Iniciativas
De yuca a cañahua, una pastelería sostenible apuesta por ingredientes nativos de Bolivia
Ingredientes bolivianos como la yuca, cañahua, tarwi, maíz, algarrobo, o la quinua, son los protagonistas en la cocina de Aruma du Ciel. Ese espacio, que ahora es parte de una tienda física, nació con el objetivo de ser un negocio sostenible, y de llevar, en un pequeño postre, los sabores tradicionales del país al paladar de la gente.
Aruma, que en quechua y aymara significa “atardecer”, y du ciel, que se traduce como “del cielo”, nació allá por 2018, como una idea que se plasmó en una tienda virtual en Facebook.
“El 2018 solamente había lanzado la página. Ahí publicaba las cosas que organizaba para mi familia, para amigos. Recibía likes, porque a veces la comida genera bastante interacción en las redes sociales, sobre todo creo que antes de la pandemia y durante la pandemia. En ese entonces no hacía pedidos como tal, ofrecía para algún familiar, algún amigo, pero con un menú bastante reducido primero”, recuerda Liz Marquez, CEO de la pastelería.
Marquez, pastelera de profesión y administradora de empresas, desarrolló el negocio vía virtual luego de tomar un diplomado de gerencia de emprendimientos que la llevó a desarrollar un plan de negocios. “El 2020 me he lanzado, digamos, con nuevas recetas ya en plena pandemia. En julio, más o menos, después de que pasó la parte fuerte. Bueno, a inicios vendí unas cuantas galletitas y después, en septiembre, hemos empezado con la primera Aruma Box”.
Desde sus inicios, hasta la fecha, Marquez nutre un recetario en el que destacan los ingredientes nativos. Aruma Box, por ejemplo, comprendía seis tipos de cupcakes con diferentes sabores: quinua, maíz morado, de sultana, entre otros. “Cada semana avanzaba, iba a hacerles el delivery a cada persona, les preguntaba qué les parecía y bueno, siempre me ha gustado tener ese contacto con los clientes, conocerles, saber sus nombres, sus gustos”, destaca.
Aunque en un inicio el modelo de negocio era de “dark kitchen” (cocina oscura), que solo realiza pedidos para llevar, en diciembre de este año, luego de más de cinco años de ventas virtuales, Marquez inauguró una tienda física en pleno Miraflores (Calle Genaro Gamarra Nro.1869). “Poco a poco hemos visto la necesidad de tener un lugar físico para ofrecer esta experiencia, la experiencia Aruma, donde puedan probar las diferentes opciones de pasteles sin tener que realizar un pedido. Ha sido una decisión bastante pensada”, confiesa.
“Amigable con los murciélagos”
Otra de las promociones que Aruma lanzó fueron las “Murcibox”, unas cajas con variedad de pasteles, cuyos principales ingredientes eran el chocolate, la naranja, el higo o el tarwi. El paquete contenía también dos cartas adhesivas ilustrativas, una de ellas era una ilustración que destacaba tres especies de murciélagos en La Paz. Desde entonces, cada año, en septiembre u octubre, se lanzan las “Murcibox”, con nuevas propuestas y carteles educativos.
Esa iniciativa, que destina el 10% de las cajitas al Programa de Conservación de Murciélagos de Bolivia, se lanzó junto Murcielagueando La Paz. Y por el apoyo, Aruma fue reconocida con el sello “Bat friendly” o amigable con los murciélagos.
Pastelería sostenible
Además, de la promoción a los ingredientes nativos de Bolivia, el apoyo al cuidado de la fauna, y la política de evitar el uso de material plástico, la pastelería maneja el concepto de sostenibilidad, que va desde el apoyo a los proveedores, hasta impulsar la economía circular.
“Trabajamos a nivel ambiental, social y económico. Desde lo ambiental tenemos alianzas con diferentes programas de conservación de fauna, además nos preocupamos para que nuestros envases sean libres de plásticos. Desde lo social, nos preocupamos para que el personal se encuentre feliz, en su área de trabajo, bien remunerado, al igual que nuestros proveedores. A nivel económico, poder generar una economía circular, donde el dinero se quede acá (Bolivia), no usamos productos importados, solamente productos netamente bolivianos”, explica Marquez.
Esa visión también se refleja hacia los proveedores. Ella los conoce en los viajes que realiza alrededor del país. “Trabajamos con valles, en el oriente también con el tema yuca. Vamos explorando también con ingredientes salados”. Uno de los nuevos ingredientes que incorporó del área andina de La Paz es queso del Illimani.
“Trabajamos con productores de Kollasuyo, con productores de Copacabana. Tenemos proveedores de Monteagudo (...).Vamos buscando diferentes proveedores donde los conozcamos, tengamos una relación con ellos y podamos ofrecer sus productos y darle una transformación adecuada para que nuestros clientes disfruten y reciban todo a nivel nutricional”, destaca.