Vulneración
El exfiscal Roger Mariaca burla la seguridad de la cárcel y accede a un celular: hay cinco detenidos
Desde su celda, el exfiscal general Roger Mariaca no tardó en burlar la seguridad del penal de Cantumarca, en Potosí. Logró conseguir un teléfono celular facilitado por un asesor legal de la cárcel y un efectivo policial para retomar contactos con fines que aún se desconocen.
Un informe de inteligencia alertó sobre las llamadas que salían de la celda de Mariaca. De inmediato, se realizó una requisa en el recinto que ocupaba la exautoridad, en la que inicialmente no se encontró nada. Por ello, se amplió la investigación hasta establecer que había accedido a dispositivos móviles facilitados por terceros.
El propio fiscal general interino, Armando Urioste, confirmó la vulneración de la seguridad en la cárcel de Cantumarca y explicó que en el hecho están involucrados el asesor legal del recinto penitenciario y cuatro policías encargados de la custodia de la exautoridad.
"Se ha podido evidenciar que efectivamente este privado de libertad se estaba comunicando con gente del exterior, ejerciendo tráfico de influencias. Desconocemos los motivos exactos, pero esto implica que de alguna manera se está traficando influencias para proteger a una persona que se encuentra con detención preventiva", aseguró en un video difundido tras conocerse lo sucedido.
Mariaca fue recluido en el penal potosino el pasado 5 de octubre, poco después de que una audiencia de medidas cautelares en La Paz ordenara su prisión preventiva por seis meses. Se lo acusa de estar vinculado con el narcotráfico y de haber estructurado una organización delictiva en las más altas esferas del Ministerio Público.
Por su parte, el comandante departamental de la Policía de Potosí, Franklin Villazón, informó que los cuatro uniformados involucrados no solo serán sometidos a una investigación penal, sino también a un proceso disciplinario interno por faltas graves.
"Estamos con el firme propósito de no permitir que ningún servidor policial cometa inconductas ni delitos, y mucho menos que favorezca a privados de libertad para realizar acciones que puedan atentar contra la seguridad de este recinto carcelario", explicó el jefe policial.
Las investigaciones continúan en curso para determinar con quiénes se contactó Mariaca y con qué fines. No se descarta "que pueda tratarse de un plan de fuga o, peor aún, que esté en contacto con miembros de la organización criminal que se le atribuye".