8 de noviembre
Historia, unión, y esperanza: la simbología detrás del atuendo de la primera dama
En silencio, al lado del recién posesionado presidente Rodrigo Paz y en el papel de primera dama de la nación, María Elena (Bibi) Urquidi, destacó el sábado 8 de noviembre. Aunque no dio un discurso, ni entrevistas a los medios, su atuendo transmitió un fuerte mensaje en torno a la historia, la unión y la esperanza de un mejor futuro.
Urquidi eligió un vestido color blanco perla, de la marca tarijeña Diabla, con la que ha trabajado desde hace dos años.
“La capa, bordada a mano con hilos de seda, destaca la Cruz Andina, un símbolo ancestral de equilibrio, armonía y conexión con nuevos tiempos”, destacó el emprendimiento en sus redes sociales.
Según la explicación de Diabla, los bordados al interior de la capa tienen elementos del norte, sur, oriente y occidente, que fusionados representan la unión.
La tricolor, usada para bordar los detalles de la capa, tampoco fue elegida al azar. El rojo, amarillo, y verde destacan la riqueza cultural y “la fuerza de un país que renace unido”.
Las diseñadoras destacaron que esta prenda nace del trabajo de muchas manos “que creen, como nosotras, que el arte es el alma de los pueblos. Y hoy, ese arte ha vestido la historia”.
Diabla es una marca que nace en 2013, y que le debe su nombre a la danza diablada. Las propietarias son Pamela Gallardo y Julia Beatriz Navajas, quienes en sus diseños destacan los tejidos y la riqueza cultural de Bolivia.