martes 24 de febrero de 2026

Santa Cruz

Red de ciberestafas captaba estudiantes y los capacitaba para realizar las extorsiones

Con un esquema legal, la empresa allanada el miércoles en Santa Cruz, daba clases a jóvenes para realizar los cobros ilegales y la extorsión a víctimas en cinco países. Una joven de 19 años era socia con 50% de acciones.
Las pruebas que se encontraron en el edificio que fue allanado por la Policía en Santa Cruz.  Foto: APG
Las pruebas que se encontraron en el edificio que fue allanado por la Policía en Santa Cruz. Foto: APG

Estudiantes eran los trabajadores captados por la red de ciberestafas para realizar estafas y extorsión en cinco países. Los jóvenes eran contactados a través de la fachada de una empresa que contaba con un equipo encargado de capacitar a los reclutados en el manejo de los sistemas y realizar los cobros.

Además, otro grupo, que incluía entre los líderes a ciudadanos extranjeros, se encargaba de realizar las amenazas de muerte o violencia a las víctimas.

Álvaro Álvarez, comandante nacional de la Policía Boliviana, presentó este viernes a la banda internacional de ciberestafadores. La autoridad destacó que una de las aprehendidas, una mujer de 19 años de edad, era accionista del 50% de la falsa empresa.

Según revelaron las investigaciones, el negocio estaba muy bien organizado. Tenía una estructura legal que le permitió pagar hasta 240.000 bolivianos en salario, además de beneficios sociales. En el edificio allanado en Equipetrol, Santa Cruz, se tenía un piso específico para las operaciones en otros países.

"Esta es una organización que trabaja en diferentes países: Perú, Chile, México, Ecuador y Bolivia. Estaban bien organizados y tenían encargados de ciertos niveles, pero todo bajo la dirección del ciudadano asiático y otras personas que hoy están aprehendidas", explicó Álvarez.

En ese sentido, la autoridad policial indicó que hay muy pocas víctimas bolivianas de la operación en suelo cruceño. De hecho, hasta la fecha, sólo una persona presentó una denuncia. Se presume que los cobros a bolivianos se realizaban desde Ecuador.

Los jóvenes trabajadores, muchos estudiantes, que tenían conocimientos tecnológicos fueron reclutados para trabajar en diferentes funciones. Algunos se dedicaban a ubicar a las víctimas por redes sociales, otros a llamarlas o clonarles sus cuentas de WhatsApp.

La banda reclutaba a sus trabajadores por redes sociales y le ofrecían puestos de trabajo en atención al cliente, con horarios laborales cómodos y con buenos ingresos. Incluso incluía capacitación en computación y sistemas.

Organización de la falsa empresa, según la Policía Boliviana.   FOTO: APG

 

Según el fiscal departamental de Santa Cruz, Róger Mariaca, cuando se hizo la intervención de la empresa, se encontró a varias personas en flagrancia: estaban realizando rastrillajes en redes sociales para ubicar víctimas o realizaban llamadas extorsivas.

Entre los engaños que realizaban estaba el cuento de la maleta de un familiar que, supuestamente, llegó del exterior y necesitaba dinero para retirar su equipaje; el de los premios de dinero de instituciones y otros. También se buscaban personas que trataban de comprar productos en las redes. Al encontrarlos, creaban páginas de empresas inexistentes y cobraban fuertes sumas de dinero, mediante aplicaciones de billeteras móviles.

Y estaban los préstamos rápidos. Cuando el deudor se atrasaba comenzaban a llamar de forma cada vez más amenazadora, hasta prometer violencia contra los familiares de la víctima. Lograban eso gracias a que su sistema les permitía acceder a toda la información de los teléfonos celulares de la presa.

Cuando la persona pagaba el monto prestado, la empresa le asignaba otro no solicitado y comenzaba el ciclo nuevamente. Las autoridades aseguraron que continuarán con las investigaciones.