La Tribuna
¿Qué camino tomará The Strongest para saldar sus deudas?
The Strongest encabeza la lista de clubes bolivianos de la División Profesional que tienen deudas por demandas internacionales y que están prohibidos por FIFA para inscribir jugadores nacionales y extranjeros en el próximo periodo de habilitaciones y en los dos siguientes.
En Bolivia, el denominado “periodo corto” del libro de pases abarca del 4 al 31 de julio, y el Tigre, si quiere reforzar su plantilla, no puede hacerlo salvo que cumpla con sus obligaciones.
En la Lista de Prohibiciones de Registro de la FIFA, The Strongest aparece cuatro veces; San Antonio Bulo Bulo e Independiente de Sucre, una vez cada club.
De las cuatro demandas que involucran al aurinegro, se tiene certeza de que la primera corresponde a Enrique Triverio (24 de marzo), la segunda al exdirector técnico del club Carlos Bustos (14 de abril) y la tercera al panameño Abdiel Ayarza (14 de mayo).
De la cuarta, en principio se dijo que correspondía a una acción del uruguayo Sebastián Guerrero, pero en Achumani surgió la información de que no se trata de ningún futbolista ni de un exentrenador, sino de una multa o una sanción de la FIFA, aunque el motivo no se precisó.
Los atigrados, además, son conscientes de que en cualquier momento llegarán las demandas de Joel Amoroso (122.000 dólares) y de Guerrero (monto desconocido), quienes ya intimaron a la institución.
En total, de acuerdo con lo expresado por el presidente Daniel Terrazas en una entrevista que concedió a la Red Deportiva, la deuda asciende a 300.000 dólares. Prefirió no especificar a quiénes se les debe y anticipó una conferencia de prensa, que hasta la fecha no se ha realizado, para informar respecto de todos esos detalles.
El panorama se pinta complicado para el aurinegro, porque además de esas cuatro deudas que son de conocimiento público, se tienen otras responsabilidades que no se cubren, como los salarios de los empleados de diferentes áreas.
El titular atigrado, sin embargo, tiene la solución.
Para hacer frente a esas obligaciones —en la misma entrevista—, expresó que “hay que pagar y eso es responsabilidad de todos los dirigentes. Por ese motivo se va a solicitar la cooperación del Comité Ejecutivo, a través de una nota personal a cada miembro. Se va a solicitar el apoyo de toda la familia stronguista, esto es, entre todos. Toca meter la mano al bolsillo, obvio, toca, como se ha estado metiendo la mano al bolsillo de forma silenciosa y pagando”.
El desmentido llegó casi de inmediato porque no todos los directivos cuentan con recursos y se informó que, para honrar las deudas, se piensa en solicitar una nueva pignoración a la FBF.
En más de una ocasión, Terrazas ha asegurado que las cargas económicas vienen de gestiones anteriores, cosa totalmente cierta, pero también es cierto que en todos los casos fue en su gestión que se rescindieron los contratos con los involucrados. Se llegó a acuerdos para ello, pero está claro que incumplió con los compromisos que asumió, razón por la cual surgieron las demandas.
A propósito, él y su directorio renovaron el contrato con Ayarza, que finalizó el 30 de junio de 2025. Ese mismo día se firmó la ampliación por seis meses. Allegados al jugador panameño en el exterior aseguraron que el directorio no le pagó ningún salario del nuevo documento y por eso se vio obligado a “clavar la demanda".