Dakar 2026
Nasser Al-Attiyah gana la sexta etapa y pasa a liderar la general de coches
Agencias
En las dunas de Arabia, Nasser Al-Attiyah volvió a demostrar por qué es llamado el Príncipe del desierto. El qatarí se impuso en la sexta etapa del Dakar 2026, una especial de 326 kilómetros íntegramente sobre arena, terreno que domina como pocos. Partiendo desde el puesto 15, aprovechó las huellas de sus rivales para atacar sin concesiones y hacerse con el liderato de la prueba.
Hasta el inicio de la jornada, Al-Attiyah, que conduce un Dacia Sandrider, marchaba segundo en la general, a poco más de tres minutos del sudafricano Henk Lategan; pero el mal día del piloto de Toyota y la constancia del qatarí cambiaron el panorama.
Nasser ganó la etapa y suma ya 49 victorias en especiales del Dakar, acercándose al récord histórico del francés Stéphane Peterhansel (51), con opciones de superarlo en las siete jornadas restantes. Otro piloto galo, es el segundo piloto que más victorias registra en la famosa prueba: 50.
Al-Attiyah estableció un tiempo de tres horas, 38 minutos y 28 segundos. Sacó una diferencia de 2’58’’ sobre Sébastien Loeb, que aún no encuentra su mejor versión; 3’19’’ respecto a Seth Quintero y 4’09’’ sobre Toby Price.
El portugués Joao Ferreira cerró el top-5, seguido de un inspirado Nani Roma, que firmó una gran actuación pese a abrir pista durante buena parte del recorrido. El catalán, junto a su copiloto Àlex Haro, arriesgó al máximo y logró colocarse tercero en la general, a menos de tres minutos de Lategan y a 9’13’’ del nuevo líder.
Carlos Sainz, por su parte, cedió algo de terreno debido a problemas de navegación. Terminó séptimo a 6’33’’ de Al-Attiyah, aunque se mantiene cuarto en la general, a 11’49’’ del líder. Loeb, segundo en la etapa, ascendió al sexto puesto, mientras que Cristina Gutiérrez cerró la jornada en el 15º lugar y Laia Sanz continúa su proceso de adaptación con un sólido 22º puesto.
Con siete etapas aún por delante y miles de kilómetros hasta Yanbu, el Dakar 2026 promete emociones fuertes. Al-Attiyah manda, pero la batalla por el podio sigue abierta y cada duna puede cambiar la historia.