Mundial 1934
El Federale 102 fue la primera pelota oficial de los mundiales
A diferencia de 1930, donde no existía una pelota oficial, el torneo en Italia marcó el comienzo del estándar técnico.
La FIFA había aprendido de la desorganización anterior y estableció que todos los partidos debían jugarse con el mismo modelo de balón, seleccionado previamente por el comité organizador. El Federale 102 fue el elegido, no solo por razones técnicas, sino también políticas: era un símbolo del nuevo orden que Italia intentaba imponer.
El balón se convirtió en una extensión de la propaganda fascista.
Su uso obligatorio en todos los encuentros consolidó un modelo y un control centralizado que marcaría tendencia.
Estaba elaborado con trece paneles de cuero cosidos a mano, y el tiento (la incisión por la que se introducía la cámara de aire) estaba ligado con suaves cintas marrones de algodón, en lugar de cuero, para que no se lesionaran los jugadores al cabecearlo.
El Federale 102 se consolidó como el primer balón plenamente oficial de la historia de los Mundiales. Su diseño se volvió un estándar para la época, y su influencia se sintió incluso en campeonatos locales de Europa y América del Sur.