martes 24 de febrero de 2026

Una afirmación de fe antes de la fiesta

Ensayos dominicales miden el impacto de la entrada

Los fraternos se organizan por meses para realizar estos ensayos con bandas de músicos y coreografías especiales. Las morenadas son las que sobresalen.
Rosas de Viacha Legítimos. Foto: Qamasa
Rosas de Viacha Legítimos. Foto: Qamasa

Qamasa / La Paz

La Entrada Folklórica del Señor Jesús del Gran Poder de la Santísima Trinidad, que se desarrollará este sábado 25 de mayo, mostrará en su máximo esplendor lo que ya se anticipaba en los ensayos dominicales o “bajadas”, como mucha gente les llama. Y es que en estos eventos se mide el impacto que tendrán las fraternidades en la fiesta mayor.

Pero, sobre todo, lo importante de estos ensayos es que los fraternos renuevan su fe al Tata del Gran Poder, patrono a quien le atribuyen grandes milagros.

Juan Carlos Zegarra, de los Potolos Coquetos, una de las fraternidades que ingresa en el número 73, de las 75, según el rol de ingreso de la Asociación de Conjuntos Folklóricos del Gran Poder (ACFGP), afirma que participar en los ensayos, los domingos previos a la promesa y a la entrada folklórica, es importante para acercarse más al Tata del Gran Poder.

“La importancia que le damos a una bajada, o ensayo con recorrido, es priorizar nuestra fe con miras al ensayo general. Nos lleva a los pies del Tatita, además que se vive más de cerca la entrada donde al ritmo de la banda nuestros sentimientos afloran. Es diferente de un ensayo cotidiano con parlante”, cuenta el fraterno.

La organización

Carla Saire, de la Morenada Central Aroma, que participa por primer año en la festividad, considera que los ensayos de los domingos previos a la fiesta mayor permiten al público ver  si los fraternos están bien organizados. “Son como exámenes que debemos cumplir para que nuestro Señor del Gran Poder nos califique”.

“Aparte de eso, es una reunión de integrantes antiguos y nuevos para confraternizar, y -juntos- hallar las fallas o errores en los pasos, para mejorar y hacer una buena representación en la festividad del Gran Poder”, asegura Carla. Ella ya está lista para lucir sus mejores galas cuando baile en el bloque de las señoras y señoritas de pollera.  

Las fraternidades de danzas pesadas, livianas o autóctonas fijan las fechas en coordinación con la asociación. Son las morenadas (pesadas) las que realizan entre dos y tres ensayos, sobre todo por las posibilidades económicas para pagar a las bandas. En los tres casos, cada semana y hasta el día de la promesa, los ensayos dominicales van sumando fraternos o bloques especiales.

La secretaria de Organización de la ACFGP, Sandra Balboa, destaca que tras las recepciones y veladas que se realizaron desde noviembre de 2023, los ensayos se intensificaron en febrero (2024), tras el Carnaval.

Desde el 3 de marzo, las fraternidades hicieron sus fiestas, luego bajaron bailando desde la parroquia Santa Rita hasta el Santuario del Gran Poder, en la calle Antonio Gallardo.

“Empezamos con la bajada de Rosas de Viacha Los Legítimos, el primer domingo. La última, que fue el domingo 5 de mayo, cerró con la participación de 11 fraternidades de danzas livianas y autóctonas.

Tuvimos las romerías, Semana Santa que se hace entre el santuario y el preste mayor, el cambio de manto que lo hacen ambos, unos tres días antes de la entrada folklórica y nosotros somos veedores”, señala Balboa.
Agrega que otras de las actividades son las novenas al Tata.

Y es que en las “bajadas”, las fraternidades evidencian la organización de los pasantes y fundadores, cuyo primer ensayo es para convocar a integrantes antiguos y nuevos, para luego trasladarse a sus locales donde ofrecen una cartelera con artistas nacionales e internacionales.

La asociación lleva el control de los ensayos con delegados y una hoja de ruta. Las fraternidades tienen una hora estipulada y tolerancia de cinco minutos de retraso. De cumplir o no todo lo estipulado por la ACFGP, van sumando o restando puntos que incidirán en la calificación final para que haya ganadores según la categoría de la danza, después de realizada la entrada folklórica.