Protesta
Miles de cooperativistas auríferos colapsan el centro paceño; el dirigente Prado afirma que su sector está molesto
La marcha de miles de cooperativistas auríferos colapsó el centro de la ciudad de La Paz y provocó caos vehicular durante horas. Con la detonación de petardos y cachorros de dinamita, los manifestantes exigieron atención a demandas como la adecuación de contratos, el suministro de explosivos y carburantes e, incluso, amenazaron con pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Provenientes de diferentes centros mineros y sorteando sin problemas los puntos de bloqueo, los mineros llegaron en decenas de vehículos la noche del miércoles a la ciudad de El Alto. Allí pernoctaron y, la mañana de este jueves, emprendieron su caminata hacia la sede de Gobierno.
Miles de cooperativistas mineros engrosaron la columna que comenzó en el puente Bolivia de El Alto, donde también generaron caos vehicular a su paso hacia la Ceja. Desde ese punto, descendieron a la ciudad en una interminable hilera de guardatojos.
El tránsito vehicular quedó prácticamente paralizado. La movilización exige el abastecimiento de explosivos y combustibles, así como el respeto a la institucionalidad, debido a que denuncian que se otorgó personería jurídica a organizaciones paralelas a la Federación de Cooperativas Mineras.
El dirigente de Fedecomin, Ladislao Prado, denunció que el presidente Paz no los recibió y que ahora protestan para que el Gobierno atienda sus demandas.
Aseguró, además, que su sector no tiene relación con las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB), que exige la renuncia de Paz.
“Hemos intentado dialogar con el presidente, pero no ha aparecido en la Casa Grande del Pueblo. Por eso es nuestra molestia”, aseguró el dirigente y no descartó exigir la renuncia de Paz si no se atienden sus demandas.
No se dieron detalles sobre el curso futuro de la protesta. Hasta pasadas las 14:30, los cooperativistas permanecían apostados a lo largo de las principales avenidas del centro paceño.