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Tras amenazas del evismo, el ministro de Gobierno asegura que Bolivia vive una “conspiración financiada por el narcoterrorismo”
En medio de la escalada de bloqueos y las amenazas de radicalización de las protestas, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que el expresidente Evo Morales ordenó el cerco y la toma de unidades militares y policiales como parte de una estrategia para desestabilizar el país. Además, afirmó que Bolivia enfrenta una “conspiración financiada por el narcoterrorismo” para violentar el orden constitucional y legal.
"Quiero referirme a la orden que ha dado Evo Morales Ayma de rodear unidades militares y policiales para que estas sean tomadas por el narcoterrorismo. Esto reafirma la tesis y la declaración del Gobierno boliviano de que no estamos viviendo un conflicto social con sectores de diferentes regiones de nuestro país; estamos viviendo una conspiración financiada por el narcoterrorismo con el fin de violentar nuestro ordenamiento constitucional y legal", dijo Oviedo este martes en una breve conferencia de prensa.
El lunes, tras la promulgación de la Ley 1740 de Regularización de los Estados de Excepción, el expresidente Evo Morales anunció una reunión de planificación para resistir. Además, de forma paralela, desde Chimoré, los interculturales anunciaron la toma de instalaciones militares.
Horas antes, las Seis Federaciones del Trópico decidieron, en un ampliado de emergencia realizado después de los hechos de violencia registrados en San Julián, que masificarán los bloqueos y respaldarán los puntos de bloqueo en las ciudades de La Paz y El Alto. Asimismo, advirtieron que se organizarán para resistir una posible declaratoria de estado de excepción.
“Vamos a seguir acompañando esta lucha, pase lo que pase”, dijo Morales un día después del operativo de la Policía Boliviana y las Fuerzas Armadas en la carretera Santa Cruz-Beni, en el sector de San Julián, donde se registraron violentos enfrentamientos y se denunció el uso de armas de fuego contra cuatro policías. “Atentos, compañeros de Yapacaní e Ichilo: hoy (domingo) tenemos una reunión de planificación. Vamos a resistir porque ya es una exagerada provocación, una agresión directa”, agregó.
En ese mismo escenario, la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré anunció la toma de las instalaciones militares que se encuentran en Chimoré. “No nos hacemos responsables de lo que pueda pasar en el trópico de Cochabamba con los militares y policías”, dijo el vocero de la Federación de Comunidades Interculturales de Chimoré, Mario Rivera.
“No nos hacemos responsables de lo que pueda pasar en el trópico de Cochabamba con los militares y policías”, sostuvo Rivera. “Que el Gobierno lo piense muy bien antes de ordenar a los militares y policías que vayan a los puntos de bloqueo”, amenazó.
Morales, quien tiene un control total en el trópico de Cochabamba, donde permanece resguardado para evitar ser aprehendido por el presunto delito de trata de personas agravada, impulsa la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
Sobre la Ley de Estado de Excepción
Además, en la breve conferencia de prensa, el ministro de Gobierno aseguró que la declaratoria de estado de excepción será tratada en el "momento que corresponda".
"Sobre la Ley del Estado de Excepción, quiero decirles, para dejar de lado varias especulaciones que han estado circulando en la sociedad boliviana, que esta es una atribución del gabinete de ministros, a la cabeza del presidente, y que será tratada en el momento que corresponda", aseguró.