domingo 5 de abril de 2026

Abogado

Marco Loayza Cossío: “Considero que no puede pararse todo un proceso por una persona”

El jurista, experto en temas de gestión judicial, considera que hay postulantes con currículos “muy buenos”, que pueden llegar a altos cargos judiciales si no hay “manos negras”.
Marco Loayza, en la ALP, donde realiza seguimiento al proceso.  Foto: Pablo peralta M. / visión 360
Marco Loayza, en la ALP, donde realiza seguimiento al proceso. Foto: Pablo peralta M. / visión 360
miércoles 17 de abril de 2024

Marco Loayza Cossío, abogado experto en temas de gestión judicial, asegura que el proceso de preselección no es “ideal”, pero subraya que todavía “queda cierto hálito de esperanza”, porque hay postulantes con currículos “muy buenos” que pueden llegar a altos cargos judiciales si es que no hay “manos negras”.

En entrevista con Visión 360, Loayza se refiere, entre otros aspectos, a las listas de postulantes, en las que hay una mayoría que son o fueron funcionarios, y a la reciente resolución de una sala constitucional que paralizó el proceso mientras se resuelva un amparo.  

Más del 80% de los postulantes a magistrados fueron  o son funcionarios.¿Qué lectura hace al respecto?

Es bueno y malo. A mi criterio, este elemento es bueno porque se denota que puede haber mucha gente que tenga cierta experiencia en el ámbito judicial. Ahora, es malo porque toda esta carga negativa que tienen los órganos de justicia también pueden venir con estas personas. 

¿Por qué  la función pública no parece ser una aspiración para los “notables”?

Las personas que tienen una carrera connotada en la parte del derecho no se presentan a estos cargos, primero por la falta de confianza. Por otro lado, está el tema político. La mayoría puede decir “yo no tengo relaciones políticas, no tengo un padrino que me pueda ayudar dentro de las instancias legislativas, para qué me voy a presentar”.

Y un tercer elemento, por supuesto, es que, quiérase o no, muchos de los abogados notables que hay en nuestro país, de las abogadas también que tienen una carrera muy buena, pues no es una aspiración profesional llegar a un cargo de las altas magistraturas del país. Será por temas económicos, incluso.

Un abogado connotado seguramente factura mucho más de lo que podría ganar como un salario. También será por temas de ética, quizá que piensan que el sistema ya está demasiado corrompido, el sistema de justicia está en una crisis total, y verán que es muy difícil poder salir de aquello o contribuir a esto.

Hay prorrogados, denunciados y hasta señalados de tener  ligazón política. ¿Qué habrá que esperar de los posibles elegidos? 
Creo que todos estamos con la esperanza de que no se dé la situación de 2011 y 2017, donde había un partido gobernante que tenía los dos tercios; por lo tanto, podía elegir a quienes quería y ahí están, tenemos los resultados claros de cómo está el sistema de justicia. 

¿Se han cumplido los parámetros de lo que debería ser una preselección adecuada?

No, la verdad no. No es un proceso ideal. Desde la sociedad civil siempre se había pedido que el proceso salga de las manos de los políticos, salga de esta forma de elección donde personas que quizá no tengan el conocimiento, la capacidad necesaria para hacer una elección técnica jurídica sigan realizando la misma. Yo creo que todavía no está mal que la elección sea una elección realizada en una parte en la Asamblea Legislativa, pero debería haber otros mecanismos; por ejemplo, que haya una comisión de abogados notables, que pueda ser realmente la elección técnica. Y dejarle la parte política a la comisión.

Hay pocos indígenas y mujeres en la lista. ¿Qué opina?

Creo que esto también se debe a que no ha habido una adecuada difusión del proceso para atraer a más mujeres que puedan presentarse. Hay mujeres en nuestro país con currículos y con carreras profesionales muy interesantes, pero no se les ha dado quizá el espacio o la suficiente motivación para que puedan presentarse.

Lo mismo con pueblos indígenas. Sabemos que hay muchos profesionales, abogados abogadas y de otras profesiones, para el Consejo de la Magistratura, que son de origen indígena, pero que no se les ha dado el espacio adecuado y la motivación para presentarse.

Por otro lado, por supuesto, estamos hablando de problemas ya más de tipo estructural también. Es decir, vivimos en un país patriarcal, donde la mujer tiene pocos espacios también para poder desarrollarse profesionalmente, muchas más limitantes, muchos más problemas para lograr tener estudios de posgrado, una carrera mucho más prolífica; si bien la hay, pero todavía falta mucho también crecer en ese aspecto. 

¿Cómo va el proceso, fracasó o se puede salvar?

Todavía nos queda un hálito de esperanza. Hay abogados y abogadas con muy buenos currículos, hay, existen. Entonces, creemos que puede haber cierto hálito de esperanza si estas personas, si no hay manos negras, acuerdos, intereses políticos partidarios que puedan voltear esto. Si estas personas llegan hasta la etapa final, realmente nos puede dar cierta esperanza de que puede haber personas probas, idóneas, en las altas cortes de nuestro país. 

¿Cómo leer el amparo que paralizó el proceso?

Es una muy mala decisión que tomó esta sala constitucional. Un amparo constitucional se presenta cuando hay una vulneración a un derecho o un riesgo de vulneración, pero es un riesgo personal, interpartes, donde hay una autoridad que puede vulnerar un derecho. Entonces, no puede pararse todo un proceso por una persona que supone estar en esta situación.

Es una decisión muy mala porque afecta a todo un proceso, y a una cantidad muy grande de personas. Esa decisión de parar un proceso, de hacer una medida cautelar, tendría que haber sido solamente para esta persona que presentó. Luego, si se determina que hubo una vulneración, pues se actuará en consecuencia, pero no puede pararse todo el proceso. Realmente ahí podríamos pensar que incluso hay una mano negra que está queriendo que este proceso fracase. 

Lee también: De los 405 postulantes, 341 son o fueron funcionarios públicos

¿CÓMO Y QUÉ SE HIZO? Entre el 4 y el 12 de abril, un equipo de Visión 360 revisó los antecedentes de 405 postulantes a candidatos y candidatas para las elecciones judiciales 2024.  Sus nombres fueron rastreados en las nóminas de personal de diferentes entidades públicas y en el sistema de consulta de la Contraloría General del Estado. Se revisaron y verificaron las hojas de vida publicadas en el portal de la Vicepresidencia del Estado, además de los antecedentes de cada aspirante en reportes de prensa, edictos, resoluciones y sentencias. Se corroboró la militancia de cada postulante en el portal del Órgano Electoral Plurinacional. Con todos los datos obtenidos,  la redacción de este medio preparó una data que ahora libera para que la población tenga acceso a la información de los postulantes; este trabajo también incluye las hojas de vida de más de 350 aspirantes. Además, con el objetivo de hacer periodismo de datos, en este especial, Visión 360  presenta una serie de notas y reportajes que hacen una radiografía a los postulantes a este proceso.