Accidente
Científicos y especialistas en aeronáutica forman junta que investiga causas del siniestro aéreo en El Alto
Un día después del siniestro aéreo en El Alto, la Junta de Investigación de Accidentes Aeronáuticos (JIAA) de científicos y especialistas en aeronáutica empezó a trabajar para determinar si en el accidente influyeron factores climatológicos, logísticos, de infraestructura, técnicos o incluso humanos.
La comisión técnica debe recopilar, analizar y evaluar la información técnica necesaria para determinar las causas reales del accidente del 27 de febrero, cuando un avión Hércules C-130 se salió de la pista del Aeropuerto de El Alto y, en su recorrido descontrolado, provocó la muerte de 23 personas y dejó varios heridos, además de vehículos afectados.
A través de un comunicado, el Ministerio de Defensa informó que los resultados de la investigación serán la base para definir responsabilidades y eventuales medidas correctivas.
Erick Rojas, el piloto del avión Hércules C-130, declaró ante la comisión de fiscales que investiga el caso que modificó la ruta de aterrizaje prevista por condiciones climáticas adversas, y al aterrizar, los frenos de la aeronave no respondieron, según su abogado, Ricardo Maldonado.
La aeronave transportaba más de 17,1 millones de piezas de billetes, de las que el 30% fue sustraído por una muchedumbre en medio de actos de violencia y trabas a las labores de rescate y auxilio de los heridos.
La investigación también tiene implicaciones técnicas, administrativas y de seguros, y se realiza respetando las competencias del Ministerio Público de Bolivia, instancia que puede llevar adelante procesos paralelos de carácter penal, si corresponde.
El seguro de la aeronave está cubriendo los gastos derivados del accidente, incluyendo sepelios, internación y tratamiento médico de las personas heridas, además de las futuras indemnizaciones por daños a terceros y afectaciones materiales, entre ellas, vehículos alcanzados por el impacto.
De acuerdo con el comunicado, estos trámites están siendo gestionados conforme a los procedimientos establecidos por Transportes Aéreos Bolivianos (TAB), entidad encargada de la administración del seguro.
El Lockheed C-130 Hercules es una de las aeronaves de transporte más utilizadas por fuerzas aéreas en el mundo y forma parte de la flota de la Fuerza Aérea Boliviana para misiones logísticas, humanitarias y de transporte militar.
Su versatilidad le permite operar en pistas cortas y en condiciones complejas. En Bolivia, este tipo de aeronaves ha sido utilizado con frecuencia para apoyo en emergencias, traslado de carga estratégica y operaciones de ayuda humanitaria.