martes 24 de febrero de 2026

Estreno cinematográfico

La polémica Emilia Pérez llega este jueves a las salas bolivianas

El musical francés, uno de los favoritos de la temporada de premios, se estrenará en los principales cines de Bolivia este jueves 23 de enero. El filme fue fuertemente cuestionado, tanto por México como por la comunidad trans.
Las protagonistas de la cinta. Foto: Netflix
Las protagonistas de la cinta. Foto: Netflix

Es la sorpresa del año. Desde su estreno en Netflix en noviembre de 2024, el musical francés Emilia Pérez está arrasando en la temporada de premios, obteniendo los premios Lumière de Francia, la Palma de Cannes del año pasado y cuatro Globos de Oro, entre ellos el de Mejor Película Musical, superando a Wicked. Y esta semana llegará a las principales salas del país.

El filme se estrenará este jueves 23 de enero en Bolivia, gracias a BF Distribution. Entre los cines que anunciaron la proyección de este filme, se encuentran la Cinemateca y las cadenas Multicines y Cine Center.

Pese a su éxito entre la crítica internacional, se encuentra entre las favoritas para el Óscar, la cinta llega con mucha polémica, comenzando con un repudio cada vez mayor de la población mexicana, país donde se estrenará también el jueves.

La causa está en la misma historia que narra: un cruento narcotraficante mexicano, apodado el Manitas y responsable de la muerte y desaparición de miles de personas, contrata a una inescrupulosa abogada, Rita (encarnada por Zoe Saldaña= para que la ayude a fingir su muerte y someterse a una operación de cambio de sexo. Tanto el Manitas preparación, como la mujer trans en la que se convirtió fueron interpretados por la actriz trans española Karla Sofía Gascón.

El problema surge porque el director, el laureado francés Jacques Audiard, reconoció que no investigó ni el país, ni la problemática de la violencia por narcotráfico. Asimismo, solo una persona del proyecto es mexicana, la actriz Adriana Paz.

Esto causó que, fuera de unos pocos críticos y cineastas, el público, y la industria audiovisual mexicana criticaron fuertemente la cinta. El director Rodrigo Prieto de Pedro Páramo -y director de fotografía de Barbie, Amores Perros y Los asesinos de la luna- criticó que la película carezca de una conexión genuina con la cultura y problemática social del país, y que no cuente con actores o trabajadores de su país.

No ayudó que la directora de casting, Carla Hool, comentara que "hicimos una gran búsqueda en México, pero, a fin de cuentas, los mejores actores son los que están aquí (Francia)", lo que fue considerado por los mexicanos como un insulto al talento local.

Las críticas también se centraron en la forma superficial en la que se trata la problemática del narcotráfico, especialmente en un periodo en el que la violencia arrecia en el país latinoamericano. De hecho, varios la consideran nada más que un "narcomusical".

La crítica mexicana Gaby Meza  reveló a la BBC que la película se percibe en México como "una explotación de una tragedia actual en México, del narcotráfico y de los desaparecidos por la violencia, en pos de generar un producto de entretenimiento".

"La diferencia aquí tiene que ver con todo lo que conjugan los elementos: un director francés que ha dicho que no estudió México porque lo que sabía era lo que tenía que saber; una directora de casting que dice que buscó a gente en México, América Latina y EEUU, pero que al final lo más fiel eran las actrices que quedaron seleccionadas; que la película intente empatizar con las víctimas de desaparición y plantee que un personaje villano se arrepiente y ahora es bueno", detalla Meza.

Y este último punto es el que causó conflicto con la comunidad trans y LGTBQ+. Activistas como Mikaelah Drullard consideraron a la cinta como "un error". "Lo que hace Emilia Pérez es transmitir una imagen caricaturizada de problemas tan serios como el narcotráfico, el crimen organizado, la corrupción estatal y las personas trans. Que alguien le explique a los blancos europeos que no se hace comedia-musical con la desaparición forzada y con el dolor de miles de padres y madres que buscan a sus desaparecidos", escribió en el portal Volcánicas.

Otros acusan a Audiard de regresar a las caricaturas de las personas trans y perpetuar la creencia que se trata de "un disfraz".

"Asumir que, al llevar a cabo su transición, el macho salvaje y cruel que ha ordenado cientos de asesinatos se transforma de pronto en una mujer empática y comprometida con los más débiles supone un malabarismo narrativo imperdonable", expresó, por su parte, el escritor mexicano Jorge Volpi en una columna de opinión del diario El País. "A la postre, la redención de Emilia Pérez resulta tan falsa —y tan irrespetuosa para el espectador— como el acento de Selena Gómez o el falso empeño de Audiard por abordar, sin el menor conocimiento o empatía, el doloroso tema de los desaparecidos en México", continuó.

Pero, precisamente por la polémica, varios críticos, incluyendo a Meza, sugieren que la gente la vea, para formar su propia opinión. Por su parte, quienes intervinieron en la cinta, y quienes la alabaron, piden a la audiencia que considere a Emilia Pérez como una opereta de ficción, una obra de arte.