martes 24 de febrero de 2026

Fue la primera vez que el monstruo japonés es nominado

"Godzilla menos uno" es la película ganadora del Oscar a efectos especiales más barata en una década

La cinta de terror japonesa costó entre 10 y 15 millones de dólares, mientras que la ganadora del año pasado, Avatar: el camino del agua tuvo un presupuesto de entre 350 a 400 millones.

Visión 360 / La Paz

La película japonesa Godzilla menos uno hizo historia el domingo 11 de marzo, al convertirse en la primera cinta de ese personaje y país en ganar un Oscar en la categoría de Mejores Efectos Especiales (VFX). Pero no solo eso: también fue la más barata, en una década, en lograrlo. El director Takashi Yamazaki no reveló una cifra específica para el presupuesto, pero confirmó que ronda entre los 10 y los 15 millones de dólares, una cifra muy baja en comparación con el promedio hollywoodense que es de 100 a 400 millones por obra.

Según los datos de portales especializados como IGN y The Hollywood Reporter, la última película en triunfar en este apartado con un presupuesto similar, 15 millones de dólares, fue Ex Machina (Alex Garland), estrenada en 2014. Desde entonces los presupuestos oscilaron entre los 60 millones (The first man, Damien Chazelle, 2018) y los 350 a 400 millones de Avatar: el camino del agua, del año pasado.

La estatuilla para el equipo nipón, conformado por 35 artistas, es también un hito, ya que se da en medio de una fuerte polémica en Hollywood. El año pasado las cintas de superhéroes de Marvel: Quantunmanía y Las Marvels; y DC: Shazam furia de los dioses, Flash y Blue Beetle, fueron grandes fracasos comerciales, y una gran causa de ello fueron sus efectos especiales deficientes, calificados como poco creíbles por la crítica y el público. La más barata de esas producciones, Shazam, tuvo un presupuesto de poco más de 100 millones de dólares, mientras que Flash costó más de 300 millones. 

Todo el mundo se pregunta cómo es que Yamazaki consiguió semejante hazaña. Lastimosamente, algunas especulaciones occidentales no son muy positivas: se teme que los artistas de efectos especiales trabajaron en condiciones de explotación.

El año pasado varios especialistas de Hollywood denunciaron pésimas condiciones de trabajo, especialmente quienes participaron en las cintas de superhéroes pertenecientes a Marvel y DC que, a su vez, son de Disney y Warner Bros., respectivamente. Estas voces anunciaron que trabajaban para lograr la sindicalización del gremio, justo al tiempo que guionistas y actores entraron en huelga por conseguir una remuneración justa, evitar explotación y el uso de la inteligencia artificial (IA).

Paralelamente, en Japón se denunció el abuso al que son sometidos los artistas de animación. Esto explotó cuando se supo que el estudio Mappa -responsable de la producción de las series y películas de Jujutsu kaisen, Chaisaw Man y las últimas temporadas de Ataque de titanes- sacó productos de gran calidad con plazos de cuatro meses para terminar una cinta de animé que suele tardar de dos a tres años, sobreexplotando a sus trabajadores. Muchos de ellos denunciaron en redes sociales y a los medios de comunicación locales que estaban agotados y que no veían a sus familias durante días para cumplir con las exigencias.  

Sin embargo, el director de la última Godzilla -la franquicia, que cumple 70 años, ya tiene 36 entregas- rechazó las acusaciones de exceso de trabajo, centrándose en el enfoque simplificado de Godzilla menos uno durante los ocho meses de producción. "No hubo muchas noches trasnochadas", dijo Yamazaki a IGN en una entrevista reciente. "Todo el mundo tenía sus fines de semana, así que no era una situación laboral loca para la gente. Más bien, diría que eran las computadoras las que soportaban gran parte de la carga".

Asimismo explicó en medios estadounidenses que los presupuestos para las películas japonesas tienden a ser más bajos que las hollywoodenses y, por tanto, "hemos sido educados para trabajar dentro de las limitaciones de un presupuesto pequeño cuando se trata de VFX", dijo.

 También señaló que los estudios estadounidenses, como Marvel, tienden a subcontratar los efectos especiales a proveedores externos, creando una situación en la que, como se han quejado algunos trabajadores del área en 2023, el trabajo debe rehacerse, con pérdida de tiempo en despidos.

"La subcontratación a un tercero requerirá tiempo y dinero. Tendemos a mantenerlo internamente", dijo Yamazak. "Esa es simplemente la forma más eficiente y eficaz de trabajar. Pero eso no significa que no tengamos algunos recursos externos que podamos utilizar".