Investigación
Las encuestas, en el ojo de la tormenta tras la primera vuelta
Los resultados oficiales ya se anunciaron: el binomio de Rodrigo Paz y Edman Lara ganó la primera vuelta de las elecciones, con más del 30% de los votos. Sin embargo, ese porcentaje difiere de los resultados que presentaron las encuestas de intención de voto que fueron realizadas por las empresas autorizadas por el Tribunal Supremo Electoral (TSE), porque en ninguna se atisbó la tendencia de que Paz podría llegar a ese sitial en la primera ronda.
Ante ese panorama, desde distintos sectores observaron a las encuestas, pidieron una auditoría y sanción e incluso hubo quienes plantearon procesos penales y hasta eliminar la posibilidad de aplicarlas en la segunda vuelta. Los especialistas consideran que el problema no está en las consultas, sino en las atribuciones que se les da y no tienen, y remarcan: no son una profecía, sino un retrato del momento en que se toma la muestra.
En las encuestas, difundidas una semana antes del día de votación, Paz apenas lograba entre el 6,4% y el 8,3% de intención de voto, y terminó obteniendo el 32%. Por el contrario, Samuel Doria Medina, de Unidad, se ubicaba en el primer lugar de preferencia, con porcentajes que estaban entre el 21,2% y el 21,6%.
El segundo lugar, en esos trabajos estadísticos, lo ocupaba Jorge Tuto Quiroga (alianza Libre), con el 20% (ver infografía adjunta). En otra encuesta, difundida el 8 de agosto, Quiroga incluso llegó a ocupar el primer lugar con el 24,45%.
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La diferencia entre el cómputo de los comicios y los distintos resultados que presentaron los trabajos de campo provocó que un día después del día de votación, dirigentes, políticos y otros representantes expresaran su disconformidad ante las encuestas, según un relevamiento de declaraciones.
“Nos han decepcionado las encuestas, nos han mentido”, manifestó el gobernador de La Paz, Santos Quispe. “Las empresas están siendo pagadas por candidatos”, reclamó, por su parte, el antiguo ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Rufo Calle.
Otras voces plantean desde una investigación hasta penalizaciones. Javier Alejo, ejecutivo de la Federación de Campesinos Tupak Katari, solicitó que se investigue la supuesta manipulación de las encuestas y pidió al TSE “eliminar esas encuestas” para la segunda vuelta.
Ricardo Rada, representante del Partido Demócrata Cristiano (PDC), sostuvo que “hay que procesarlos a quienes le mintieron a la gente”, puesto que a su parecer “no es la primera vez que se le miente”. En tanto, la diputada Deisy Choque, del Movimiento Al Socialismo, se preguntó “¿Será que tenemos que penalizar?”.
Y hasta el ex líder masista, Evo Morales, se sumó a los cuestionamientos contra las empresas autorizadas, con el argumento de que a su modo de ver fueron pagadas por “la extrema derecha”.
Las críticas no se quedaron dentro de las fronteras. Uno de los candidatos, Manfred Reyes Villa, de Súmate, restó importancia a los datos de las encuestas presentadas el 10 de agosto, en una entrevista que concedió al periodista de la cadena estadounidense CNN, Fernando del Rincón.
En la transmisión, aseguró que no le preocupaban los datos que lo ubicaban en el cuarto lugar de intención de votos. “No es la primera vez que las encuestas se equivocan. Lo mismo pasó en anteriores elecciones”, afirmó.
Una revisión de los datos presentados por las encuestadoras, previa a la votación, y los resultados de la elección en los comicios de este año y de 2020, muestra una gran diferencia, especialmente en torno al primer lugar.
En las elecciones de 2020, aunque Luis Arce, entonces candidato a la Presidencia, era el favorito en las encuestas, con una preferencia que variaba entre el 27% y el 34%, terminó ganando en primera vuelta con el 54,7%.
Los otros candidatos de las elecciones de entonces -Carlos Mesa, Luis Fernando Camacho, Feliciano Mamani, excepto Chi Hyun Chung- obtuvieron una votación mayor a la registrada por las encuestas (ver infografía).
Investigación y sanciones
En esta semana, los rechazos en alza, y no solo son los actores políticos que manifestaron su molestia. En las redes sociales se puede ver comentarios que van desde el “¿qué pasó? Las cosas no eran así en la última encuesta”, hasta el “alguien nos está tratando de meter los dedos a la boca, no puede ser que la diferencia sea tan grande”.
Calle consideró necesaria una auditoría y propuso que las encuestas se hagan a través de “una licitación”, y que, además, se establezcan mínimos márgenes de error. “Tendría que haber una auditoría, se debe sancionar, máximo margen de error debería ser de 3% a 4%, pero ahora es abismal”, indicó.
En criterio de los oponentes a las consultas estadísticas, de permitirse su realización durante la campaña de la segunda vuelta, las empresas involucradas deberían “transparentar” el mecanismo que utilizan.
“Las encuestas no tienen función predictiva, ni en Bolivia, ni en ninguna parte del mundo. Establecen lo que está sucediendo en el momento”.
Ricardo Paz, analista
Por su parte, el dirigente Alejo informó, el pasado lunes en una conferencia de prensa, a tiempo de pedir una pesquisa formal de las encuestas, que pese a la supuesta manipulación, en el área rural aprendieron a ser críticos y sufragar con tino. “Han sido (las consultas) manipuladas para beneficiar a ciertos candidatos (...). Por suerte los hermanos del área rural han aprendido a razonar, a ser críticos y votar con sabiduría”.
Uso y ajustes
Analistas y especialistas discrepan con estas posiciones. Visión 360 consultó con Daniel Moreno, Pedro Portugal y Ricardo Paz, quienes coincidieron en mencionar que las encuestas no fallaron en sí mismas, lo que fracasó es el uso que se hizo de ellas.
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Los especialistas consultados explicaron que el problema no es que las consultas fueron manipuladas, sino que les dieron atribuciones que no tienen. Es decir, los datos obtenidos por las encuestadoras no son información profética, sino una fotografía del momento.
“El error viene de quienes hicieron públicos los resultados, lo que causó que el público en general malinterpretara la utilidad de los mismos. En vez de mencionar que en ese periodo determinado, previo a la votación, la gente tiende a preferir tal o cual candidato, en un rango determinado por el margen de error, lanzaron las cifras porcentuales como posibles resultados finales”, sostuvo Moreno.
Del mismo modo, Paz indicó que lo que cuestionó todo el tiempo, durante el proceso de la primera vuelta, fue la forma que tienen de exponer los datos los canales que contratan las encuestas o los medios de comunicación en general. “Es equivocada, porque presentan probabilidades estadísticas, que eso son las encuestas, como resultados reales, como si fueran resultados exactos. Eso genera una falsa percepción por parte de la gente”, indicó.
Otro problema es que las empresas trabajan con mecanismos rígidos que no se adaptan adecuadamente a la idiosincrasia de varios sectores del país. Portugal explicó que hay muchas personas que son reacias a revelar su posición sobre diversos temas.
“En los sitios populares hay, siempre, una desconfianza hacia las encuestas, porque suelen ser presenciales. La gente tiene aprensión de revelar lo profundo de su vocación política, cuando alguien le interroga. Sospechan que se busca esa información para ejercer presión contra ellos para intereses policiales o políticos”, explicó.
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en materia electoral, según datos del Tribunal Supremo Electoral.
Asimismo, Portugal recuerda que se tiene que tener en cuenta que la gente puede cambiar de opinión, que el pensamiento humano puede ser igual de dúctil como rígido.
Moreno agrega que en varias de las consultas se ignoró el significado del porcentaje de indecisos. El analista considera que se asignó muy alegremente a donde podrían ir esos votos, ignorando la posibilidad de que oscilen según avance la campaña, porque “en un debate la propuesta de uno de los candidatos pudo convencerme, aunque pensaba votar por otros”.
Al respecto, Portugal recordó que “en situaciones como las de Bolivia, los sectores populares se mueven como olas, ante una nueva posición que convenza. Eso se ve, resulta en ese súbito cambio sobre todo en El Alto de los sectores populares”.
Guerra de discursos y encuestas falsas empañan las campañas
Los analistas consideran que es un error pedir que no se realicen encuestas. En cambio, sugieren cambios al procedimiento, ya sea en la forma de realizar y determinar la población muestra, hasta la forma de presentar los datos a la población, para evitar malentendidos.
En ese sentido, Paz advierte que es importante que antes de lanzar las cifras, se explique a la audiencia que la encuesta solo refleja lo que sucede en ese momento en específico y que los datos pueden cambiar rápidamente mientras más se acerque el día de la votación.
Moreno agrega que es relevante presentar los rangos de variación, para que no se sienta que se ha establecido una verdad absoluta, una profecía.
Portugal consideró que es importante trabajar con los sectores de periferia urbana y rural, ya sea creando un mecanismo que invite a la gente a participar o transparentando los datos como población elegida para la consulta.
Hay páginas de RRSS que publicaron encuestas falsas
Una de las principales acusaciones que lanzaron varios actores políticos y sociales contra las empresas encuestadoras es que manipularon los datos a pedido de ciertos candidatos. Aunque aún no hay una posición oficial al respecto, lo que sí se pudo comprobar es que hubo páginas de redes sociales que sí lanzaron datos falsos, con la principal responsable Radio Kawsachun Coca, un medio digital y radial alineado a Evo Morales.
Según un trabajo de investigación, del portal especializado en fact cheking Bolivia Verifica, Radio Kawsachun Coca (RKC) publicó de forma recurrente imágenes con resultados de encuestas de “Atlas Electoral”, en los que el ex presidente Evo Morales lideraba la intención de voto, pese a que no está habilitado. Sin embargo, dicha empresa no tiene el aval del Tribunal Supremo Electoral ni cuenta con un registro comercial autorizado.
Radio Kawsachun Coca vuelve a difundir encuestas falsas
En su última publicación, a finales de julio, el medio, cuya sede se encuentra en el Trópico de Cochabamba, donde se encuentra refugiado Morales, muestra una encuesta en la que el ex líder masista lidera la intención de voto con un 45,7%, seguido de Jorge Quiroga Ramírez, con 15,1%, y Samuel Doria Medina, con 14%.
La página de Radio Kawsachun Coca en Facebook difundió el 20 de julio estos resultados. Registró más de 11 mil reacciones, 3.100 comentarios y fue compartida 1.186 veces.
La página en Facebook a nombre de Atlas Electoral que difunde encuestas y resultados favorables a Morales, incluyendo la que aseguró que tres millones de personas llegaron a La Paz para forzar la habilitación del líder cocalero en abril, funciona de forma anónima, carece de datos de contacto esenciales como un sitio web, correo electrónico o dirección.