2026-07-08

Salud

Sedes La Paz estudia presencia de fasciolosis hepática en 18 municipios del lago Titicaca y prepara desparasitación masiva

La investigación determinará casos nuevos y antiguos de la enfermedad; la autoridad sanitaria anuncia una intervención con aproximadamente 560 mil dosis de triclabendazol para cortar la cadena de transmisión entre animales y personas.

El Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz inició un estudio epidemiológico para determinar la prevalencia de la fasciolosis hepática en 18 municipios ubicados en los alrededores del lago Titicaca, un patrimonio natural que enfrenta problemas de contaminación. Según las autoridades, el objetivo de la investigación es establecer la cantidad de casos nuevos y antiguos de esta enfermedad, además de definir acciones de intervención, como una campaña masiva de desparasitación.

El jefe de la Unidad de Epidemiología e Investigación del Sedes La Paz, Marcelo Parra, explicó que la presencia de esta enfermedad en la región no es reciente, debido a que las condiciones húmedas y la existencia de bofedales y humedales favorecen el ciclo del parásito.

“Hay que aclarar que esta enfermedad existe y normalmente se presenta en lugares húmedos, en zonas aledañas al lago Titicaca desde hace muchos años. Lo que estamos haciendo ahora es un estudio epidemiológico de prevalencia”, señaló Parra. 

El especialista explicó que la prevalencia permite conocer la presencia de casos nuevos y antiguos en una población determinada, información que permitirá establecer estrategias de prevención y control.

La fasciolosis hepática es una enfermedad zoonótica, es decir, que puede transmitirse entre animales y seres humanos. Afecta principalmente a animales como ovejas, llamas, alpacas y vacas, que consumen agua o alimentos provenientes de bofedales y humedales ubicados alrededor del lago Titicaca.

“Los animales eliminan los huevos del parásito a través de las heces. Estos huevos desarrollan una fase intermedia dentro de los caracoles que viven en zonas húmedas y posteriormente las larvas pueden adherirse a plantas acuáticas o verduras que consumimos”, explicó el jefe de Epidemiología del Sedes La Paz.

Parra informó que el estudio comenzó esta gestión en 18 municipios ubicados en la macroregión Altiplano Norte y cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la organización Sanitas.

Como parte del proceso, se capacitó a 17 laboratoristas de las redes de salud municipales para la toma y procesamiento de muestras. Entre los municipios incluidos se encuentran Laja, Taraco, Guaqui, Jesús de Machaca, Tiahuanaco, Pucarani, Huarina, Huatajata, Chua Cocani, Santiago de Huata, Achacachi, Ancoraimes y otros.

Además, se amplió la vigilancia a municipios vinculados con la cuenca del río Desaguadero, que conecta el lago Titicaca con el lago Poopó

El estudio contempla la toma de muestras fecales a niños seleccionados mediante un método de muestreo estratificado. En cada unidad educativa elegida se recolectan 21 muestras y a cada estudiante se le solicitan tres muestras fecales para su análisis.

Las muestras son procesadas mediante la metodología Kato-Katz, que permite identificar la presencia de huevos del parásito causante de la fasciolosis.

Consultado por Visión 360, Parra explicó que la enfermedad puede presentarse en una fase aguda, con síntomas como dolor abdominal, fiebre y malestar general.

“Cuando la enfermedad se vuelve crónica, debido a que el parásito vive en las vías biliares, puede producir una obstrucción y provocar que la persona presente coloración amarilla en la piel y los ojos (ictericia), además de orina oscura”, detalló.

Además, la autoridad indicó que las personas que presenten estos síntomas deben acudir a un establecimiento de salud para recibir una evaluación médica, debido a que estos signos también pueden estar relacionados con otras patologías como cálculos biliares u otras enfermedades del hígado.

Campaña de desparasitación después de los resultados

El Sedes La Paz se encuentra actualmente en la fase de recolección y procesamiento de muestras. Se prevé que los resultados del estudio estén disponibles entre mediados y finales de agosto, cuando se podrá establecer la prevalencia de la enfermedad en los municipios evaluados.

Posteriormente, el Sedes La Paz realizará una intervención en los municipios evaluados mediante una campaña de desparasitación con aproximadamente 560 mil dosis de triclabendazol, medicamento específico para el tratamiento de la fasciolosis.

“Se tiene que hacer una coordinación con los municipios y los alcaldes. Estamos planificando realizar un acto protocolar de lanzamiento de la desparasitación en octubre, con la participación del Ministerio de Salud, la OPS y otras instituciones”, informó Parra.

Además, el jefe de la Unidad de Epidemiología e Investigación del Sedes La Paz señaló que, al tratarse de una enfermedad zoonótica, es necesario que el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) intervenga en el control del parásito en animales.

“Nosotros estamos precautelando la salud de los pacientes humanos, pero necesitamos que Senasag actúe en los animales. Así vamos a cerrar y cortar la cadena de transmisión entre los animales y el ser humano”, afirmó.

Explicó que, bajo el enfoque de “Una Sola Salud”, se requiere una intervención conjunta en humanos, animales y medio ambiente para reducir la aparición de nuevos casos.

Factores ambientales

Parra indicó que la presencia del parásito también está relacionada con factores ambientales, debido a que los caracoles cumplen una fase intermedia en el ciclo de vida del microorganismo.

Señaló que la disminución de aves silvestres como las chocas del lago Titicaca, que son depredadores naturales de estos caracoles, puede favorecer su proliferación y aumentar el riesgo de transmisión.

“Las chocas son controladores naturales de estos caracoles y contribuyen al control de la enfermedad. Sin embargo, la depredación de estas aves o cualquier alteración del equilibrio ecológico de la zona puede influir en la proliferación de los caracoles y, por tanto, favorecer la aparición de más casos de fasciolosis. Todo lo que afecta al medio ambiente tiene relación directa con la salud y genera impactos en la población”, explicó. 

La prevención, la clave

El especialista recomendó a la población consumir agua hervida y lavar cuidadosamente verduras y plantas que se consumen crudas, como lechuga, totora, acelga, espinaca y berros.

También sugirió aplicar métodos adecuados de desinfección de alimentos antes de su consumo para reducir el riesgo de ingerir las larvas del parásito.

De acuerdo con el especialista, la fasciolosis está presente durante todo el año y que el estudio permitirá conocer la situación real de la enfermedad en la región del lago Titicaca para aplicar medidas de prevención y control.

Técnicos toman una muestra de los caracoles. Foto: OPS/OMS

Según la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), la fascioliasis es una enfermedad parasitaria que afecta principalmente a animales rumiantes, como las ovejas en el caso de Bolivia, aunque también puede presentarse en cerdos, burros, llamas y alpacas, y transmitirse a los seres humanos.

“El control de la Fasciola hepática es muy importante para Bolivia, toda vez que esta enfermedad, además de afectar a las personas, especialmente a niños, provoca mortalidad en animales como bovinos, camélidos, porcinos, ovinos y otras especies de comercio y subsistencia que normalmente crían las familias campesinas e indígenas del altiplano boliviano”, señala la OPS en su portal.

En marzo de 2023, como parte del monitoreo del impacto de las campañas de desparasitación, un equipo de investigación del Centro Colaborador de la OMS para fascioliasis realizó visitas de campo en diferentes localidades de los municipios de Batallas, Laja y Pucarani, en el departamento de La Paz.

Durante esa intervención se recolectaron muestras de heces de niños para analizar la presencia de Fasciola. Además, se tomaron muestras de caracoles (Lymnaea) y agua en puntos identificados como focos de transmisión, con el objetivo de realizar diagnósticos posteriores mediante análisis de ADN.

La fascioliasis es una parasitosis alimentaria causada por gusanos planos conocidos como trematodos o “duelas”. La infección ocurre cuando las personas consumen plantas acuáticas o semiacuáticas crudas o mal lavadas, como totora, berros, alfalfa, lechuga y espinaca, que pueden tener adheridas las larvas del parásito en sus tallos u hojas.

Una vez que ingresa al organismo humano, el parásito se aloja principalmente en los conductos biliares del hígado y puede ocasionar complicaciones severas. En niños pequeños, las infecciones de mayor intensidad pueden provocar anemia, retraso en el crecimiento, desnutrición, deterioro cognitivo y bajo rendimiento escolar.

La fascioliasis es una parasitosis alimentaria causada por gusanos planos conocidos como trematodos o “duelas”. Foto: OPS/OMS

 

El triclabendazol es el medicamento recomendado para el tratamiento de esta enfermedad. Los países donde la fascioliasis es endémica pueden acceder a este fármaco mediante programas de donación gestionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A nivel mundial, una de las prevalencias más altas de fascioliasis humana, entre el 67% y 72%, fue registrada en 2008 en comunidades aimaras de la cuenca del lago Titicaca, en las zonas altas de Bolivia y Perú.

Desde entonces, el Ministerio de Salud de Bolivia y el Servicio Departamental de Salud (SEDES) La Paz, con apoyo de la OPS, desarrollan campañas anuales de desparasitación masiva con triclabendazol en poblaciones donde la enfermedad es endémica, con el objetivo de reducir las complicaciones que genera en las personas infectadas.

Entre 2008 y 2022, la OMS donó aproximadamente 5,3 millones de tabletas de triclabendazol a Bolivia para fortalecer las acciones de prevención y control de esta parasitosis.

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