Perspectiva
Crear institucionalidad e incidir en una “nueva economía”, los retos de Bolivia
Una Bolivia con la confianza recuperada en las instituciones y con una matriz productiva diversificada, son los principales desafíos que el país deberá encarar, de cara a la nación que se busca construir, pasados los 200 años de vida como nación independiente, según analistas y especialistas consultados por Visión 360.
Carlos Cordero, analista político, sostuvo que Bolivia debe llegar a tener “instituciones transparentes” que ayuden a todos los bolivianos, además de converger en un Estado y una sociedad solidaria.
“Pero si en algo podemos llegar a converger es que todos queremos un Estado y sociedad solidaria, solidaria fundamentalmente, en la cual se pueda vivir en paz, gestionar las diferencias de una manera pacífica y que tengamos instituciones que ayuden a todos los bolivianos a tener una vida razonable, confortable y pacífica (…). Dependiendo de las personas y las perspectivas que se tengan, pues se deseará una Bolivia con empleo, con instituciones transparentes, una Bolivia segura”, expresó Cordero en contacto con este medio.
Para Guillermo Cuentas, exministro de Salud, es necesario “insertar a Bolivia en el siglo XXI”, debido a que el país quedó “anclado” al siglo XX en múltiples áreas.
“Creo que todos aspiramos a insertar a Bolivia al siglo XXI. Lamentablemente, en todos los campos quedamos anclados, estamos anclados al siglo XX. Y si no nos incorporamos en este siglo XXI, en todos los campos, el político, social, tecnológico, económico, siempre vamos a estar rezagados y no vamos a lograr satisfacer las necesidades básicas de toda la población en los próximos años. Entonces, ese es el gran desafío: insertar a Bolivia en el siglo XXI”, consideró el exministro.
Para el investigador Roger Cortez, Bolivia requiere el cambio a una nueva matriz productiva, que esté desanclada de la quema de bosques y que se centre más en la cultura y la biodiversidad con la que cuenta el país.
“(Bolivia requiere) una reforma de los desarrollos que haga de la vida misma, de la biodiversidad, de esa mezcla de cultura y biodiversidad que tenemos, de esa mezcla tan particular que tenemos en el país, haga el motor de una nueva economía cuyas bases son producción masiva de alimentos, pero fuera del esquema agroindustrial, entre comillas, que tenemos hoy día, depredador, quemador de bosques, con una exportación no competitiva realmente, con baja productividad, y que se sustenta en negocio inmobiliario, que es la especulación de tierras”, dijo Cortez.
Natalia Aparicio, analista, remarcó, en ese contexto, la necesidad de “dejar de ser dependiente de los recursos naturales” para finalmente “diversificar la matriz económica” y que ello también pasa por recuperar la confianza en las instituciones.
“Creo que es necesario construir una Bolivia que deje de ser dependiente de los recursos naturales; creo que es necesario construir una Bolivia que pueda diversificar su matriz económica, pero más que eso creo que es fundamental crear institucionalidad, crear instituciones sólidas donde la confianza de esa institución no dependa de una persona, que es usualmente lo que pasa”, sostuvo.
Por su parte, el investigador y docente Francesco Zaratti remarcó que Bolivia debe repensar el tema energético de cara al futuro y apostar por los modos renovables de producción de energía y apostar por la energía hidroeléctrica, eólica, solar y en menor medida la termoeléctrica, para “evitar generar rentismo” al Estado.
“Bolivia es rica en energías renovables, sobre todo en energía hídrica, pero complementada con mucha energía solar y algo de energía eólica, sin mencionar la energía termoeléctrica, de forma que se necesita la conversión, dejando de lado estos recursos que son no renovables, que se agotan y generan rentismo, crean una serie de taras para el Estado, para el crecimiento del Estado, a unas energías que más estén dirigidas a la producción, que estén dirigidas no tanto a la generación de rentas sino de trabajo”, indicó Zaratti.
Por su parte, el analista político Pedro Portugal sostuvo que el futuro dependerá de las nuevas ideas políticas que surjan en el país, y que es necesario “alejarnos de los problemas estrechos que tenemos” para conseguir una “cohesión nacional”.
“Eso va a depender de la capacidad, digamos, que tengamos y de las nuevas clases políticas y de las nuevas ideas políticas que puedan surgir en el país. Alejarnos de los problemas estrechos internos que tenemos, conseguir una cohesión nacional, no es decir que jugar un solo estratégico en el continente. Entonces, yo creo que todos esos elementos se están gestando y Bolivia a partir, digamos, de este Bicentenario va a poder cumplir esas tareas”, destacó.
Ciencia y conocimiento
Bolivia es un país que debe fomentar la investigación científica, según Zaratti. En contacto con este medio, sostuvo que Bolivia cuenta con varios “laboratorios naturales” que podrían ser abiertos al mundo para su investigación, a través del financiamiento propio e internacional.
“No hay que hacer milagros o cosas por el estilo, sino fijarnos en algo que Bolivia puede ofrecer al mundo que son sus laboratorios naturales: la altura, la Amazonia, el Salar. Se puede hacer mucha investigación internacional con el apoyo humano, de recursos humanos y financieros, de equipo y experticia con otros institutos y laboratorios del exterior”, remarcó Zaratti.
En ese marco, el exministro Cuentas enfatizó que es necesario apostar por la producción intelectual y que “el siglo XXI es el siglo del conocimiento”.
Identidad boliviana
Aparicio sostiene, con base en un estudio realizado por la fundación Arú, que el 83% de la población boliviana se identifica “primero como boliviana” y luego por su región.
“Entonces, es falso esto de que los regionalismos son predominantes, por ejemplo. O es falso que primero son aymaras y luego son bolivianos, por ejemplo. Entonces, los datos demuestran que primero prima ese sentimiento de bolivianidad”, subrayó Aparicio, que también agregó que es necesario “mirarnos al espejo y aceptar lo que somos. Dejar de negar e intentar superar esta dicotomía que se nos ha enseñado de las ‘dos Bolivias irreconciliables’. Creo que ya tenemos que empezar a pensar. Tenemos ese reto de empezar a pensar como un solo país, una sola identidad”.
Cordero señaló que para ello también es necesario “vivir en paz, gestionar nuestras vidas” con ayuda de las instituciones llamadas para ello.
“Yo creo que queremos una Bolivia solidaria, donde todos podamos vivir en paz y podamos gestionar nuestra vida, nuestras aspiraciones de la mejor manera posible con ayuda de las instituciones que son llamadas para ello, el Estado y sus diferentes niveles: las gobernaciones, los municipios”, acotó el analista.
Bolivia llega a su Bicentenario en medio de una crisis económica, social y política, ocasionada por la escasez de dólares, la falta de combustibles como gasolina y diésel para abastecer al parque automotor y a sectores productivos clave, y el encarecimiento de los productos esenciales de la canasta familiar.
A ello se suma una situación de ingobernabilidad y un divorcio entre los órganos Ejecutivo y Legislativo, hecho que hizo inviable el avance del trabajo de las principales instituciones del Estado como lo son el Gobierno y el Parlamento nacional.