2026-06-02

Mundial 1998

Davor Suker superó al "niño prodigio" en la tabla de goleadores

El delantero de Croacia anotó seis tantos en los siete partidos que disputó en la Copa del Mundo de Francia, uno más que el brasileño Ronaldo.

Davor Suker explotaba de felicidad después del triunfo de Croacia sobre Holanda en el partido por el tercer puesto. Ese éxito valía más que cualquier trofeo para los jugadores croatas.

En ese partido disputado en el Parque de los Príncipes, Suker marcó el segundo tanto de su selección a los 35 minutos del primer tiempo. Zvonimir Boban podría haber definido por su propia cuenta; sin embargo, esperó la llegada del delantero y lo habilitó para que fuera el nueve quien convirtiera. Es que el hombre del Real Madrid sumaba cinco anotaciones y tenía grandes posibilidades de ser el máximo artillero del campeonato. Y todo su equipo jugó para eso.

“Soy el hombre más feliz del mundo, nadie me quitará esta felicidad, por ser el máximo goleador y por lo que conseguimos, por tener esta medalla en el pecho”, declaró el ganador del Botín de Oro de Francia 98.

 

La racha goleadora

"Sukerman" llegó a Francia después de ganar la Champions League con Real Madrid, club al que había llegado la temporada anterior después de brillar a lo grande en Sevilla. Su primer partido mundialista fue contra Jamaica en Lens. Croacia ganó por 3-1 y cerró la cuenta a los 24 minutos de la segunda etapa.

Luego, convirtió el gol del triunfo sobre Japón, a tres minutos del final del encuentro disputado en Nantes. En el cierre de la primera fase, frente a Argentina, Suker fue titular, pero nada pudo hacer para evitar la caída de su equipo. Todo lo contrario ocurrió en el duelo ante Rumania por los octavos de final, en el que el centrodelantero anotó de penal el único gol del juego, que metió a Croacia entre los ocho mejores.

En cuartos de final el rival era Alemania, con todo lo que eso significaba. Robert Jarni abrió el marcador en el cierre del primer tiempo y Vlaovic marcó el segundo a los 35 de la segunda mitad. Cinco minutos más tarde llegó el gol que no podía faltar en la victoria más importante de la historia del fútbol croata. Davor Suker convirtió su quinto tanto en la Copa del Mundo y rubricó una goleada inolvidable.

El adversario de semifinales fue Francia en un duelo entre dos selecciones que buscaban jugar su primera final. Pese al inteligente planteo táctico del combinado visitante, los galos ganaron 1-0 y se clasificaron para el gran partido, mientras que la grata revelación del certamen tuvo que jugar por el tercer puesto. Y de la mano de Suker, Croacia se colgó una medalla en el pecho.

“Sin Vieri y Batistuta, el gran rival a vencer es Suker”, afirmó Ronaldo antes de la semifinal. El brasileño estaba casi seguro de que él tendría el honor de coronarse como el máximo artillero, pero de repente apareció un croata con ansias de gloria que superó al candidato de todos, el niño prodigio de las empresas y de la FIFA.

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