miércoles 3 de junio de 2026

Mundial 2002

Ato, Kaz y Nik, el trío de mascotas para el torneo conjunto entre Corea y Japón

Se trata de tres criaturas futuristas para el primera Copa del Mundo del siglo XXI. La pelota fue el Adidas Fevernova, que marcaba la era del espectáculo
miércoles 03 de junio de 2026

Por primera vez hubo tres mascotas para una cita mundialista y sucedió en Corea y Japón 2002 con Ato, Kaz y Nik, mientras que la pelota, denominada Adidas Fevernova, tuvo una estética del espíritu asiático.

Ese continente recibió por primera vez el principal torneo de la FIFA y lo hizo con unos diseños diferentes y tradicionales de las naciones locales en las mascotas y los balones.

La mascota

Ato, Kaz y Nik, tres personajes animados de diseño digital, coloridos, abstractos y provenientes de un universo imaginario llamado “Atmozone”.

Su apariencia combinaba rasgos de animales, robots y videojuegos. Cada uno tenía una forma, color y personalidad distinta.

El diseño fue obra de la agencia London-based Interbrand, con animación digital de vanguardia para la época. Fue la primera vez que las mascotas se concibieron 100% en entorno 3D desde el inicio. Esto permitió animaciones dinámicas, comerciales con movimientos fluidos y apariciones en videojuegos, sitios web y materiales interactivos.

Para reflejar que el Mundial por primera vez lo organizaban dos países, se propuso utilizar más de una mascota y se optó por un trío.

La pelota

El Adidas Fevernova era explosivo, visualmente arriesgado, con una estética que reflejaba el espíritu asiático del torneo.

Fue el primer balón que abandonó el diseño de los triángulos o paneles negros tradicionales. Su aspecto era casi futurista… y su comportamiento en el campo generó tanto admiración como polémica.

Significó un salto estético inspirado en la cultura visual de Japón y Corea, presentaba una base dorada y una gráfica central de llamas estilizadas, con formas verdes y rojas sobre fondo blanco y oro, que estaban inspiradas en los «Shuriken» ninjas. Parecía más una obra de arte digital que una pelota.

El Fevernova incluía una nueva capa de espuma sintáctica que le daba una estructura más uniforme, mejor respuesta al impacto y una trayectoria más prolongada.

Para bien o para mal, el Fevernova cambió la forma en la que pensamos los balones de fútbol. Fue el primer balón de la era digital, de las transmisiones en HD, del fútbol espectáculo. Y en ese escenario, brilló como pocos.