martes 24 de febrero de 2026

“Se puede vivir de las redes”

Alvinich, el influencer de la comedia y el optimismo

Comenzó con videos en YouTube y Facebook satirizando personajes. En 2020 descubrió en TikTok una plataforma muy versátil.
El influencer y comediante posa durante un evento de farándula, realizado en La Paz en 2023. Foto: Alvinich
El influencer y comediante posa durante un evento de farándula, realizado en La Paz en 2023. Foto: Alvinich

El Sargento Urtado de la premilitar fue el responsable del éxito de Alvin Jusefh Sánchez Céspedes, más conocido como Alvinich. El influencer y creador de contenido inició su carrera en las redes sociales gracias a ese personaje. Empezó en Facebook y YouTube y ahora también entretiene en cuentas de todas las redes sociales.

“Me dedico 100 por ciento a la comedia y el deporte”, asegura el artista de las redes. “No quiero que la gente se equivoque: el contenido que hago es principalmente para entretener y animar a las personas a practicar algún deporte”.

Banner de las cuentas del comediante en las redes sociales. Foto: Alvinich

 

Comenzó su producción en 2016. Años antes ya tenía interés en la comunicación, por lo que siguió esa carrera. Su experiencia en la creación de contenidos le llevó a expandir sus horizontes. Buscó y consiguió trabajo como presentador de programas en ATB, en la que estuvo durante cinco años, compartiendo la pantalla con Claudia Arce y Leonardo Fransezze y otras personalidades.

100 mil seguidores 
 permitieron que Alvinich pudiera monetizar sus cuentas de redes sociales. Realiza, además, trabajos de publicidad con marcas del país y del exterior.

Pero el gran trampolín se armó en 2020, cuando la pandemia obligó a que el país se encerrara. Ese año, la popularidad de TikTok explotó.

Banner del influencer. FOTO: Alvinich

 

“La plataforma de TikTok se convirtió en algo muy importante en ese período. La gente la utilizó mucho durante el encierro. De esta forma pude llegar a muchas personas”, cuenta el comediante.

Fue uno de los primeros tiktokeros nacionales que llegó a superar los 100 mil seguidores en menos de un mes. Un número similar al de los suscriptores que tiene su canal en YouTube.

Logró monetizar sus cuentas en las diferentes redes sociales. Lo hizo de distintas formas, desde trabajar con empresas para publicidad, hasta los mismos parámetros de las plataformas.

Por ejemplo, en TikTok se debe tener más de 18 años, conseguir más de 10 mil seguidores y haber obtenido, al menos, 100 mil reproducciones en los videos durante los últimos 30 días, lo que hizo al poco tiempo en 2020.

YouTube presenta condiciones similares, especialmente a la hora de contar reproducciones y suscriptores, además de contratos de publicidad.

“Tengo monetizadas todas mis cuentas. Y sí, sí se puede vivir del trabajo en las redes sociales”, asegura. Actualmente, el gran problema es cobrar el dinero. “En Bolivia no podemos recibir los pagos directamente por Paypal u otros sistemas. Por eso tuve que abrir una cuenta en el exterior para que el dinero luego pueda ser transferido a mi banco”.

Su trabajo en las redes sociales se puede dividir en dos partes. La primera es la creación e interpretación de personajes como el ya mencionado Sargento Urtado. “El objetivo central es la sátira y hablar de temas que nos afectan. Son personajes que vengo trabajando con cuidado”, explica.

La segunda parte trata de él mismo. “Excepto cuando represento un personaje, el Alvinich de TikTok es exactamente igual al de la vida real: un joven de 25 años que estudió Comunicación Social”.

Alvinich también incursionó en el cine. En 2022 se estrenó Quiero ser youtuber, dirigida por el realizador Álvaro Mercado, escrita y  protagonizada por nuestro influencer.

La cinta gira en torno a Alvin, un joven con baja autoestima y gran corazón, que busca triunfar en el mundo de las redes sociales. Junto con sus tres atolondrados amigos, con los cuales compartió toda la vida, conseguirá saborear la fama y al mismo tiempo los problemas de esta.

Otro de sus objetivos es ofrecer mensajes positivos que incentiven a la gente a practicar deportes. Para ello organizó actividades como el Superslam, un evento en el que peleó contra Bonny Lovy.

Todo eso pese a los “haters”, usuarios que le insultan y cuestionan en internet. “La verdad es que me volví cuerudo, sé cómo ignorarlos”, sostiene el influencer.