domingo 5 de abril de 2026

Lanzamiento literario

Gonzalo Lema y Santiago Blanco se reúnen en dos nuevas novelas

El detective cochabambino investiga dos nuevos crímenes, en el cuarto volumen de la serie Santiago Blanco, que Lema presentará en la FIL esta semana.
Gonzalo Lema en su biblioteca. El escritor ha publicado 25 libros, entre cuentos y novelas. Esta semana presentará el cuarto tomo de la serie Santiago Blanco, con Plural. FOTO: Cortesía Gonzalo Lema
Gonzalo Lema en su biblioteca. El escritor ha publicado 25 libros, entre cuentos y novelas. Esta semana presentará el cuarto tomo de la serie Santiago Blanco, con Plural. FOTO: Cortesía Gonzalo Lema

Santiago Blanco tiene 65 años. Desde hace más de 30 años trabaja como investigador y en más de una ocasión resolvió crímenes complicados. Uno de ellos ocurrió en medio de los conflictos de 2019, obligando al detective valluno a trasladarse de Cochabamba a Samaipata, una aventura que los lectores podrán conocer en la novela que el escritor Gonzalo Lema presentará en la 28 Feria Internacional del Libro de La Paz (FIL).

“Mi vida transcurre paralela a la de Santiago”, asegura el autor tarijeño-cochabambino. “Y, por eso, los acontecimientos que me afectaron también lo hicieron con el investigador”.

Tapa del cuarto volumen de la serie Santiago Blanco, que reúne dos novelas. FOTO: Plural

 

En la realidad Santiago nació hace 35 años. Es hijo de padre desconocido, madre soltera y de un escritor amante del policial, de los clásicos británicos y estadounidenses como Sherlock Holmes y C. Auguste Dupin, hasta las noruegas Leonore Asker y Lisbeth Salander.

“He leído mucha novela negra. Desde los clásicos detectives deductivos hasta los antihéroes del hard boiled. Eso me animó a tratar de escribir un policial ambientado en Bolivia. De esa forma nació Santiago Blanco”, recuerda Lema.

Han pasado 30 años desde que escribió el primer relato de su detective. Comenzó, primero, con cuentos y después pasó a las novelas.

He leído mucha novela negra. Desde los clásicos, hasta los antihéroes del hard boiled.

INICIO. Primer volumen de las aventuras del detective de Punata. FOTO: Plural

 

Ahora todos los trabajos se reúnen en una serie antológica publicada junto a la editorial Plural. Hasta el momento son cuatro volúmenes y el último,  que reúne las novelas Hola mi amor y Hablemos con prudencia de nuestros muertos, será presentado el viernes en la FIL.

Los dos textos que conforman el tomo fueron escritos entre 2021 y el presente año. Hablemos con prudencia de nuestros muertos es la más reciente, tanto en producción como en ambientación.

En ambas historias encontramos a Blanco fuera de su habitual Cochabamba. En la primera, el detective se encuentra investigando un caso en Villamontes, ciudad a la que llegó para resolver su relación de larga data con Gladis, una exprostituta que vive allí porque su hijo trabaja en Yacimientos, y este, a su vez, se casó, y le dio un nieto. Gladis ofrece a Santiago Blanco que sea abuelo.

Somos tanto víctimas como testigos de nuestra historia. Nuestra nación define lo hechos.

La segunda es más reciente y se relaciona con los conflictos ocurridos después de las elecciones de 2019. El investigador valluno llega a Samaipata, donde queda atrapado debido a los choques entre los partidarios del saliente Evo Morales y los autodenominados “pititas”.

HISTORIA. En este volumen se conocen el escritor y el detective. FOTO: Plural

 

En medio de los enfrentamientos debe resolver un homicidio que altera el ya alterado municipio oriental, amenazando con agravar aún más la situación.

No es la primera vez que los casos de Blanco coinciden con hechos que sacudieron Bolivia. Ya tuvo roces con otros, como la masacre del Hotel de las Américas.

Esto se debe a que tanto escritor y personaje no solo comparten un cerebro, sino que también lo hacen con el país.

PREMIO. La primera novela de este tomo fue galardonada en España. FOTO: Plural

 

Vidas paralelas
Según su biografía, que se encuentra en el tercer volumen, Santiago Blanco es, exactamente, de la  misma edad que Gonzalo Lema. Ambos nacieron el 28 de enero de 1959, aunque difieren en el lugar: el escritor vio la luz en Tarija, mientras que el detective lo hizo en Punata, Cochabamba.

Nuestra relación es desastrosa. Es Santiago quien no aguanta a Gonzalo Lema.

Tienen algunas cosas en común: a ambos les gusta el fútbol, por ejemplo. Los dos tienen una marcada preferencia por el arte de la escritura, incluso para informarse de los acontecimientos en el país y el mundo.

Ambos son amantes de la buena comida, especialmente la cochabambina. Los dos viven en la capital valluna y pocas veces se mueven de allí.

Ambos, también, son víctimas de las vicisitudes de los acontecimientos del país. “Somos tanto víctimas como testigos de nuestra historia. Es nuestra nación, tan particular, la que define los hechos que vivimos... En eso somos como cualquier otro ciudadano”.

Pero las diferencias son muy marcadas. Mientras que Lema es enjuto, Blanco es orondo; mientras que lema busca en las historias fuente de inspiración, Blanco las aguanta; mientras que el escritor es el causante de varios crímenes, al menos en las páginas, es el sufrido detective quien tiene que resolver los delitos cometidos con tinta.

65 AÑOS
es la edad que tienen tanto el detective Santiago Blanco como el escritor Gonzalo Lema. Las historias del investigador se desarrollan de forma cronológica.

Asimismo Lema es  más cosmopolita, mientras que Santiago mantiene su pensamiento y sentimiento profundamente nacional. Según su creador, esto es algo que el mismo detective lo consigue adrede, “es algo que no quiere perder”.

Es por eso que la relación entre creador y criatura no es buena. Es más, se podría decir que remeda, a la inversa, la que tuvieron otros escritores como Arthur Conan Doyle con Sherlock Holmes o Agatha Cristie con Hercule Poirot.

“Nuestra relación es desastrosa, aunque el resentimiento no parte de mí. Es Santiago quien no aguanta a Gonzalo Lema”, explica el autor en medio de las risas.

Esa animadversión, cómo no, nació en las páginas. Fue en Por tu amor, María, novela en la que el escritor Gonzalo Lema se ve involucrado en un delito en Cochabamba. Cuando Blanco acude a resolver el entuerto se choca con el tarijeño-cochabambino, a quien encuentra insoportable y vano.

25 libros 
 publicó Lema hasta el momento. De esos, 16 son novelas y nueve libros de cuentos. La serie de Santiago Blanco está reunida en cuatro volúmenes de editorial Plural.

“Mientras que él me desprecia, yo en cambio lo encuentro fascinante. Sus historias y aventuras me atraen como pocas y siempre que lo veo lo molesto para poder conocer y sacar un nuevo relato suyo”, agrega Lema.

Todas las aventuras de Blanco están narradas en forma cronológica. Cuando se lo presentó en 1994, en el cuento Un hombre sentimental, el punateño tenía 34 años. En  Hablemos con prudencia de nuestros muertos está a punto de cumplir los 60.

Eso hace que el desarrollo de la acción vaya cambiando de volumen en volumen. Al principio Blanco podía correr por las calles, trepar muros y de liarse a puñetes; ahora es más cerebral y pausado. No ayuda que su circunferencia aumentara al mismo tiempo que su edad.

Y también cambió el crimen al que se enfrenta. Eso es algo en lo que Lema hace hincapié constantemente, cuando habla acerca del trabajo en la narrativa policial en Bolivia.

“En los 80, cuando comenzó a surgir la idea de escribir las aventuras de Blanco, la resolución de crímenes tenía otra naturaleza: aún vivíamos en poblaciones relativamente pequeñas, en las que todo el mundo se conocía entre sí. Ahora ya tenemos urbes enormes, para nuestros estándares, con millones de habitantes, tanto nacionales como migrantes de otros países, con calles en donde se gestan crímenes más violentos y grandes. Por eso la lógica tras la creación de un investigador debe cambiar”.

A eso se suman los acontecimientos que, en las últimas tres décadas, cambiaron la forma en la que vemos el Estado, las fuerzas de seguridad y nuestra relación con la ley y el orden.

Lo que no cambia es el proceso mental de Blanco. “Es un detective más de tipo deductivo, pero no es de aquellos que resuelven los delitos sentado tras su escritorio en base a unas cuantas pistas. Santiago sale a la calle a interrogar a los sospechosos y los testigos, a husmear por donde no debe”.

Creación y biografía
Si bien es un personaje 100% original, Santiago Blanco está inspirado en una persona real, que Lema conoció personalmente. Lo hizo, de entre todos los lugares, en una cancha, durante un partido de fútbol.

“Conocí a un árbitro. Era grande y muy observador. Entablamos la conversación y, casi al terminar, me dijo: ‘Por cierto, también soy investigador de la Policía Nacional’. Eso me intrigó y comencé a elucubrar un personaje que, a primera vista, no revelara que forma parte de las fuerzas de seguridad”.

Lema no tiene un período determinado entre libro y libro de Blanco. Calcula que, actualmente, transcurren entre tres a cuatro años entre novelas. Antes la espera era mayor.

Es por eso que, a punto de presentar su última entrega, no sabe cuándo podría salir una nueva aventura de su detective.

Pero eso no quiere decir que  no esté escribiendo. Gonzalo Lema es  bastante prolífico, con 25 libros ya impresos y muchos más encerrados en los cajones de su escritorio, esperando la oportunidad de ser revisados y editados.

“Siempre me gustó escribir. Comencé cuando tenía 16 años, con cuentos, y desde entonces no he parado”, afirma.

Trabajó en cuento y novela. Experimentó con varios géneros, desde la narrativa policial, como la saga de Santiago Blanco, a la aventura, la ciencia ficción, el drama, el erotismo y muchas otras. Trabaja con las principales editoriales nacionales: Plural, 3600 y otras.  

Su novela Que te vaya como mereces fue ganadora del XI Premio Internacional de novela negra L’H Confidencial 2017, otorgado en España. Además, varias de sus obras fueron ganadoras de premios nacionales, entre ellos el de la Kipus y  Alfaguara, entre otros.