lunes 13 de abril de 2026

Para el cuidado de los mimados del hogar

Chips: la opción para proteger y encontrar a las mascotas

Rastreo, identificación y reporte de salud son parte de la información que contienen los dispositivos que, poco a poco, se van aplicando en todo el mundo.
El chip se inyecta en el lomo de los animales de compañía. Foto: elveterinario.com
El chip se inyecta en el lomo de los animales de compañía. Foto: elveterinario.com
lunes 09 de septiembre de 2024

Solo se necesita de un pequeño pinchazo en el lomo del perro o gato mimado. De esta manera su compañero humano ya tendrá una herramienta que le ayudará a encontrar a la mascota si esta se pierde o es robada, ya que la inyección instaló un chip especial.

“El objetivo de estos equipos es tanto facilitar el acceso a la información de la mascota y del propietario, como ayudar a la seguridad del animal”, explicó el veterinario Cristian Limari, uno de los fundadores de la empresa BolPet.

El chip para mascotas es un dispositivo que se inyecta debajo de la piel de los animales de compañía. Gracias a su escaneo, permite al usuario conocer los datos de la mascota y de sus propietarios, además de otras funciones, dependiendo del formato.

Un veterinario escanea el chip de un gato de compañía. Foto: BOLPET

 

Comenzó a implantarse en los animales de compañía en algunos países europeos en la década de 1990. Inicialmente se aplicaba a los animales “de raza”, como los registrados en los clubes Kennel.

En ese inicio servía como una manera de identificar a los “verdaderos perros con pedigrí”. Pero con el tiempo se  vio su utilidad en diferentes aspectos de la tenencia de mascotas. Así ahora se aplica a perros, gatos, conejos o hámsters.

En Bolivia la tecnología es relativamente nueva. Según explicó la veterinaria Lucía Cruz, los pedidos por estos dispositivos comenzaron con fuerza recién en los últimos seis a siete años.

Inicialmente las solicitudes se debieron a que el equipo es obligatorio en algunos países. Esto hacía que quienes viajaban necesitaban, sí o sí, el chip.

Las opciones a las que se puede acceder al tener el chip. Foto: BOLPET

 

“En otros países hay una base de datos nacional que permite hacer seguimiento al animal y al humano. De esa manera se sabe si la mascota tiene las vacunas de ley, si el propietario cumple con los impuestos o qué ocurre en casos de ataques a otras personas o, incluso, el robo o maltrato al animal de compañía”, explicó la veterinaria consultada.

Es lo último que resulta sumamente atractivo para quienes conviven con gatos o perros: la posibilidad de contar con un sistema de seguridad que permita  encontrar a su mimado en caso de robo o extravío.

Al principio el chip podía leerse con equipos especializados. Actualmente el avance de la tecnología ya permite que cualquier persona pueda acceder a la información electrónica mediante el uso de los teléfonos celulares o tabletas.

“Cada vez es más fácil poder leer los datos. Eso ayuda muchísimo para encontrar, por ejemplo, al humano responsable de un perro o gato perdido. De esta manera esperamos que, por ejemplo, se evite que algunas personas recojan a un animalito que ya tiene familia, aunque no presente una identificación externa”, agregó Limari.

En ese aspecto, su uso en Bolivia aún es limitado. No existe un sistema nacional de registro de tenencia de mascotas ni tampoco una base de datos acerca de cuántos animales de compañía existen, lo que facilitaría a las autoridades realizar el control necesario.

Por eso surgieron iniciativas privadas como BolPet. La empresa, que ya tiene dos años de existencia, trabajó en crear un sistema de registro a nivel nacional. Sus operaciones para tal fin comenzaron a inicios de este año y, hasta la  fecha, ya cuentan con 3.500 animales inscritos y que ya portan los chips.

Los chips son importados, pero BolPet y las veterinarias locales realizan la programación necesaria y también la implantación de los equipos.

La información depende del tipo de equipo y a que sistema será conectado. Limari indicó que en su empresa, y otras, lo que se registra son los datos personales del propietario -nombre, carnet, dirección y forma de contacto-, de la mascota -nombre, edad y una fotografía-,  la cartilla de vacunación y cualquier otro requerimiento médico, desde alergias a medicamentos necesarios.

De esta forma, la persona puede ingresar a la página de la empresa elegida y, de esa manera, rastrear a su mimado. El costo va desde los 100 bolivianos hasta los 250, dependiendo de la empresa y del aparato.