sábado 4 de abril de 2026

Aniversario

Hace 100 años nació Rafael Mendoza, el Tigre mayor

Mendoza dejó una huella imborrable en la entidad atigrada. Sports 360 ofrece este domingo, en su edición impresa, varias notas relacionadas al mejor presidente que tuvo The Strongest en su historia.

El 20 de octubre de 1924 nació el primer hijo de don David Mendoza y doña Salomé Castellón. Doce días más tarde, el 1 de noviembre Rafael Mendoza fue bautizado en la iglesia de Moro Moro, una localidad y municipio de Bolivia, ubicado en la provincia de Vallegrande en el departamento de Santa Cruz.

Su infancia fue como la de cualquier niño de su pueblo. El ciclo primario lo hizo en el colegio del pueblo, que contaba con una sola aula y un profesor para todos los cursos.

“Rafael era mi mayor con dos años, nuestro profesor era Enrique Meneses que nos crió hombres; con él éramos compañeros y nos veíamos todos los días en la plaza. Íbamos a mi quinta y era un juguetón y nos peleábamos para recoger la fruta, luego ibamos a sacar durazno a otras huertas. El padre de Rafael era comerciante en Vallegrande, un hombre trabajador que dio el ejemplo a su hijo para abrirse campo en los negocios”, recuerda Hermenegildo Reyes, en el documental que realizó el periodista Luis Almendras en homenaje al extitular de los atigrados.

A los 16 años, Rafael decidió trasladarse de su Moro Moro natal hasta Vallegrande,  ingresó al colegio secundario Manuel María Caballero. Una de sus compañeras de curso fue Lindaura Terán, quien comentó que se “trataba de una familia pobre, en Vallegrande Rafael siempre trabajó y estudió a la vez. Recuerdo que era muy inquieto para el trabajo y un hombre laburador; además de un buen estudiante, no era chupaco. Recuerdo que su madre, mi comadre Salomé, ella llevaba madejas de hilo y compraba piezas de tocuyo y hacía camisas para los peones”.

Mendoza, en una de las inauguraciones de su empresa de gaseosas. Foto: libro el Tigre de Achumani

 

A las minas de Oruro

Luego de convencer a su madre, fue por mejores oportunidades a las minas de Oruro; estuvo algunos días y como no le gustó, decidió ir a La Paz en busca de algunos amigos vallegrandinos. Llegó a la sede de Gobierno el 24 de abril de 1945.

“Cuando salí de mi pueblo, llegué a La Paz muy joven y al tercer día estaba trabajando en una empresa importadora de magnitud, y durante siete años trabajaba ahí y por las noches estudiaba. Gracias a ello fui escalando en mi trabajo diario”.

Los libaneses David Salamá y Salomón Tarrab eran los dueños de aquella primera empresa donde trabajó don Rafo, pero cuando hubo problemas de la fuga de divisas del país, se les hizo difícil seguir ampliando su tarea y decidieron marcharse.

“Esta gente me hizo un aporte de indemnización bastante considerable para esos años, con ese dinero emprendí un negocio. Cuando hablaba con mi padre, él siempre me remarcaba que había dos negocios en la vida donde pocas veces se pierde dinero: una de ellas eran las gaseosas y otra, con la comida”.

“En cuanto tuve el dinero busqué la forma de concretar y hacer gaseosas; viajé a Cochabamba y allí encontré a una familia que embotellaba el agua Cayacayani y le pedí al dueño que me venda las máquinas que le sobraban, pero eran unas máquinas manuales; las traje a la zona de San Pedro y yo mismo creé una etiqueta de productos Oriental. Contraté tres obreros para producir y preparar el jarabe a mano y producíamos ocho botellas por minuto. Oriental nació un 12 de diciembre de 1952 en la calle Colombia, 520, de San Pedro, yo fui el cuarto obrero. Salimos con nuestras primeras cajas de mercado al marcado en una camioneta Ford; no era fácil conseguir clientes, pero ahí estaba el empeño y el deseo de trabajar e ir adelante, haciendo probar con nuestra botellita y vaso a nuestros consumidores. Luchamos mucho y logramos rápidamente entrar en el mercado”.

Mendoza recordó que al poco tiempo de aquel emprendimiento ya no eran tres obreros, sino 20 y que luego compró una máquina que producía más de 20 botellas por minuto; además, compró casas de los vecinos de la pequeña fábrica y luego salió el negocio con la Pepsi Cola, que fue un gran acontecimiento en La Paz; luego se expandió el negocio a otros departamentos como Oruro para atender los centros mineros, Cochabamba o la gaseosa llamada Mendocina que marcó una época en Santa Cruz de la Sierra.

Al medio, Junto a sus competidores Jorge Lonsdale y Mario Salvietti. Foto. El Tigre de Achumani

 

Su pareja

A los pocos meses de trabajar en su fábrica de gaseosas conoció a una jovencita de 16 años, Antonieta Abs, que a la postre fue la compañera de toda su vida. “Yo vivía al lado de la pequeña fábrica que él tenía y a veces estaba parado en la puerta de la fábrica y pasaba al colegio y nos saludábamos. Sentí atracción hacia él, ya que lo veía con mucha personalidad”, recordaba su esposa.

La relación de la pareja fue creciendo poco a poco hasta que contrajeron nupcias en diciembre de 1953. La ceremonia se realizó en el santuario de Copacabana; un año más tarde nació la primera hija, llamada Ana María; luego llegó la segunda hija, llamada Orieta, aunque la gran ilusión de don Rafo era tener un hijo varón, pero debió esperar otra vez con la llegada de Tatiana, la tercera mujer en la familia.

En 1967 llegó el tan esperado hijo varón de Rafael Mendoza. Cuando le dieron la noticia al expresidente la alegría fue total y fue la única vez que hizo parar la producción de su fábrica por tres días para celebrar la llegada de Sharbel Mendoza.

El ex presidente atigrado fue un visionario para los negocios.. Foto. El Tigre de Achumani