jueves 26 de marzo de 2026

Contra corriente

¿Por qué no se aplica el desarrollo turístico sostenible?

Una industria sostenible debe tomar las medidas adecuadas para optimizar el uso de los recursos potenciales en la región anfitriona.

Dentro de los cientos de conceptos que existen sobre desarrollo turístico y desarrollo turístico sostenible, me quedo con este que dice: “El desarrollo turístico se refiere a la creación y el mantenimiento de una industria turística dentro de un lugar en particular, y el desarrollo turístico sostenible se ocupa de garantizar que este proceso tenga en cuenta factores como la sostenibilidad ambiental, cultural y económica” ¿Pero qué sucede cuando los países no lo consideran o ignoran estos fundamentos?

Previamente vayamos a conceptualizarnos sobre el tema. En esa línea, Martin Barten, fundador de Revfine, argumenta que el desarrollo del turismo sostenible consiste en crear y mantener una industria turística sostenible en un lugar, región, país o parte del mundo en particular, lo que significa que las prácticas turísticas deben poner énfasis en la sostenibilidad ambiental, la preservación cultural, los beneficios sociales y económicos a largo plazo, y esencialmente se puede pensar en el desarrollo del turismo sostenible como la creación de una industria turística que no prioriza las necesidades del presente por encima de las necesidades del futuro. Una industria sostenible debe tomar las medidas adecuadas para optimizar el uso de los recursos potenciales en la región anfitriona.

Y un dato fundamental no menos relevante es que, de acuerdo con el Informe del mercado mundial del ecoturismo, de The Business Research Company, se proyecta que el mercado del ecoturismo y el turismo sostenible ascenderán a una tasa de crecimiento anual del 14,5% hasta 2028.

Por tanto, en la línea de Barten, la importancia del desarrollo sostenible radica ahí, sin ignorar el hecho de que cuando las acciones no van por el camino correcto, el turismo puede amenazar el medio ambiente, la cultura y las economías locales, pero cuando la hoja de ruta es la correcta también puede brindar más beneficios significativos, y para aquellos que están comprometidos con la industria del turismo, la clave es crear un modelo sostenible maximizando los aspectos positivos, minimizando los negativos y asegurando que las necesidades de hoy no se antepongan a las necesidades de mañana.

Si comprendemos también que el desarrollo del turismo sostenible debe promover la conciencia ambiental, alentar tanto a los viajeros, a las empresas, a los actores, a las comunidades, municipios y/regiones a ser más conscientes con el medio ambiente, la preservación y/o conservación de los recursos naturales y de la vida silvestre, la biodiversidad, la protección y defensa de las áreas protegidas; a tiempo que se deben evitar situaciones en las que las comunidades locales sean explotadas, desplazadas o se les haga sentir que su cultura o su identidad se ve afectada negativamente y que no hay preservación de la misma; será siempre lo más loable tomar medidas de prevención sobre acciones manipuladoras y promover el ecoturismo. Considerar también el impacto económico en el que el turismo puede contribuir enormemente a las economías locales y ayudar a las regiones a prosperar.

A la postre, si los países ignoran estos fundamentos del desarrollo sostenible, su apuesta al desarrollo del turismo será ineficiente, errada o nula, el transitar de su actividad turística será por inercia y sin brújula, donde el sector privado y los emprendimientos comunitarios serán la base de su lento desarrollo, apostando a otros rubros como el extractivismo, la explotación del oro y el litio que han tomado relevancia en estos últimos tiempos, es el caso de nuestro país, en el que estas actividades han penetrado lugares o espacios sensibles donde la riqueza natural, nuestra biodiversidad, las comunidades o territorios indígenas, las áreas protegidas se han visto avasalladas por la quema indiscriminada y ocupación de estos espacios para la explotación minera, donde además se están comprando conciencias para que sean parte de esa maraña.

Ante las prioridades expuestas y en el escenario real de que el desarrollo del turismo, aquí o allá, implica concientización, sensibilización, protección, preservación, defensa, educación, etc., que es igual a tener una sociedad o pueblo consciente y pensante y que no le conviene a un Estado que prioriza otras formas de economía depredadora a título de “desarrollo económico”; conlleva a que aún no tendremos por estos lados al turismo sostenible como prioridad o una opción real de desarrollo económico. De otra forma preguntemos a la primera autoridad del turismo ¿cuál es la hoja de ruta que tiene el gobierno para impulsar el turismo sostenible en los próximos meses y años? 

La opinión expresada en este artículo es de exclusiva responsabilidad del autor y no representa una posición oficial de Visión 360.