Disputas
PDC se divide entre la ruptura y el respaldo al Gobierno de Rodrigo Paz
El Partido Demócrata Cristiano (PDC) se encuentra dividido por el apoyo al Gobierno del presidente Rodrigo Paz. Una de las facciones, que tiene el reconocimiento del Tribunal Supremo Electoral (TSE), liderada por Oscar Trujillo, en medio de cuestionamientos a los 10 meses de gestión, anunció su ruptura; mientras que la otra, a la cabeza del secretario departamental de La Paz, Bismarck Villanueva, y el presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Castro, le ratificaron su respaldo.
La decisión de alejarse fue dada a conocer ayer y fue ratificada hoy por la diputada Sandra Rivero, mientras que Castro manifestó que la decisión fue asumida por una parte de la dirigencia del PDC, que desde su punto de vista merece respeto.
Castro y Villanueva, en conferencia de prensa, dieron a conocer su posición sobre la decisión asumida por responsabilidad con el país, en su calidad de presidente de la Cámara Baja, como diputado electo y delegado titular de ese partido ante el TSE.
“Quiero ser claro, respaldo la estabilidad democrática y la gobernabilidad del Gobierno constitucional del presidente, Rodrigo Paz, acompañaré las decisiones que dentro de la Constitución y la ley que estén orientados a resolver los problemas, que hoy afectan a las familias bolivianas”, aseguró Castro.
Ese respaldo “no es un cheque en blanco”, “gobernabilidad no significa subordinación” y acompañar al Gobierno “no significa renunciar a la fiscalización”, manifestó. Dijo que su deber será apoyar lo que sea correcto, observar lo que tiene que corregirse y exigir resultados cuando corresponda.
Justificó que el PDC trabajó siempre en la consulta y en la búsqueda de los consensos para dar las mejores leyes a Bolivia; muchas de ellas han venido desde el Ejecutivo y también han sido defendidas a partir de sus ministros y de funcionarios que han venido a explicar en los diferentes debates y se han aprobado.
Consideró que Bolivia atraviesa un momento “demasiado complejo para convertir las diferencias internas en un nuevo factor de incertidumbre”. La economía, el empleo, la seguridad jurídica y la confianza ciudadana requieren instituciones que funcionen; debilitarlas por “cálculo político”, la capacidad del Estado para responder a estos problemas, sería y es una equivocación, advirtió.
Afirmó que el presidente Paz recibió un mandato democrático y que ese mandato debe ser respetado y debe tener condiciones institucionales para gobernar. Por ello, quienes tenemos responsabilidad en la ALP debemos, al mismo tiempo, legislar, fiscalizar y representar; ambas responsabilidades pueden y deben coexistir.
Con esos argumentos, dijo que las diferencias dentro del PDC deben resolverse dentro de la institucionalidad del partido, con respeto a sus normas, a sus órganos y sus representantes.
Mientras que Villanueva expresó un apoyo firme a la gestión del mandatario para velar por el respeto al voto ciudadano y asegurar la institucionalidad democrática del país. Dijo que el PDC busca constituirse en un puente de diálogo entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara, en medio de las tensiones entre ambas autoridades.
Sandra Rivero, diputada por el PDC, lejos de esos argumentos, denunció que el presidente dejó de lado al partido y “arrincona a su vicepresidente”. “Hemos estado 10 meses intentando comunicarnos con él, intentando relacionarnos con él, intentando generar un puente de coordinación entre la Asamblea y el Ejecutivo”, afirmó.
Dijo que “claramente no se nos ha tomado en cuenta en ninguna decisión” y que el PDC “no ha formado parte del Ejecutivo” en los primeros 10 meses de Gobierno.
Informó que el PDC, que tiene una pequeña cantidad de asambleístas, decidió alejarse de la “línea rodriguista”, que generó muchos problemas y mucho desorden en la bancada y, a pesar de ello, un poco más de la mitad de la bancada, entre asambleístas titulares y suplentes, responde muy claramente a la línea del partido y que además mostraron disciplina, a Radio Fides.
Sin embargo, negó que esa bancada vaya a asumir el rol de oposición en la Asamblea Legislativa. “No puedes ser oposición cuando eres partido de Gobierno, lo que nosotros vamos a generar ahora es una participación mucho más analítica, de pronto tal más un poco más contestaría, porque ahora volvemos a nuestras estructuras y volvemos a nuestras bases para poder generar soluciones inmediatas a través de la bancada y de la postura del partido”, afirmó.
Consultada sobre una posible convocatoria del primer mandatario, respondió que asistirán, porque eso es lo que están esperando para resolver esta falta de gobernabilidad y desorden estatal, aunque sugirió que, en ese caso, deberían ser convocados la dirigencia nacional, el vicepresidente y toda la bancada parlamentaria.
Aunque también expresó sus dudas, porque “lastimosamente hemos definido que estamos ante un gobernador autócrata, con un ego muy grande y aparentemente con una enfermedad de mitomanía bastante pronunciada, por ello dudo que se dé cuenta que es tan importante tener un paraguas partidario”.
Rivero se pronunció sobre las afirmaciones de Villanueva, quien se identificó como secretario departamental del PDC en La Paz, y puso en duda que haya sido elegido de manera orgánica por ese partido.
Dijo que él tiene la libertad de seguir apoyando a Paz, pero su postura no es partidaria, es personal, y que en la reunión ha estado siete departamentales; el pronunciamiento es institucional, lo que diga es a título personal, y atribuyó su conducta a “cierto oportunismo”.
Reveló que fue uno de los personajes que se opusieron a la candidatura a la presidencia de Paz y que la pasada semana estuvo reunido con grupos que querían “bajar” su candidatura.