sábado 11 de abril de 2026

Año electoral

La industrialización del litio puede postergarse hasta el nuevo Gobierno, ante presiones, críticas y obstáculos

El Gobierno exige a la Asamblea aprobar los contratos porque, de lo contrario, la extracción de materia prima para industrialización demorará más de un año con la actual tecnología de evaporación en piscinas.
Planta Industrial Carbonato de Litio. Foto: MHE
Planta Industrial Carbonato de Litio. Foto: MHE

Mientras el Gobierno presiona para que la Asamblea Legislativa apruebe los dos contratos para la construcción de plantas de litio con empresas rusas y chinas, los expertos critican las cláusulas de estos documentos y adelantan posibles observaciones si es que son tratados en el Parlamento. Mientras la industrialización de este recurso espera y la misma podría postergarse hasta un próximo Gobierno, según admitió el mismo Gobierno.

Los contratos firmados por la estatal Yacimientos de Litio Bolivianos (YLB) con el consorcio chino Hong Kong CBC y la empresa rusa Uranium One Group fueron aprobados por el Comité de Energía e Hidrocarburos, ahora se busca luz verde en la Comisión de Economía Plural y, luego, deberán ser tratados en el pleno de la Asamblea Legislativa.

El viceministro de Energías Alternativas, Álvaro Arnez, en una entrevista con Bolivia TV, demandó celeridad en la aprobación de los contratos que van a inyectar más de dos mil millones de dólares de inversión y el desarrollo de la tecnología de Extracción Directa de Litio (EDL).

“Se pide que se priorice y acelere el tratamiento en la comisión y luego en el plenario, y empezar con la inyección de capital, porque las empresas piden seguridad jurídica para comenzar a inyectar los recursos”, puntualizó.

El contrato de servicios para la producción de carbonato de litio en el Salar de Uyuni, con la empresa china Hong Kong CBC Investment Limited, incluye la instalación de dos plantas industriales y una producción escalonada de 35.000 toneladas anuales de ese compuesto.

En septiembre de 2024 se concretó un contrato con la rusa Uranium One Group para producir 14.000 toneladas de carbonato de litio al año en el salar de Uyuni, Potosí, utilizando tecnología EDL (Extracción Directa de Litio), con una inversión superior a los 970 millones de dólares.

Arnez sostuvo que, si no se aprueban los contratos, el país deberá quedarse con la tecnología de evaporación de piscinas de donde se necesitaría más de un año para obtener los concentrados. “La tecnología de las piscinas es un cuello de botella para la obtención de materia prima para las plantas industriales. O aprobamos los contratos o estaremos con el escenario, actual, donde no aparecemos en el escenario mundial de productores de litio", afirmó.

Observaciones

José Carlos Solón, investigador de la Fundación Solón, opinó que los contratos pueden avanzar en forma acelerada y de forma peligrosa, aunque por la correlación de fuerzas es más compleja, podrían existir observaciones.

Señaló que el contrato con el consorcio CBC contiene al menos 10 problemas. Por ejemplo, la cláusula 4 del contrato establece que el objetivo principal es la prestación de servicios por parte del “Operador” (CBC), hacia YLB.

 

Estos servicios incluyen la realización del diseño final de ingeniería, construcción, operación y mantenimiento de dos plantas: una destinada al procesamiento de salmuera residual (inciso “c” de la cláusula 2) y otra que empleará tecnología de extracción directa de litio proporcionada por CBC (inciso “f” de la cláusula 2).

El alcance del servicio es integral, abarcando estudios previos, evaluaciones de impacto ambiental, diseño final, construcción, operación y mantenimiento de las plantas.

Según la cláusula 4, el operador será responsable de cubrir todos los costos necesarios para la prestación del servicio. Adicionalmente, el contrato estipula que CBC conservará todos los derechos de propiedad intelectual asociados a la tecnología utilizada o desarrollada, mientras que otorgará a YLB una licencia “exclusiva, no sublicenciable e intransferible” para utilizar dicha tecnología dentro del país.

En cuanto a la comercialización, YLB tendrá la exclusividad sobre la venta de la totalidad del producto generado por ambas plantas. Sin embargo, el contrato menciona que el operador podrá disponer de una parte del producto que le corresponde (cláusula 4), aunque no se detalla explícitamente esta cantidad en ninguna cláusula adicional.

En resumen, Solón sostuvo que CBC se encargará del diseño, construcción, operación y mantenimiento de las plantas, mientras que YLB comercializará el producto y pagará al consorcio con parte del carbonato de litio generado.

Además, observó que un problema es que la planta de EDL está condicionada a que puedan realizar un estudio de viabilidad y por lo tanto la inversión de 720 millones de dólares, sólo se garantiza la planta de procesamiento de salmuera residual por 310 millones de dólares.

Explicó que la planta de procesamiento de salmuera residual contará con una capacidad inicial de producción de 10.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería, en su primera fase. La segunda fase, de implementarse, añadiría 15.000 toneladas adicionales (Cláusula 4.4.a). La inversión para la primera fase se estima en 310 millones de dólares, según el Informe PRE-GAF-0028-INF24. Sin embargo, el presupuesto para la segunda fase no ha sido definido.

Por otro lado, en la primera fase de la planta de extracción directa de litio (EDL), se proyecta una producción de 25.000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería, mientras que la segunda fase duplicaría esta capacidad a 50.000 toneladas anuales (Cláusula 4.4.b).

Según el mismo informe, la inversión inicial para la primera fase de esta planta sería de 720 millones de dólares. No obstante, ni el contrato ni sus anexos proporcionan detalles sobre el costo de expansión para la segunda fase, agregó Solón.

El analista minero y expresidente de la Comibol, Héctor Córdova, opinó que mientras se demore más en la industrialización, será más difícil que Bolivia este a la par de competidores como Chile, Argentina y otros.

Sin embargo, no por el apuro se pueden hacer las cosas mal y atarse como aliados con cualquier empresa o país y si bien Rusia y China son puntales en la fabricación de baterías de litio, su interés es que Bolivia sea proveedor de materia prima.

Además, los ingresos que se prevén con el contrato con Uranium Group están sobrestimados en 30 mil dólares la tonelada de carbonato de litio que en la actualidad en el mercado es de solo 10 mil dólares.

“Se debería tener mucho cuidado al escoger socios y que se asuma compromisos que no se va poder cumplir. El tema es la prisa para no perder tren, pero el Gobierno está punto de cumplir gestión, tendrá la legitimidad para asociarse con instancias que pueden ser observadas más tarde. Se puede poner en tela de juicio los contratos con un nuevo Gobierno”, advirtió.