lunes 23 de febrero de 2026

Caída en medio de necesidad de divisas

Las remesas que llegan a Bolivia bajaron en $us 282,8 millones en el último año

El descenso fue general, aunque las mayores disminuciones se dieron en las remesas enviadas de Argentina, EEUU, Chile, Perú y Brasil. Un experto señala que varios países enfrentan crisis y alza de precios.
En 2024 disminuyó el flujo de remesas hacía Bolivia, según datos del BCB. Foto: Abi
En 2024 disminuyó el flujo de remesas hacía Bolivia, según datos del BCB. Foto: Abi

En medio de la urgente necesidad de captar divisas que tiene el país. Las remesas que Bolivia recibe cada año de los trabajadores nacionales que se fueron en busca de mejores oportunidades, disminuyeron en 282,8 millones de dólares en la gestión 2024, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB).

En 2022 Bolivia había registrado cifras récord de estos recursos con 1.437 millones de dólares y en 2023 con 1.436,5 millones de dólares, pero el año pasado llegaron solo 1.153,7 millones de dólares.

Aunque el descenso es en general, los datos del BCB reflejan que las remesas desde Argentina disminuyeron de 69,3 a 66 millones de dólares, Brasil de 92,8 a 51,7; Estados Unidos (EEUU) de 301.3 a 232,9; Chile de 312,9 a 163,3, y Perú de 30,8 a 20,7 millones.

España es el país de donde más se recibe el dinero enviado por bolivianos a sus familias 440,7 millones de dólares en 2024, levemente inferior a los 441,6 millones de dólares que se registraron en 2023.

Infografía: Diego Gonzales

Los flujos de Alemania bajaron de 8,7 a 6,21 millones de dólares, de Paraguay de 3,6 a 2 millones, de Suiza 22,6 a 21,7. Subieron las remesas que llegan de Italia de 32,3 a 33,1 millones y de Francia se mantuvieron relativamente constantes, de 10,3 a 10,1 millones en 2023 y 2024, lo mismo que las de Suiza, de 11,6 y 21,7.

Causas

El analista económico German Molina indicó que, en el contexto externo, se debe tomar en cuenta que varios países de donde Bolivia recibe remesas, atraviesan crisis económica y un alza de precios internos.

Por ejemplo, en EEUU, la docena de huevos en septiembre costaba 17 dólares y, en la actualidad, cuesta entre 20 y 30 dólares y la remuneración por hora trabajada se mantiene sin mejora. “Esto significa que los bolivianos han sufrido una pérdida de poder adquisitivo de sus salarios y esto no les alcanza para enviar las remesas en el nivel de otros años”, apuntó.

En lo interno, recordó que desde 2023 hay una disminución de las divisas y el sistema financiero y las empresas que se dedican a realizar transferencias, han reducido las captaciones o no entregan en dólares, sino en moneda nacional.

“Las familias en el exterior por esa razón prefieren no tomar el servicio de estas casas de transferencias porque se corre el riesgo que el dinero enviado, una vez en el país, se va entregar en bolivianos y al tipo de cambio oficial 6,96, cuando el paralelo está en 12 bolivianos. Eso afecta al flujo y se opta por enviar el dinero con algún familiar”, puntualizó.

Las remesas, de acuerdo con Molina, son muy importantes en la economía, porque al ingresar generan un mayor flujo de dólares y, por otro lado, las familias en el exterior envían el dinero para invertir en bienes inmuebles (compra o construcción), o servicios., lo cual ayuda a dinamizar esta actividad.

Otra parte de estos recursos ayudan a impulsar el consumo interno de las familias receptoras. “Pero como las remesas ya no llegan en el monto de otros años, afecta negativamente el ingreso de divisas, a las familias en sus ingresos, a la construcción, bienes y servicios”, subrayó Molina

Análisis regional

Según el documento “Las remesas a América Latina y el Caribe en 2024” del Banco Interamericano de Desarrollo (Bid), estos recursos que reciben las familias de emigrantes de los países de América Latina y el Caribe contribuyen de manera importante a reducir su pobreza, y son uno de los motivos principales de la migración internacional.

Después de varios años de crecimiento elevado en la época de la pandemia, en 2024 se observó una desaceleración del crecimiento de los flujos de las remesas hacia la región de América Latina y el Caribe.

En 2024, las remesas recibidas en la región continuaron la senda de crecimiento que se observó desde hace casi dos décadas. Sin embargo, la velocidad a la que crecen ha venido disminuyendo de forma constante durante los últimos cuatro años, pronosticándose que al cierre de 2024 llegaron a crecer a una tasa del 5%, respecto a lo observado en 2023.

Esto constituye la tasa de crecimiento anual más baja de los últimos diez años, y que significará un ingreso por concepto de remesas de 160.9 mil millones de dólares para los países de América Latina y el Caribe, 7.7 mil millones de dólares más de lo que recibió un año antes.

De acuerdo con el estudio del Bid, las últimas estimaciones disponibles sobre el total de la población migrante de América Latina y el Caribe corresponden al 2020.

En ellas se establece que la mayor parte de los migrantes de la región (59,5%) se encuentra en Norte América, en especial en Estados Unidos. Mientras el segundo destino de esta migración (26,3%) se encuentra diseminado en los diferentes países de la propia región y el tercer destino es Europa (12,6%), sobre todo España.