Proyección
Acuerdo con el FMI asegura que Bolivia acceda a $us 3.000 millones en dos meses y completar $us 5.000 millones hasta fin de año
Lo importante del acuerdo “a nivel técnico” alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por $us 1.900 millones es que “desbloquea” créditos de otros organismos, lo que hará posible disponer, en tres meses, de $us 3.000 millones y, hasta principios del próximo año, completar un paquete de $us 5.000 millones, informó el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza.
La mañana de este miércoles se conoció el acuerdo sobre un programa de 36 meses en el marco del Servicio Ampliado del FMI (SAF) por aproximadamente $us 1.900 millones, destinado a respaldar las reformas económicas del Gobierno del presidente Rodrigo Paz. La cifra acordada es inferior a los iniciales $us 5.000 millones anunciados y a los recientes $us 2.800 millones proyectados.
Para el Gobierno, lo importante es que el acuerdo alcanzado —que deberá ser refrendado por el Directorio del organismo internacional— habilita el acceso a mayores créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
“Recursos que se pueden habilitar muy rápidamente. Estamos hablando de los próximos dos o tres meses, durante este año. Estimo, no tengo la cifra exacta en la cabeza, cerca de unos 3 mil millones de dólares en los próximos meses y, obviamente, hasta finales de este año o principios del próximo ya estamos hablando del paquete completo de los 5 mil millones de dólares”, explicó.
El Ministerio de Economía, en un comunicado, indicó que el acuerdo permitirá "catalizar recursos adicionales" del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros organismos internacionales de desarrollo para fortalecer la capacidad del país "para consolidar la recuperación económica, ampliar la inversión pública y privada y continuar protegiendo a las familias bolivianas".
En otro comunicado, el FMI recordó que los compromisos clave del Gobierno de Paz —inscritos en su plan— son restablecer la sostenibilidad fiscal, fortalecer las redes de protección social, modernizar el régimen monetario y cambiario, reforzar la resiliencia del sector financiero y mejorar la competitividad, la gobernanza y la productividad.
En materia de protección social, se asignarán recursos presupuestarios adicionales al gasto social para garantizar que la consolidación fiscal no recaiga sobre los pobres y los más vulnerables. En el ámbito macroeconómico, el Gobierno asumió el compromiso de mantener en cero el financiamiento monetario del déficit fiscal y fortalecer la gobernanza y la autonomía operativa del Banco Central.
Espinoza aseguró que no existen condicionamientos del FMI, sino compromisos asumidos por el propio Gobierno para superar la crisis y consolidar el nuevo modelo económico.
De acuerdo con los datos oficiales, el crédito del FMI tendrá una tasa de interés de entre el 4% y el 4,5%, un período de gracia de cuatro años y medio y, como establecen las normas, deberá ser aprobado por el Legislativo.
Durante los 19 años de gobierno del MAS, el organismo multilateral fue marginado de las fuentes de financiamiento, precisamente con el argumento de que sus créditos estaban condicionados a reformas o medidas económicas orientadas a reducir la presencia del Estado en la economía, austeridad y reducción del gasto social.
En el corto gobierno de Jeanine Añez (2019-2020) se negoció con el FMI un crédito de $us 327 millones. Una vez que Luis Arce llegó a la presidencia, lo devolvió en 2021 con el argumento de que las condiciones establecidas vulneraban la soberanía e intereses económicos. Los recursos fueron devueltos al organismo, incluidos los costos por $us 24,3 millones.