Conflicto social
Bloqueos provocan pérdidas de más de $us 1.100 millones al turismo y comprometen su recuperación por un año
El impacto de los bloqueos en el sector turístico a nivel nacional supera los $us 1.100 millones solo en los primeros 25 días de la medida de presión. Además, existe una afectación directa sobre toda la cadena vinculada a esta actividad, cuya recuperación podría tardar al menos un año, aseguró a Visión 360 el presidente de la Federación Nacional de Guías de Turismo en Bolivia, Alan Huamán Valdés.
Como consecuencia de los 49 días de bloqueo, toda la cadena turística resultó afectada. Se registraron cancelaciones de visitas a los principales destinos del país, una reducción de empleos, la paralización de pequeños emprendimientos y una pérdida de reputación de Bolivia como destino turístico.
Más de 600 familias de guías turísticos fueron afectadas de manera directa, además de unas 2.000 vinculadas indirectamente a la actividad y alrededor de 250.000 personas que trabajan en la cadena del turismo.
Asimismo, cientos de turistas quedaron atrapados y tuvieron que ser evacuados gracias a la coordinación entre entidades públicas y privadas, especialmente desde las zonas más afectadas del occidente del país.
De acuerdo con una evaluación preliminar del impacto de los bloqueos en el sector turístico a nivel nacional, las pérdidas superan los Bs 3,7 millones diarios. Según datos del Ministerio de Turismo, estas oscilan entre 60 y 70 millones de dólares por día, por lo que se estima que los daños acumulados ya sobrepasan los $us 1.100 millones en los primeros 25 días de bloqueo, informó.
Indicó que la situación es compleja debido a la afectación directa a guías de turismo, operadoras de viaje, transporte turístico terrestre, hoteles, hostales, alojamientos, restaurantes, servicios gastronómicos, artesanos, emprendedores locales, museos, centros culturales patrimoniales y comunidades receptoras de turismo rural y comunitario.
Precisó que las cancelaciones de visitas tuvieron efectos particularmente severos en destinos como Uyuni, Copacabana, la Isla del Sol, Tiwanaku, Toro Toro y el Parque Nacional Madidi.
“Hace dos días, en Uyuni y en la Isla Incahuasi, se reportó la presencia de solamente tres turistas”, afirmó.
Sostuvo que la falta de combustible, derivada de los bloqueos de carreteras, impidió la movilización de vehículos turísticos y el traslado de los pocos visitantes que aún intentan realizar actividades recreativas, tanto nacionales como internacionales.
Huamán consideró que el impacto sobre el empleo es significativo, ya que la reducción de puestos de trabajo supera el 30% en varios sectores vinculados a alimentos y bebidas. En el caso de los hoteles, señaló que las obligaciones económicas mensuales y anuales están generando mayores dificultades para sostener las operaciones.
Esto se traduce en despidos, contrataciones parciales y el paso de trabajadores formales a la informalidad.
Otro efecto de los bloqueos, dijo, es la paralización de pequeños emprendimientos que a principios de año tenían mejores perspectivas e invirtieron en servicios turísticos, transporte y otras actividades relacionadas, incluso mediante créditos bancarios.
Al margen de estos daños, se refirió al impacto sobre la reputación del país, cuyas consecuencias podrían extenderse durante los próximos seis meses.
“Nos encontramos a mediados de año, cuando comienza la temporada alta del turismo receptivo en Bolivia y también del turismo interno”, señaló.
Agregó que festividades como el Año Nuevo Andino Amazónico y del Chaco representaban una oportunidad para impulsar el turismo interno durante al menos dos días, promoviendo el consumo de productos y servicios bolivianos.
Sin embargo, sostuvo que ello no ocurrirá debido a la falta de combustible y a la pérdida de confianza que generan los conflictos sociales.
“Acabo de recibir un reporte del Departamento Federal de Asuntos Exteriores de Suiza que recomienda no visitar Bolivia debido a los conflictos, especialmente en La Paz, El Alto y el Chapare”, afirmó.
Asimismo, indicó que el informe advierte que las movilizaciones dificultan el acceso al Aeropuerto Internacional de El Alto, situación que puede ocasionar retrasos y cancelaciones de vuelos.
“Para una persona que viaja desde el exterior, esto es sumamente delicado. Nadie se animaría a visitar un país donde se ve vulnerada la posibilidad de trasladarse libremente”, advirtió.
Según Huamán, esta situación podría tener efectos incluso el próximo año, especialmente en el turismo que ingresa por vía terrestre.
También señaló que los bloqueos afectan los esfuerzos que se realizaban para recuperar los mercados europeo y norteamericano.
Respecto al mercado estadounidense, destacó que representa un importante ingreso de divisas debido al nivel de gasto que realizan sus visitantes, en comparación con otros segmentos de viajeros.
Las pequeñas empresas son unas de las más perjudicadas, ya que dependen de ingresos diarios y carecen de mecanismos de protección que les permitan enfrentar una crisis prolongada.
En el caso de la Federación Boliviana de Guías de Turismo, indicó que más de 600 familias están afectadas directamente y unas 2.000 de forma indirecta. En toda la cadena de valor, estimó que más de 250.000 personas dependen de la actividad turística.
Respecto a las condiciones necesarias para la recuperación del sector, afirmó que la principal medida es el levantamiento de los bloqueos y el respeto al derecho a la libre transitabilidad.
“Estamos nuevamente ahogándonos en una economía que buscaba avanzar hacia una mayor formalidad y profesionalización, pero que está retrocediendo hacia la informalidad”, lamentó.
Consideró que el diálogo es la mejor salida al conflicto, aunque cuestionó la representatividad de algunos sectores movilizados.
Huamán señaló que un pronunciamiento emitido por su organización desconoce cualquier escenario en el que se reconozca a la Central Obrera Boliviana (COB) como representante de todos los sectores del país y de las instituciones vinculadas al turismo.
Finalmente, pidió garantías legales para el ejercicio de la protesta social sin afectar el libre tránsito, el abastecimiento de alimentos, los insumos médicos ni la asistencia a las personas que permanecen varadas en las carreteras.
Asimismo, lamentó que varios bolivianos y extranjeros hayan quedado atrapados en los puntos de bloqueo y denunció que algunos no recibieron atención oportuna.