2026-09-08

La Paz

Comunarios y grupos armados se disputan el control de la explotación de oro en Laji Lurizani

El alza de las cotizaciones de este mineral despertó el interés de los comunarios dedicados a la crianza de ganado camélido y vacuno. Ahora incursionaron en la explotación de oro, mientras grupos armados quieren expulsarles del lugar para hacerse de este negocio.

El ritmo de vida en Laji Lurizani, comunidad indígena que se encuentra en la provincia Franz Tamayo, en el departamento de La Paz, ha cambiado drásticamente debido al oro. Y no porque ello implique prospetridad para sus habitantes, sino porque ahora los comunicarios que comenzaron a dedicarse a la explotación de este mineral se enfrentan a grupos armados que ingresaron de forma violenta al lugar, agredieron a los pobladores y dejaron varios heridos. Incluso algunas versiones, aunque aún no confirmadas, mencionan que hubo decesos.

Según testimonios de los habitantes del lugar, los ataques comenzaron a principios del mes, y el 5 de septiembre, cuando una comitiva de la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) intentó ingresar al lugar, a raíz de un ataque de los presuntos avasalladores. No tuvo éxito.

Una nota de prensa de la AJAM, del 5 de septiembre, menciona que en coordinación con Fuerza Especial de Lucha Contra Delitos Ambientales (FELCDA) se constituyó en la comunidad Llaji Lurizani, para realizar una inspección ante una denuncia por presunta actividad minera ilegal.

Sin embargo, “el avance de la comisión fue impedido por bloqueos en el camino con piedras y escombros y numerosas detonaciones de dinamita registradas durante el desplazamiento hacia el sector”, sostiene el informe.

La comisión logró ingresar a la zona y avanzar, con el apoyo de comunarios del sector, que colaboraron en la habilitación del camino, lo que permitió el paso por al menos siete puntos donde se habían colocado piedras y escombros.

“Hemos podido superar por lo menos siete postas donde ellos han puesto escombros, piedras; esto, con ayuda de comunarios reales, hemos podido limpiar el camino y avanzar”, explicó el coordinador nacional de Minería Ilegal de la AJAM, Marcelo Cáceres.

La comisión logró avanzar por varios puntos bloqueados hasta llegar a un sector cercano a Chiata, en inmediaciones de Llaji Lurizani, donde la situación se tornó más compleja debido a la sucesión de detonaciones.

“Hemos llegado a un punto cerca de Llaji Chiata, que es en el camino, ya en inmediaciones de la comunidad Llaji Lurizani, donde justamente ha habido demasiadas detonaciones”, informó Cáceres.

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Ante la peligrosidad de la situación y las constantes detonaciones de dinamita registradas en el sector, se determinó suspender el avance y replegar la comisión, con el fin de precautelar la integridad de los servidores públicos y del personal policial que acompañaba el operativo.

La intervención se desarrolló además en un contexto de tensión al interior de la zona, donde, según el reporte, existen diferencias entre comunarios relacionadas con la explotación minera. En ese marco, también se registraron enfrentamientos entre pobladores del sector. “Ha habido enfrentamiento entre comunarios, ya que existen problemas por el tema de la explotación minera”, indicó Cáceres.

La AJAM coordinará una nueva intervención con las instancias correspondientes para dar continuidad a las acciones de control en el sector y verificar la situación denunciada, precautelando la integridad de los servidores públicos y del personal que participe en estas labores.

A raíz de estos hechos, el fiscal José Manuel Castro informó que la comisión de la AJAM, junto a efectivos de la FELCDA, llegó para verificar si hubo un avasallamiento, pero fueron atacados.

Dijo que siete personas fueron aprehendidas y una de ellas fue remitida al penal de San Pedro, porque portaba un fusil Máuser y explosivos, por lo que fue remitido a la cárcel de con detención preventiva, mientras que las otras seis se beneficiaron con medidas sustitutivas.

Felipe Quilla, habitante de la región, quien se identificó como "defensor de la madre tierra", en entrevista con radio Fides describió la situación que se vive en la región como “preocupante” y precisó no es la primera vez que se registra un ataque en ese lugar.

Dijo que Laji Lurizani es una comunidad pequeña, donde habitan aproximadamente 150 familias, se dedican a la agricultura y un poco de la ganadería, pero en los últimos años, con el auge del oro y el precio del oro, mucha gente, casi la mayoría, se dedica a la explotación de este mineral. Eso es lo que está causando este tipo de enfrentamiento,  porque antes del oro las comunidades indígenas vivían tranquilamente y no se veían estos problemas.

“Una parte de la población se dedica a la agricultura y la otra a la crianza de ganado camélido y vacuno y una buena parte también es cierto que se dedica a la minería, no se puede negar, es evidente eso”, manifestó.

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Informó que la actividad minera se realizaba de forma artesanal, aunque en los últimos 10 años se ha introducido maquinaria, como compresoras de aire y tractores, debido a que ya hay acceso al lugar, hay caminos. De todos modos, para Quilla, en Laji Lurizani se realiza una explotación minera a mediana escala, no es muy grande.

El dirigente reconoció que en esa zona obtener una licencia ambiental para la explotación es muy difícil, debido a que el área se encuentra entre dos áreas protegidas que son Apolobamba y el Madidi, por lo que manifestó que la mayoría de las operaciones mineras no cuentan con autorización legal sus actividades.

“En este tipo de territorios es difícil encontrar una licencia ambiental, porque se supone que ambas áreas protegidas tienen que proteger el medioambiente y todo lo que es el ecosistema, es poco probable que la mayoría de las empresas tengan una licencia medioambiental”, afirmó.

Dijo que hace 10 años el lugar era tranquilo, pero que en estos últimos años ha surgido intereses por la minería, hay grupos nacionales e internacionales que están disputando este lugar para explotar el oro, ese es el principal motivo.

Quilla informó que, de acuerdo con los testimonios de varias personas que habitan en la comunidad, la AJAM intentó ingresar en dos oportunidades al lugar, a principios de año, pero no pudo debido a algún tipo de enfrentamiento.

“Nuevamente ha ingresado la AJAM, parece que fueron algunos efectivos policiales, sin embargo, al parecer detrás de la AJAM y la Policía también se ha metido gente que no es de la fuerza pública, si no me imagino que son grupos que tienen intereses para despojar a los que actualmente están trabajando en esa región”, explicó. Precisó que trabajan en la comunidad cooperativas, la mayoría conformada por gente que es del lugar.

Informó que, en el momento que se registró el ingreso de los grupos armados, había gente trabajando, y al ver ingresar al lugar a muchas personas, no se sabe si eran de La Paz y El Alto, se registraron enfrentamientos y que muchos trabajadores escaparon al monte, al sector de Apolo.

“Los paisanos que trabajan en el lugar dijeron que fue una intervención violenta yo no creo que sea exclusivamente de la Policía, sino que debe haber otro grupo de gente que ha hecho uso de armas para amedrentar a la gente, seguramente su objetivo era despojarlos”, afirmó.

Una vecina que no quiso identificarse, denunció que ese grupo de personas intentó avasallar la comunidad y que venían de la provincia Bautista Saavedra.

"Si hubiera sido alguna autoridad o la AJAM hubiera venido pacíficamente a presentar sus documentos y decir vamos a pasar, nosotros no somos locos, han venido directo a disparar, han disparado balas", afirmó.

“A nosotros nos están achacando que nosotros les hemos atacado, han venido diciendo que eran de la AJAM, pero como pueden dispararnos, hay un comunario herido, nos han cerrado el camino, no sabíamos cómo sacar a nuestros heridos”, sostuvo.

Relató que ella salió caminando dos días, y cuando llegó junto a otras personas a un pueblo hicieron la denuncia, mientras los avasalladores ingresaron a sus viviendas y les vieron “hurgando todo”.

 

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