Mundial 2026
Fueron campeones del mundo por un giro del destino
Trent Alexander-Arnold, Eduardo Camavinga, Phil Foden, Dean Huijsen, João Pedro y Cole Palmer se han quedado fuera del Mundial. Al menos de momento.
Estos grandes jugadores llevaban tiempo soñando con levantar el trofeo de la Copa Mundial de la FIFA en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, pero, contra todo pronóstico, no han sido incluidos en la convocatoria de 26 jugadores de sus respectivas selecciones nacionales.
Sin embargo, esto no quiere decir que no puedan cumplir su sueño. La FIFA recuerda los seis futbolistas que inicialmente no entraron en la lista definitiva de sus equipos, pero que, por caprichos del destino, acabaron ciñéndose la corona de campeones del mundo.
Aldair y Marcio Santos
Estados Unidos 1994
Aldair y Marcio Santos formaron la que probablemente haya sido la mejor pareja de centrales de la historia de la selección brasileña, pero ninguno de los dos se encontraba entre los favoritos para ser titular con Carlos Alberto Parreira en la 15.ª edición del Mundial. De hecho, Aldair se quedó fuera de la lista de 22 jugadores que el técnico anunció seis semanas antes de que Brasil se enfrentara a Rusia en el primer partido de la competición. Dos semanas más tarde, en una decisión muy polémica, los médicos de la selección descartaron a Mozer, contra la voluntad del jugador, y Aldair acudió en su lugar.
Tres días antes de que Oprah Winfrey presentara la espectacular ceremonia de apertura del Mundial, una lesión en el muslo dejó fuera de la convocatoria a Ricardo Gomes, que estaba previsto que fuera titular, y Ronaldão se incorporó a la concentración en California. Parreira justificó esta sorprendente decisión alegando que el defensa, de 28 años, había estado jugando con regularidad en el Shimizu S-Pulse japonés, mientras que otros candidatos a ocupar esa vacante ya se habían ido de vacaciones.
En la primera jornada del Mundial, Ricardo Rocha se retiró lesionado en el partido contra Rusia. Aldair lo sustituyó, jugó todos los minutos restantes en la competición y fue fundamental para que Brasil conquistara su cuarta estrella.
«Soñaba con el Mundial —reconoció Aldair—. Quedarme fuera de la convocatoria me dejó hundido. Fue una sensación desoladora. Había perdido la esperanza. Un periodista me llamó para decirme que me habían convocado para sustituir a Mozer, pero le colgué. ¡No me lo podía creer! Que se diera la oportunidad, acabar jugando y ser campeones fue algo indescriptible, puede que incluso mejor que si me hubieran convocado desde un primer momento».
Aunque Ronaldão no jugó ni un solo minuto en Estados Unidos, regresó a casa con una medalla de oro y se libró al fin de los ronquidos de Ronaldo, su compañero de habitación, que por entonces tenía 17 años.
Ricardinho
Corea/Japón 2002
La víspera del primer partido de la selección brasileña en Ulsan, en un ambiente distendido, el capitán Emerson se situó entre los tres palos durante un partidillo y se dislocó el hombro al detener un remate de Rivaldo. A 19 000 kilómetros de distancia, Ricardinho, que disfrutaba de sus vacaciones en Curitiba, se enteró de la posibilidad de que el capitán de Brasil tuviera que abandonar la concentración. Sin embargo, como Luiz Felipe Scolari nunca lo había convocado, pensó que no tenía «ninguna opción» de que lo llamaran, por lo que apagó el teléfono y se fue a misa.
Por suerte, su mujer Juliana «creyó en el milagro», volvió a encender el teléfono, respondió cuando sonó y le dijo a Américo Faria, directivo de la CBF, que su marido tomaría el primer avión en cuanto regresara de la iglesia. Tras hacer escala en São Paulo, Estados Unidos y el consulado brasileño en Japón, donde le otorgaron un permiso especial para renovar su pasaporte caducado, Ricardinho por fin llegó a la República de Corea.
«Me costó un tiempo asimilar que me habían convocado —afirmó Ricardinho a la FIFA—. Primero, me pilló desprevenido; después, empecé a sentir la adrenalina y a pensar en ello. Fue, sin duda, un momento especial, además de una grandísima sorpresa».
El centrocampista acabó participando en tres partidos como suplente en la triunfal andadura de Brasil. El otro gran beneficiado de la desdicha de Emerson fue Cafú, encargado de levantar el trofeo en Yokohama.
Shkodran Mustafi del seleccionado de Alemania en 2014.
Shkodran Mustafi
Brasil 2014
El central del Sampdoria vivió un torbellino de emociones en un mes descabellado. A pesar de que nunca había sido convocado por Joachim Löw, Mustafi fue incluido en la lista provisional de 27 jugadores que se anunció el 8 de mayo, para la que no se contempló a Mario Gómez ni a Ilkay Gündogan, víctimas de continuas lesiones aquella temporada. El 2 de junio, después de que unos problemas en el muslo mandaran a Lars Bender de vuelta a casa, Shkodran Mustafi, Marcel Schmelzer y Kevin Volland fueron los descartes para la lista definitiva del seleccionador alemán.
Cinco días después, Marco Reus, quien a todas luces iba a ser titular en Brasil, sufrió un desgarro en los ligamentos del tobillo. A pesar de contar solamente con un delantero en el equipo, el veterano Miroslav Klose, Löw decidió llamar a Mustafi, que acabó jugando tres partidos en Brasil, entre ellos, el de octavos de final contra Argelia como lateral derecho.
Tras la victoria sobre Argentina en la prórroga de la final, Mustafi exhibió una camiseta de Alemania con el mensaje «Reus 21» en la espalda durante la vuelta de honor del equipo en el Maracaná.
«Me quedé de piedra cuando me llamaron —explicó Mustafi—. Empecé a hacerlo todo con el piloto automático: fui a casa, preparé la maleta y partí hacia el Mundial. Ganar el Mundial es una sensación indescriptible. Quise acordarme de Marco, que merecía estar allí».
Thiago Almada y Ángel Correa
Catar 2022
Facundo Medina y Ángel Correa fueron los dos descartes de la lista definitiva de 26 jugadores que Lionel Scaloni presentó el 11 de noviembre. Seis días después, un problema muscular apartó a Nico González del equipo, y el seleccionador argentino llamó a Correa, por entonces atacante del Atlético de Madrid. Al día siguiente, después de que Joaquín Correa cayera lesionado, Almada, mediapunta del Atlanta United que ni siquiera había entrado en la lista provisional de Scaloni, fue elegido por delante de futbolistas como Alejandro Garnacho y Giovanni Simeone para sustituir a su compañero.
«Cuando recibí la llamada, me puse a llorar —declaró Almada—. Después, se lo conté a mi familia, y todos lloramos. Había regalado entradas a mi papá para el Mundial por el Día del Padre. ¡Y ahora iba a jugar! No pude llorar mucho, porque esa misma noche debía subirme a un avión».
Correa y Almada participaron como suplentes en un partido cada uno y contribuyeron a que Lionel Messi, en su quinto intento, conquistara al fin el trofeo más prestigioso del fútbol. (FIFA)