domingo 5 de abril de 2026

Cochabamba

Tamy, una niña de casi tres años fue violada y asesinada por su padrastro en Punata

El autor es el padrastro, Romario S.F., quien este viernes fue condenado a 30 años de prisión. El agresor confesó el crimen y se sometió a juicio abreviado.
El agresor cumplirá su pena en la cárcel de El Abra. Foto: APG
El agresor cumplirá su pena en la cárcel de El Abra. Foto: APG

El jueves, Tamy, una niña con discapacidad de dos años y 10 meses, fue violada por su padrastro, quien este viernes ya fue condenado a la pena máxima de 30 años por este delito. El agresor aprovechó que la mamá de la pequeña salió a trabajar y la dejó por unas horas a su cargo. 

Cuando la mamá volvió a su casa encontró a la niña agonizante, a causa de la violación realizada por su padrastro y, pese a que la madre corrió al hospital, falleció. Este infanticidio causó conmoción en Punata, Cochabamba.  

Fueron los médicos del hospital Manuel Ascencio Villarroel de Punata quienes llamaron a la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) para alertar que una niña pequeña había sido internada con graves heridas de violencia física y sexual.

Según informaron, la madre de Tamy llegó al hospital con su hija en brazos, pidiendo auxilio. Explicó que trabaja hasta las 19.00 y que al volver encontró a su hija sangrando por la boca y por sus partes íntimas, además de hematomas en su cabeza. Pese a la atención médica, la pequeña perdió la vida a las 00.40 del viernes.

"Lo que se informó es que, apenas los médicos contactaron con la Policía, estos fueron directamente al domicilio, donde el acusado aún estaba descansando. Fue detenido", contó la abogada de Dayana Sevilla, del Observatorio de Justicia Fundación Voces Libres, que se encargó del proceso.

Durante la investigación, los familiares contaron que la madre de la niña tenía 21 años cuando empezó una familia con su primera pareja, en Chimoré. Tuvieron dos hijos: un varón, que ahora tiene cuatro años, y Tamy, que nació el 20 de junio de 2021. La pequeña sufría una discapacidad, ya que no podía caminar y tampoco podía hablar bien, por lo que su condición de indefensión era mayor.

Como era víctima de violencia, la joven madre decidió separarse en octubre de 2023. El padre se quedó con su hijo mayor en Carrasco, en el trópico cochabambino, donde ambos viven actualmente. Ella se quedó con Tamy y se fueron a Punata, donde la madre halló trabajo.

Hace siete meses, ella conoció a Romario S.F. y se enamoró de él. Decidieron irse a vivir juntos. Ella trabajaba hasta las 19.00. El padrastro se encargaba de cuidar a la niña desde las 17.00, debido a que la joven no contaba con apoyo familiar.

El jueves en la noche, cuando la madre llegó a la habitación alquilada, encontró a Tamy en muy mal estado, ensangrentada. Inmediatamente, la trasladó al hospital, donde los médicos verificaron que tenía huellas de violencia física y sexual.

El director de la FELCV, Rubén Cornejo, dijo que Romario S.F. fue aprehendido y conducido al Instituto Departamental de Investigaciones Forenses (IDIF) de Coña Coña para someterlo a varios análisis. La madre prestó sus declaraciones en el IDIF, mientras la autopsia se llevaba adelante.

De acuerdo con el protocolo de autopsia, Tamy murió por compresión de centros nerviosos de la cabeza, traumatismo craneoencefálico, hematoma subdural, policontusiones y trauma genital. 

La audiencia del acusado fue presencial y se realizó la tarde de este viernes. Romario S. F. se sometió al proceso abreviado y confesó el crimen. Fue sentenciado a 30 años de prisión en la cárcel de El Abra. La pequeña fue velada todo el día viernes. Será enterrada este sábado.