viernes 10 de abril de 2026

Fiesta de la miniatura

Buscando dólares y títulos de propiedad, creyentes de los poderes del Ekeko colapsaron la ciudad

Ya sea San Miguel, Obrajes, San Pedro, El Prado o el campo ferial del Bicentenario, los creyentes en el poder del Ekeko salieron este viernes a comprar las miniaturas, con fe que se hagan realidad.
Un yatiri realiza un sahumerio. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360
Un yatiri realiza un sahumerio. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

"¿A cuántito está el dólar, casera?” Preguntaba una compradora en la calle 21 de Calacoto a una de las vendedoras de billetitos que se instaló en esa vía desde tempranas horas de este viernes 24 de enero. Como todos los años, el día de inicio de la fiesta de Alasita amaneció con la feria ocupando varias plazas y puntos de la ciudad.

Este año, los dólares, los euros y los yuanes son las miniaturas más solicitadas, junto a planos de casa y departamentos con títulos de propiedad, vehículos y los certificados de salud. Asimismo, las figuras de capibaras y cacitas fueron muy pedidas.  

"Es una ventaja que se encuentren en esta zona. Este día es muy difícil moverse por la ciudad y menos llegar a la feria en sí", comentó Carmela, de 40 años, quien compraba en la plaza de la Iglesia de San Miguel.

Feria en la calle 21 de Calacoto. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

La venta comenzó a eso de las 10.00. Desde las calles aledañas a la iglesia ya se podía oler el incienso de los sahumerios. La gente salió en masa de sus trabajos y hogares para comprar, a tal punto, que el tráfico de la zona se vio alterado.

No fue el único lugar, lo que causó que la Alcaldía suspendiera la atención de los PumaKatari hasta las 18.00. Para moverse entre zonas se podía tardar de media hora a 45 minutos, en el mejor de los casos.

Más afectado fue el centro paceño. Desde la avenida 6 de Agosto, pasando por El Prado, San Francisco y la Plaza Murillo, miles de vendedores ofrecían sus productos.

Una característica de estas ferias es que, fuera del campo ferial del Bicentenario (Parque Urbano Central), la venta se centra en objetos como los billetitos, certificados y documentos de todo tipo, casas, gallos y gallina y vehículos. "Es que hoy es para los deseos que tienen más prioridad", aseguró Roberto, uno de los vendedores asentados en la plaza Murillo.

En divisas se podía encontrar todos los cortes de bolivianos, 50 y 100 dólares, 50 y 200 euros y yuanes, aunque estos últimos se vendían en menos puestos. El costo de los paquetes de billetes estaba entre el boliviano, a los más de 50, dependiendo del tamaño y la cantidad.  

Puesto de documentos. FOTO: Jorge Soruco / Visión  360

 

Habían puestos con una variedad de productos y otros más especializados. Por ejemplo, se tenían mesas solo con edificios, al lado de otra con construcciones a medio terminar y otra con solo autitos. Se tenían caceras especializadas en documentos, desde pasaportes a títulos, pasando por los siempre solicitados certificados de salud, pago de deuda y de trabajo. 

Puesto especializado en víveres. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

 

Una vez adquiridas las illas, el transeúnte podía encontrar entre los puestos de venta los yatiris, hombres y mujeres. Estos sahumaban las compras a 20 y 30 bolivianos. 

La catedral instaló un altar en sus puertas, donde monaguillos rociaban con agua bendita a los compradores, mientas entonaban bendiciones, todo para garantizar que los deseos se hagan realidad. 

Monaguillos bendiciendo con agua bendita en la Catedral. FOTO: Jorge Soruco / Visión 360

Entre medio también se daba la oportunidad de comer. Desde choripanes, hasta platos paceños y masitas tradicionales, había todo lo necesario para darse un festín.

Venta de choripan en la plaza Murilio. FOTO: Jorge Soruco / Visón 360

 

Estas miniferias obligaron al corte de rutas, como el carril de bajada de la Mariscal Santa Cruz, hasta el inicio del paseo de El Prado; la avenida Camacho y las calles perpendiculares con la Comercio y Ballivián. La actividad continuó durante gran parte de la tarde.