domingo 5 de abril de 2026

Daño a la salud

Los cigarrillos de contrabando cuestan tres veces menos que las marcas legales y proliferan en mercados de Bolivia

La caja de los cigarrillos 10/20 o Hills cuestan entre 30 y 35 bolivianos. La caja contiene 10 cajetillas, es decir que cada unidad de 10/20 vale a 3,20 bolivianos y de Hills, a 3,50 bolivianos. Su dudoso origen los hacen más peligrosos para la salud.
Cigarrillos de contrabando destruidos por la  Aduana luego de ser decomisados en un operativo en 2023. Foto captura BoliviaTv.
Cigarrillos de contrabando destruidos por la Aduana luego de ser decomisados en un operativo en 2023. Foto captura BoliviaTv.

Los cigarrillos que son introducidos al país vía contrabando cuestan la tercera parte de uno de marca conocida y comercializada con los permisos y controles respectivos. Los ilegales se comercializan en diferentes centros de abasto de La Paz y otras ciudades. Desde el exterior se menciona que Bolivia se ha convertido en tránsito de este comercio que daña la aeconomía y atenta contra la salud.

Existen al menos tres lugares en la ciudad de La Paz donde se encuentran estos productos: el mercado Garcilazo de la Vega, la avenida Manco Kapac y el mercado de coca en Villa Fátima (Adepcoca). En un recorrido por esos sitios se puede observar cómo los cigarrillos Hills y 10/20, sin timbres de importación, ni registro, ni control sanitario, son expuestos en medio de otras marcas.

La gran característica de estos productos es su precio. Por ejemplo, la caja de los cigarrillos 10/20 cuesta entre 30 y 32 bolivianos, por los Hills se cobra 35 bolivianos.

Como cada caja contiene 10 cajetillas, por unidad, la cajetilla de cigarrillos 10/20 llega a costar sólo 3,20 bolivianos y la de Hills, 3,50 bolivianos. Si se compara con los cigarrillos LM, por ejemplo, es una tercera parte de su valor, ya que este último se comercializan en nueve bolivianos cada cajetilla.

Con esos precios y la falta de control, los cigarrillos 10/20 y Hills que ingresan al país de forma ilegal se van convirtiendo en los de mayor consumo.

—Son los que cuestan más barato, por eso se acaban rápido, —comenta una comerciante en uno de estos puntos venta a los que acudió Visión 360.

—Pero ha subido de precio —Acota una de sus ocasionales clientes— A todas partes llevan estos cigarrillos, añade la compradora.

En los puntos visitados también se encuentran otras marcas de cigarrillos que son internados por las fronteras sin control, como Carlyle, que los comerciantes aseguran que "se parece a Derby”. La caja de Carlyle tiene un valor de 35 bolivianos y cada cajetilla a 3,50 bolivianos, aproximadamente. En contrapartida, la cajetilla de los cigarrillos marca Derby, llega hasta a los 10 bolivianos.

Camuflados

Si bien los cigarrillos 10/20 y Hills son comercializados de forma abierta en los centros de abasto mencionados, en la Garcilazo de la Vega y Manco Kapac se los ve en pocas cantidades.

—Así nos dejan los viajeros, —responde uno de los encargados del puesto, cuando se les pide una mayor cantidad del producto.

—Aparecen cualquier día y a cualquier hora, entonces les hacemos los pedidos y nos entregan el producto en ese momento. Aquí no vendemos por mayor.

El comerciante explica que es la nueva forma de distribución desde que los puestos en la Vita comenzaron a ser controlados por la Aduana.

Sin embargo, si la búsqueda es insistente, se encuentra la posibilidad de comprar al por mayor, en jabas, que contienen 60 cajas. El día que se realizó este recorrido, la jaba de cigarrillos Hills estaba a 250 dólares.

—En bolivianos sale 2.250, pero la gente paga en dólares.

La jaba de los 10/20 se ofertaba en 210 dólares, “1.890 bolivianos”, según el mismo vendedor.

Villa Fátima

Un punto donde se comercializan los cigarrillos 10/20 y Hills, es el mercado de la coca en Villa Fátima. Allí, estas marcas son expuestas con toda libertad y sin otra marca que les haga competencia.

En los quioscos instalados en los alrededores del lugar se ven las marcas, sin timbres de importación.

—Sólo buscan estas dos marcas, —justifica una comerciante y agrega, ante la consulta de a dónde se lleva la mercadería— A todas partes.

En el mercado de la coca de Villa Fátima se puede encontrar las jabas de cigarrillos con mayor facilidad. Sin embargo, el día que se visitó esta zona sólo había jabas de los cigarrillos 10/20 a 1.650 bolivianos.

Lee también: Lucha contra el contrabando en las fronteras con Perú, Chile y Argentina se reforzará con 400 militares

Controles

Aunque la Aduana Nacional y el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando realizan operativos y decomisos, junto a la Cámara Nacional de Industria (CNI), la introducción al país de estos cigarrillos persiste.

Como ejemplo, el pasado 3 de noviembre de 2023, el personal de la Administración de Aduana Interior Santa Cruz destruyó 36 toneladas de cigarrillos ilegales provenientes de Paraguay, se calcula su valor en 1,3 millones de bolivianos. El gerente regional de Santa Cruz, José Luis Mollinedo, remarcó que esta mercancía fue decomisada en 15 operativos, ya que por normativa es catalogada como prohibida.

El artículo 9 del Decreto Supremo 29376, también prohíbe la fabricación, venta e importación de productos de tabaco que no muestren la información exigida, es decir, frases de advertencia proporcionadas anualmente por el Ministerio de Salud y Deportes.

Para que esta mercancía sea legal, cada cajetilla desde su impresión original en el extranjero, debe incluir datos como el país de fabricación, nombre del productor, importador y el Número de Identificación Tributaria – NIT, además de frases de advertencia proporcionadas anualmente por el Ministerio de Salud y Deportes.

En los mercados, por lo general las marcas que circulan de contrabando no cuentan con estos datos, aunque sí la advertencia de los daños que provoca el tabaco para la salud.

Hasta octubre del año pasado, el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando había realizado unos 22 operativos donde logró incautar cigarrillos por un valor de 38 millones de bolivianos.

El 8 de diciembre de 2023, la Aduana realizó la destrucción directa de 38 toneladas de cigarrillos ilegales provenientes de Paraguay, con un valor de 1,4 millones de bolivianos.

Lee también: Seis personas murieron en el primer trimestre del año en operaciones de lucha contra el contrabando

El Viceministerio, en un trabajo conjunto con la Cámara Nacional de Industrias (CNI), identificó cinco puntos de ingreso de los cigarrillos que llegan de contrabando hacía Bolivia. Estos se encuentran en el hito Villazón, Boyuibe, Ibibobo, Yacuiba, Bermejo y Pisiga, principalmente en la frontera con Paraguay.

Daños económicos y en la salud 

De acuerdo con las cifras que maneja la CNI, el contrabando en general, en Bolivia, alcanza a superar los 3.300 millones de dólares por año y provoca una evasión impositiva (IVA Importaciones y Gravamen Arancelario GA) mayor a los 930 millones de dólares.

Pero si se habla de manera específica del sector de cigarrillos, la evasión tributaria alcanza a 65 millones de dólares. Pone en riesgo las fuentes de ingresos de más de 800 familias productoras de tabaco en Bolivia y atenta contra más de 500 empleos directos y 20 mil indirectos, que genera la industria legal del tabaco.

Karina Garrón de la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) recordó que todos los productos con tabaco, tengan o no registro, provocan daños a la salud y, si ingresan vía contrabando, pueden ser aún más dañinos.

“El contrabando de cigarrillos no solo afecta de manera económica al país, sino a la salud, pueden entrar desde Paraguay y no se sabe si son producidos por industrias y pueden ser más dañinos. Pueden ser imitaciones y contener más nicotina, aditivos que provocan cáncer”, observó.

Explicó que ahora circulan en Bolivia los cigarrillos electrónicos, vapes o vaper, de origen chino que se comercializan libremente a 20 bolivianos y no tienen ningún registro, incluso se desconocen los componentes. La Ley 1280 establece su regulación, pero falta su reglamentación, según Garrón.

El tabaco, según explica, ocasiona el 25% de los diferentes tipos de cáncer en el país. El de pulmón, que es el más común, vejiga, próstata, boca, cérvico uterino, mama, piel y provoca enfermedades oculares, del sistema nervioso y los dientes.

Es decir, que además de evadir impuestos, los cigarrillos de contrabando causan un daño económico a la industria legalmente establecida. Además, al carecer de timbres de importación y otros sellos que certifican el cumplimiento de normativas de inocuidad, estos productos conllevan un mayor riesgo sanitario para los consumidores.

Operativos recientes

El pasado 20 de marzo en dos operativos en Cochabamba y Tarija, la Aduana Nacional y el Comando Estratégico Operacional de Lucha Contra el Contrabando (CEO - LCC) decomisaron más de 3.500 cajas de cigarrillos ilícitos de un valor que supera los 6,8 millones de bolivianos, reportó ABI.

El primer operativo se llevó a cabo el 16 de marzo, en Sacaba, donde tras una denuncia de la Policía caminera, el Grupo de Reacción Inmediata Aduanera (GRIA) interceptó tres vehículos en el exretén de Chiñata.

Después del abordaje del personal aduanero, se detectó que los camiones transportaban 2.400 cajas de cigarrillo ilegal de procedencia paraguaya, de las marcas Golden Beach, Carnival y 10/20, valuados en más de  3,8 millones de bolivianos.

“Este tipo de cigarrillos no cuenta con el timbre oficial y no tienen ningún documento que acredite la legal importación al país”, señaló el gerente regional de la Aduana Cochabamba, Hugo Domínguez, citado en una nota de prensa.

En un segundo operativo, la madrugada del 18 de marzo, militares del CEO - LCC intervinieron dos camiones de la marca Volvo, en la carretera Tiguipa-Villamontes (zona La Vertiente), Tarija. Los motorizados cargaban más de 1.100 cajas de cigarros de contrabando de las marcas Hills y Fox, valuados en aproximadamente tres millones de bolivianos.

El 6 de mayo, la Intendencia del Gobierno Autónomo Municipal de El Alto realizó operativos de control en el Distrito 1, donde comisó 310 cajas de cigarrillos; es decir, 6.200 cajetillas, por ser productos de dudosa procedencia al no contar con timbres de importación ni fecha de vencimiento y representar “un atentado a la salud pública”, reportó ABI.

"En atención a denuncia y dando continuidad a los operativos de control solicitados mediante H.R.1293/2023, solicitud de realización de intervenciones en comercios de la ciudad de El Alto y decomiso de productos de tabaco falsificados e ilegales, ponemos en conocimiento que las marcas de cigarrillos de contrabando son identificadas con las siguientes descripciones: Hills y 1020”, se lee en el informe de la Intendencia de El Alto.

Según datos del operativo, los cigarrillos de marca Hills vienen en presentación de “cajetilla dura, en colores azul, filtro con cápsula de menta”. Añade que su proceden de Paraguay y que su fabricante es la Tabacalera Hernandarias S.A.

De los cigarrillos 10/20, se informa que llegan en dos presentaciones. La primera “en cajetilla blanda, color verde y mentolados; la segunda en cajetilla dura, color celeste”. Su origen también es Paraguay, pero elaborado por la Compañía de Tabacos Montecarlo S.A.

Las marcas que más ingresan de contrabando al país, según los reportes oficiales, son Hills y 10/20, hecho verificado en los recorridos realizados por Visión 360 en La Paz.

Chile sufre el impacto de contrabando

Al igual que en Bolivia, en Chile los precios de los cigarrillos ilícitos son más baratos. En 2023, por ejemplo, aquellos de marcas lícitas costaban en promedio cuatro mil pesos chilenos, mientras que los que ingresan de contrabando se comercializaban en 1.400 pesos chilenos, según un estudio realizado por British American Tobacco Chile Operaciones S.A, una compañía de más de 100 años en el país vecino.

En su análisis sostiene que en 2023 el contrabando de cigarrillos, en manos del crimen organizado, alcanzó el 49,4% del volumen total consumido en Chile, que lo ha convertido en uno de los países en Sudamérica con mayor índice de comercio ilegal de este producto.

El estudio revela que desde 2019, el comercio ilícito de cigarrillos en Chile ha duplicado su volumen, alcanzando el 49,4% del mercado nacional en 2023 y continúa en aumento.

En volumen, equivale a 6,9 miles de millones de cigarrillos consumidos al año, mayormente introducidos por la frontera norte. Tan solo con Bolivia, Chile comparte 850 kilómetros de frontera, donde se han detectado más de 100 pasos no habilitados.

El contrabando de cigarrillos ha causado una pérdida fiscal de 1.150 millones de dólares el último año, y 2.000 millones de dólares en los últimos dos años en el vecino país (2022-2023), de acuerdo con el mencionado estudio.

Investigación en Paraguay

En octubre de 2022 el Congreso de Paraguay hico conocer una amplia investigación sobre una presunta red de contrabando de cigarrillos y lavado de dinero que tiene origen en esa nación y ramificaciones en varios países de Sudamérica.

El documento da cuenta que el modus operandi más frecuente para la salida de contrabando de cigarrillos es haciendo pasar la carga por el Río Paraná en las fronteras fluviales con Brasil y Argentina, sin embargo, también los contrabandistas de cigarrillos utilizan las rutas en la frontera seca con el Estado de Mato Groso do Sur del Brasil que limita con tres departamentos de Paraguay; Canindeyú, Amambay y Concepción. Además, el contrabando de cigarrillos también se realiza en el Chaco Paraguayo con la frontera de Bolivia.

La principal ruta del contrabando de cigarrillos se realiza por agua en la zona fronteriza entre el departamento de Canindeyú y el Estado de Paraná, Brasil. Los contrabandistas instalan los puertos clandestinos en las orillas del río Paraná y cerca de los destacamentos militares de la Armada Paraguaya que, se denuncia, hace la vista gorda ante sete paso ilegal, incluso se difundió que algunos militares hacen de guardias especiales en los puertos clandestinos de contrabando de cigarrillos.

El informe señala: “que Paraguay es la mayor fuente de cigarrillos ilícitos y que la mayor marca ilícita (Ocho) son propiedad de un expresidente paraguayo y que los comerciantes libaneses en Ciudad del Este y Foz do Iguaçú los mueven a través de la frontera y manejan su distribución regional”.

Temas de esta nota