Combustible
Gobierno no logra desarticular el conflicto con los choferes del país debido a la gasolina de mala calidad
El Gobierno nacional no logra desarticular el conflicto con los choferes, provocado por la mala calidad de la gasolina. Si bien ayer logró que la Federación Departamental de Choferes de Oruro declare un cuarto intermedio de 15 días y levantó el bloqueo de las carreteras que conectan a Oruro con La Paz, Cochabamba y Potosí; este miércoles surgieron nuevas denuncias, declaratorias de emergencia y amenazas de movilizaciones de ese sector.
Hace 13 días, la Federación Departamental de Choferes de La Paz declaró un paro indefinido, en demanda de soluciones a la gasolina de mala calidad y el resarcimiento por los daños provocados a los motores de sus vehículos.
El bloqueo de las calles de la ciudad de La Paz fue contundente, debido a que los choferes realizaron el corte de tránsito con sus vehículos, situación que obligó al Ministerio de Trabajo a otorgar una hora de tolerancia a los servidores públicos y recomendó a las instituciones privadas optar por el trabajo a distancia, entretanto se resuelva el conflicto.
La medida de presión fue suspendida después de la firma de un acuerdo en el que el Gobierno se comprometió a verificar de forma clara y transparente la calidad del combustible en La Paz, en coordinación con la comisión, mediante inspecciones en la planta de Senkata y estaciones de servicio.
Otro de los acuerdos sostiene que se realizará un viaje a los países de origen de la nueva gasolina para comprobar su calidad desde el punto de partida. Con relación al resarcimiento de daños, se acordó que el pago podrá ser en más de una ocasión y de forma inmediata, además de que se instalarán oficinas físicas para facilitar la presentación de la documentación de sus afiliados.
El pasado lunes se realizó otra movilización del sector, esta vez de la Federación Departamental de Choferes de Oruro, cuyos afiliados iniciaron el bloqueo de las carreteras que conectan a Oruro con La Paz, Cochabamba y Potosí desde la madrugada, en demanda de soluciones a los problemas del combustible de mala calidad, además de la distribución de gasolina Premium a los choferes de ese departamento.
La medida de protesta provocó que los viajes a Cochabamba, Potosí y Oruro sean suspendidos, generando perjuicios a decenas de personas que no pudieron desplazarse a otros departamentos.
Después de dos días de diálogo, realizado en medio de acusaciones y agresiones verbales al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, por parte de los choferes, ayer se logró un acuerdo con el sector, que aclaró que no firmó ningún documento, aunque declaró un cuarto intermedio de 15 días y suspendió el bloqueo de carreteras.
La autoridad informó que se llegó a un acuerdo con los choferes de Oruro, con el compromiso de que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) garantizará mejoras en la calidad del combustible mediante la suscripción de una adenda para la importación de gasolina con estándares más elevados.
En otro de los puntos del acuerdo firmado, se determinó que, desde este 7 de abril, se iniciará el despacho total y sostenido de gasolina especial en el departamento de Oruro, con el compromiso de normalizar el suministro, informa una nota de prensa del Ministerio de Hidrocarburos. Además, se acordó la conformación de una comisión conjunta entre el sector y la empresa estatal para realizar controles aleatorios en plantas de almacenamiento y estaciones de servicio.
Con relación al resarcimiento por posibles daños a vehículos, el acuerdo sostiene que YPFB habilitará un mecanismo de recepción de solicitudes tanto en la Federación Departamental de Choferes como en sus oficinas en Oruro, en horarios establecidos de lunes a viernes.
Si bien este acuerdo le dio un respiro al Gobierno, este miércoles la Federación Departamental de Choferes de Chuquisaca se declaró en estado de emergencia, porque, según sus dirigentes, ya se estaban registrando problemas provocados por la gasolina de mala calidad.
Según el dirigente del sector, Teodoro Copa, los problemas se estaban registrando en vehículos en los que se cargaba gasolina en otros departamentos, como Oruro, Cochabamba y Santa Cruz, informó Erbol.
A raíz de esa situación, dijo que los choferes de Chuquisaca se declararon en estado de emergencia y expresó su apoyo a las medidas de presión asumidas por el sector en La Paz y Oruro.
“Esto no afecta solamente al sector del transporte sindicalizado, sino que va a afectar de manera conjunta a particulares que están haciendo viajes a otros departamentos, esa es la molestia”, precisó.
Entretanto, la Federación Departamental de Choferes de Cochabamba también expresó su malestar por la mala calidad de los combustibles y la intención del Gobierno de privatizar YPFB.
El representante de esa organización, José Orellana, si bien cuestionó que continúe la distribución del combustible de mala calidad, dijo que sospecha que esta acción sería intencional, con el propósito de privatizar YPFB.
“Pareciera que también existen intenciones de privatizar la empresa YPFB”, afirmó a Erbol. Dijo que lo que está pasando con el combustible “puede servir de argumento, pero si así fuera también nosotros queremos decirle al Gobierno nacional que de una vez diga lo que se va a hacer en el tema de la calidad de combustible”, afirmó.
Señaló que, si bien en Oruro, La Paz y otros departamentos se asumieron acciones de protesta, Cochabamba no se quedará con los brazos cruzados en caso de persistir este problema y no resolverse la calidad del combustible que ingresa al país.
A esa demanda se suma la preocupación por el abandono que han sufrido las carreteras que vinculan a Cochabamba, debido a que en varias zonas de la carretera antigua a Santa Cruz y en la carretera nueva a Santa Cruz ha desaparecido el asfalto. Además, se refirió a proyectos carreteros necesarios, como la vía Confital-Bombeo y la construcción de la doble vía Bombeo-Colón, que fueron aprobados por el anterior Gobierno y aún esperan su ejecución.
La Confederación de Choferes de Bolivia también hizo conocer su molestia por las filas en las estaciones de servicio, debido a la falta de combustible. El secretario general de la Confederación, Víctor Tarqui, precisó hoy que las colas se deben a la escasez de diésel.
“Primero, hemos tenido este combustible que sigue circulando en varios departamentos: la gasolina de mala calidad; a eso se suma nuevamente, en este caso, las filas con el tema del diésel, con la falta de diésel. Las filas se han visto en diferentes departamentos, aumentando, lo cual es totalmente preocupante”, afirmó.
Además, denunció que algunos de sus afiliados demuestran que el diésel ya estaría adulterado. “Se ha visto esta situación con el agua, entonces, prácticamente eso preocupa y estamos peleando los dirigentes para que tengamos la gasolina garantizada”, aseguró.
Tarqui sostuvo que: “Los compañeros no van a mentir, hay una mezcla en este caso. Vamos a llegar seguro al fondo de esta situación, no puede ser que tengamos a alguien que esté haciendo la mezcla al diésel con agua”, afirmó.
El representante advirtió que llegarán al fondo de esta situación. “Los transportistas traerán las pruebas para poder rechazar esa situación, porque no es posible que tengamos esa mezcla; el agua jamás va a desaparecer”, dijo.