Medida
32 países de la AIE deciden una liberación histórica de reservas estratégicas de petróleo
París, EFE
Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) liberarán gradualmente 400 millones de barriles de petróleo al mercado, la mayor intervención de la historia, y que saldrán en un 70 por ciento de las reservas del G7, cuyos líderes se reunieron este miércoles por videoconferencia.
La AIE decidió este miércoles sacar al mercado un tercio de las reservas estratégicas de sus 32 estados miembros para afrontar la crisis actual de subida de precios por el bloqueo del estrecho de Ormuz, tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados hace una docena de días, pero la medida ha sido insuficiente para aliviar la presión sobre los mercados.
Las bolsas europeas cerraron a la baja, aunque sin dejarse llevar por el pánico, tras el anuncio de la liberación de reservas estratégicas de petróleo para evitar un aumento repentino de los precios del petróleo debido a la guerra en Oriente Medio.
"La decisión fue unánime", declaró el director general de la AIE, Fatih Birol, en una declaración a la prensa que se producía a la misma hora en la que daba comienzo la reunión virtual de los líderes del G7, convocados por el presidente francés, Emmanuel Macron.
La AIE, dijo Birol, seguirá "monitoreando la situación" y emitirá "nuevas recomendaciones si fuera necesario". Tras un respiro esta mañana por la inminencia del anuncio, el precio del crudo Brent reanudó su tendencia alcista esta tarde, y subía más del 4 % por la sesión, cuando el barril superaba los 91 dólares.
La señal es contundente: los 400 millones de barriles, es la mayor liberación de reservas en la historia de la AIE, creada tras la primera crisis petrolera de 1973. La liberación anterior, de 2022 tras la invasión rusa de Ucrania, alcanzó los 182 millones de barriles.
Los jefes de Estado y de gobierno del G7 debatieron los detalles de esta medida durante una videoconferencia esta tarde. Tras la reunión, Macron elogió la coordinación entre los países occidentales para usar sus reservas estratégicas para lanzar "una señal al mercado mundial del petróleo y hacer bajar los precios".
Esa decisión "equivale aproximadamente a 20 días de los volúmenes que se exportan a través del estrecho" de Ormuz, precisó Macron, que también señaló que los países del G7 "representan el 70 %" de los 400 millones de barriles, que son "el máximo acordado", y que en el caso de Francia aportará "14,5 millones de barriles".
"Lo implementaremos por etapas, de forma coordinada. Es una intervención en el mercado, una señal que estamos enviando", explicó el presidente francés, que pidió al resto de países que eviten cualquier medida de restricción a la exportación para facilitar la fluidez en el mercado, en un claro mensaje a China e India.
Sin mencionar a Pekín, Macron enfatizó que los países miembros de la AIE querían garantizar que "otros países no acumulen reservas indebidas" aprovechando la situación.
Comercio marítimo
La capacidad militar iraní "no se ha reducido a cero", aseguró Macron, quien tampoco tiene constancia de que el estrecho de Ormuz haya sido minado por el régimen de Teherán, contrariamente a lo sugerido por su homólogo estadounidense, Donald Trump, a quien emplazó a "aclarar tanto sus objetivos finales como el ritmo que quiere marcar para las operaciones" militares en Irán.
Constató, eso sí, que "no se cumplen las condiciones" para llevar a cabo una misión para garantizar el comercio marítimo en el estrecho de Ormuz, que es "una zona de guerra". Pero insistió en que "debe organizarse" para proporcionar escoltas "cuando sea necesario" en coordinación con navieras, transportistas y aseguradoras.
El presidente francés aseguró también que los países del G7 están de acuerdo en que el bloqueo del Estrecho de Ormuz, que impide el flujo del 20 % de la producción petrolera mundial debido a la guerra en Oriente Medio, "no justifica en absoluto el levantamiento de las sanciones" a Rusia. Existe "consenso", dijo, en ese punto y en mantener el apoyo a Ucrania.
La libertad de navegación y la seguridad marítima centraron también la reunión del G7 de hoy, con la presencia naval en el Mediterráneo Oriental, en Mar Rojo y el Canal de Suez, con la operación europea Aspides, en la que están, entre otros España, Francia y Grecia.
Y es que la perturbación del tráfico marítimo no solo afecta al petróleo sino también al gas y a los fertilizantes. Un tercio del flujo mundial de estos últimos se han visto impactados por la guerra actual en Oriente Medio, según Macron.