2026-05-29

Bloqueos

Conflictos sociales obligan a reprogramar más de un centenar de actividades culturales en Bolivia

El viceministro de Culturas explicó que la afectación alcanza a toda la cadena de trabajadores vinculados a la cultura, incluyendo artistas, gestores, productores, técnicos y administradores de espacios culturales.

Los conflictos sociales que persisten en distintas regiones del país vdesde hgace 29 días han generado un fuerte impacto en el sector cultural boliviano, provocando la suspensión, postergación y reprogramación de al menos un centenar de actividades, principalmente en el departamento de La Paz.

El viceministro de Culturas y Folklore, Andrés Zaratti, advirtió que las consecuencias de esta situación van más allá de las pérdidas económicas y afectan también dimensiones simbólicas, sociales y de identidad que forman parte esencial de la vida cultural de la población.

Entre los eventos más afectados se encuentran la tradicional Larga Noche de Museos, inicialmente prevista para el 16 de mayo y reprogramada para el 13 de junio; la entrada del Gran Poder, trasladada del 30 de mayo al 20 de junio; así como el estreno en La Paz de la película “La Hija Cóndor”, que logró una amplia repercusión en otras ciudades del país, pero no pudo desarrollarse con normalidad en la sede de gobierno.

A esta lista se suma el reestreno de la película “Cuestión de Fe”, del cineasta Marcos Loayza, cuya versión restaurada debía llegar a las salas el 28 de mayo para conmemorar sus 30 años, pero fue aplazada hasta julio. También resultaron afectados el Salar Film Fest, que debía realizarse en Uyuni entre el 28 y el 31 de mayo, y la presentación del Carnaval de Oruro 2027, que fue trasladada para agosto.

Zaratti explicó que la afectación alcanza a toda la cadena de trabajadores vinculados a la cultura, incluyendo artistas, gestores, productores, técnicos y administradores de espacios culturales. Asimismo, señaló que numerosos teatros y centros culturales se vieron obligados a cancelar o postergar sus actividades debido a razones de seguridad o por encontrarse próximos a las zonas de conflicto.

La autoridad identificó tres niveles de impacto. El primero corresponde a las pérdidas directas para los trabajadores culturales, como la devolución de entradas, la cancelación de contratos y los costos asociados al alquiler de espacios. El segundo afecta a sectores relacionados, entre ellos transporte, hospedaje, alimentación, imprentas y servicios de sonido y difusión.

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“Cuando hay una actividad cultural se genera un importante movimiento económico que beneficia a diversos sectores. Existen estimaciones que señalan que por cada dólar invertido en cultura se generan siete dólares de retorno”, afirmó.

Sin embargo, Zaratti destacó que la tercera afectación, considerada la más profunda, es la de carácter social y simbólico. Según explicó, la cultura constituye un espacio de encuentro, convivencia, memoria e identidad colectiva, elementos que se ven debilitados en momentos de alta conflictividad social.

“La población requiere más espacios culturales, especialmente en contextos de tensión social. Es importante fortalecer los canales de diálogo y encuentro que permitan construir consensos desde la diversidad”, sostuvo.

Respecto a la celebración de Corpus Christi, prevista dentro del próximo feriado largo, el viceministro aseguró que las actividades religiosas se desarrollarán con normalidad, aunque reconoció que las dificultades de movilización podrían afectar la participación de la población y los desplazamientos turísticos.

El Gobierno nacional dispuso el feriado largo entre el 4 y el 7 de junio con el objetivo de incentivar el turismo interno, una iniciativa que también podría verse condicionada por la actual coyuntura social que atraviesa el país.

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