardo Del Castillo, candidato a Presidente, ya que Berna representa al occidente del país, mientras que Del Castillo al oriente. Teniendo una mayor llegada a las áreas rurales del país con una campaña política tradicional, por lo que le estaría sumando al candidato presidencial del MAS debido a la complementariedad percibida.
Las encuestas pueden cambiar en las siguientes semanas, pero si las tendencias se mantienen, más de un partido político debería efectuar acciones inmediatas para tratar de cambiar la percepción de la población con relación a su candidato a vicepresidente, a objeto de evitar lamentos posteriores al proceso eleccionario.