Desarrollo
Más de 4.100 millones de bolsas plásticas se usan en Bolivia cada año: lanzan campaña para cambiar hábitos y proteger el medio ambiente
Patricia Cusicanqui / Sumando Voces
En Bolivia se utilizan más de 4.100 millones de bolsas plásticas al año, a un promedio de 370 por persona, muchas de las cuales terminan contaminando, durante siglos, ríos, calles, botaderos y espacios públicos. Frente a esta problemática, instituciones nacionales e internacionales impulsan la campaña comunicacional «Menos plástico, más vida», una iniciativa que apuesta por transformar los hábitos de consumo, reducir el uso de plásticos y fortalecer una cultura de cuidado del medio ambiente.
La cruzada se desarrollará durante tres meses en los departamentos de Chuquisaca y Potosí, mediante actividades de sensibilización, materiales audiovisuales, teatro, murales y acciones comunitarias dirigidas a jóvenes, organizaciones sociales, unidades educativas y población en general. El lanzamiento será este viernes 10 de julio en la plazuela San Bernardo de Potosí, con un llamado a la ciudadanía a sumarse al compromiso de reducir el uso de bolsas plásticas, optar por alternativas reutilizables y asumir que pequeños cambios cotidianos pueden marcar una diferencia para proteger la Madre Tierra.
Águeda Colque, directora de Investigación Social y Asesoramiento Legal Potosí (ISALP), una de las organizaciones que lleva adelante la campaña, explicó que los residuos sólidos plásticos representan hasta el 80% de los agentes contaminantes en todo el planeta.
“Es un dato muy preocupante. En ese sentido, el fin de la campaña es sembrar vida, tal como lo expresa su eslogan, conseguir que la ciudadanía reflexione al respecto y se pregunte qué tipo de planeta estamos dejando para nuestros hijos y las futuras generaciones”, sostuvo en entrevista con Sumando Voces.
La campaña se desarrolla en el marco del programa “Transformación de conflictos y fortalecimiento de la Cultura de Paz”. Consultada sobre la relación entre el proyecto y la cruzada, Colque expuso que contaminar el medio ambiente es una forma de violentar los derechos de la Madre Tierra, y esto tiene un efecto multidimensional.
«Producto de la contaminación ambiental y la crisis climática se generan problemas como inseguridad alimentaria, migración, desempleo, mendicidad y otros, y a partir de ello, conflictos que perturban la paz. Son temas conexos, que no se advierten a primera vista, pero están latentes», explicó.
Según Colque, urge tomar conciencia de los altos niveles de consumismo, individualismo y falta de empatía que tanto afectan a la convivencia social.
Además del ISALP, la campaña es ejecutada por el Centro Juana Azurduy (CJA) y la Fundación Acción Cultural Loyola (ACLO), con el apoyo del Servicio Civil para la Paz (SCP), a través de la organización alemana Weltfriedensdienst (WFD).
¡Sin bolsita por favor, case!
Uno de los mensajes centrales de la cruzada es «¡Sin bolsita por favor, case!», para promover que la gente no reciba la bolsa plástica cuando hace una compra. Por tanto, esta idea será una de las más usadas durante el proceso de sensibilización.
Entre las principales acciones comunicacionales previstas se encuentran la producción y difusión de audiovisuales: videos cortos para redes sociales y un cortometraje; por otro lado, se pintarán murales, se pondrá en escena una obra teatral y se distribuirán afiches y colgantes para espacios públicos. Además crearon un juego didáctico y se repartirán bolsas reutilizables de tocuyo. Asimismo, se desarrollarán espacios de sensibilización, reflexión y movilización con distintos grupos meta en Chuquisaca y Potosí.
Los materiales serán difundidos mediante radios, redes sociales, plataformas digitales y medios aliados de las instituciones participantes, además de actividades presenciales en comunidades, mercados, unidades educativas, instituciones y organizaciones sociales.
La campaña tendrá una duración de 3 meses y está dirigida a jóvenes, mujeres, hombres, comunidades educativas, organizaciones sociales, colectivos juveniles, instituciones públicas y privadas, líderes socioambientales y población en general de los departamentos de Chuquisaca y Potosí.
Los efectos nocivos del plástico
Una bolsa plástica puede tardar entre 100 y 500 años en degradarse dependiendo del material con el que fue fabricada, es decir, que una bolsa plástica perdura en el tiempo contaminando la Madre Tierra y afectando la biodiversidad.
«Investigaciones recientes alertan sobre la presencia de microplásticos en el aire, el agua y los alimentos, porque estas bolsas plásticas con el tiempo se fragmentan en partículas muy pequeñas que no pueden verse a simple vista, pero si se sienten en nuestro cuerpo, porque, incrementa los riesgos de enfermedades y profundiza la crisis climática, evidenciando así la necesidad urgente de promover cambios en los hábitos de consumo y fortalecer acciones colectivas para el cuidado de la vida», se lee en un boletín de la campaña.