Crisis
Economistas advierten que revertir la contracción de -2,40% tomará tiempo, austeridad y los ajustes requerirán de un acuerdo político
¿Se puede revertir la caída del Producto Interno Bruto (PIB) en 2,40% en el primer semestre? Economistas ven que esto demorará varios años y que el camino no es fácil porque requerirá ajustes y austeridad, recursos económicos suficientes y apoyo político.
La economía boliviana en el primer semestre del año registró una caída de -2,40% en su crecimiento, según informó este martes el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Humberto Arandia.
En el periodo de análisis, la actividad extractiva (minería e hidrocarburos) tuvo un decrecimiento de -12,98%, el comercio, -5,18%; actividades inmobiliarias y profesionales, -3,56%; suministro de electricidad, agua y recolección de desechos, -2,45%; transporte y comunicaciones, -2,24%; y la administración pública, salud y educación de no mercado, -0,90%.
El economista Fernando Romero señaló que estabilizar la economía y sacar a Bolivia de la crisis, tomara al menos dos años, ya que no se debe olvidar que el Banco Mundial proyecta una contracción hasta 2027 y el Fondo Monetario Internacional (FMI), por la incertidumbre que existe, se reservó brindar una estimación para los próximos años.
“Estamos en una situación de recesión o contracción económica desde el año pasado, y esto requiere hacer un buen diagnóstico de la situación económica y financiera del sector público y privado, y además demanda medidas correctivas a corto plazo, que estén enfocadas a estabilizar el tipo de cambio, la inflación y resolver la falta de carburantes”, puntualizó.
Esto es crucial en la primera etapa para el nuevo Gobierno, luego se deben aplicar medidas normativas, que apunten a reducir el gasto, la subvención a los carburantes, cambios a la Ley de Hidrocarburos, de Inversiones, impuestos y generar seguridad jurídica, para que la economía comience a crecer.
“La llegada de recursos económicos que estabilicen la economía y de inversión, pueden reencaminar y hacer crecer la producción y la economía y salir de la contracción económica en la que se encuentra el país”, apuntó Romero.
El economista Germán Molina recordó que a mediados de la década de los 80, en el gobierno de Hernán Siles Zuazo, Bolivia enfrentó un crecimiento negativo del PIB y una inflación galopante que desencadenó en hiperinflación.
Esto por la elevada deuda pública externa con la banca internacional y el crédito interno que otorgaba el Banco Central de Bolivia (BCB) al sector público, con un modelo y política económica estatal de expansión del gasto público y creación de empresas públicas.
Según Molina, algo parecido ocurrió en cuanto a la participación estatal en el periodo 2006-2025 y el INE y el Gobierno recién reconocen que hay crecimiento económico negativo, lo cual significa que la producción de bienes y servicios se ha reducido.
Añadió que esta tendencia continuará el resto del año, acompañada de una inflación galopante con paro, por lo que la situación es muy complicada para resolverla económicamente, socialmente y políticamente.
“Salir de la actual situación toma varios años, más aún con la aprobación de un plan de ajuste y estabilización ortodoxa que al principio profundizará el paro con inflación galopante y la recuperación económica demandará años de austeridad en las familias, productores, comerciantes, transporte público, agricultores y todo el sector público”, alertó.
Molina sostuvo que para resolver la crisis, previamente se tiene que contar con el apoyo político de todos, contar con 12 mil millones de dólares para que las medidas tengan éxito.
“Es decir, la solución es 90% política y 10% económica y tomará tiempo. Las medidas económicas tienen que contar con respaldo de 12.000 mil millones de dólares para que tenga éxito, y deben ser según principios, leyes económicas y la asignación de recursos mediante mecanismos de mercado y un Estado de calidad de gestión por resultados, para enfrentar con éxito los problemas económicos”, remarcó.