lunes 23 de febrero de 2026

Iniciativas de impacto

Tres empresas bolivianas apuntalan el reciclaje con tierra, plástico y aluminio

Logros: Peregrino crea escobas y cepillos con botellas pet; Industrias MCB, adornos de aluminio; y Tecno Clay elabora pinturas y revestimientos ecoamigables.

Tres empresas bolivianas generan impacto, innovan y transforman materiales desechados, en nuevos productos como escobas y cepillos para uso industrial con botellas plásticas, accesorios con aluminio reciclado o simplemente apelan al uso de la tierra y la arcilla para fabricar pinturas o revestimientos dirigidos a la construcción.

Se trata de emprendimientos que se adscriben en la economía circular y al reciclaje.

Peregrino

Una de estas empresas es Peregrino Soluciones Ambientales, de Tarija, que convierte botellas de plástico en escobas y cepillos industriales; la segunda es Industrias MCB que transforma residuos de aluminio en adornos para el hogar; y, la tercera, TecnoClay, que fabrica material de construcción ecoamigable, biodegradable y libre de tóxicos.

Jhonny Mamani, gerente de Peregrino Soluciones Ambientales, cuenta que durante 19 años trabajó en la entidad municipal de aseo y se formó en la gestión de recursos sólidos, pero un día decidió retirarse. Al principio, por el gusto que tiene a la cocina, abrió un restaurante, pero su pasión siempre fue el cuidado del medio ambiente, la gestión integral de residuos sólidos.

Cepillos de uso doméstico, hechos a partir de botellas usadas. Foto: Foto: Peregrino Soluciones Ambientales

Fue así que un día, mientras limpiaba su local, recogía las botellas pet, pensó que, si se entregaban esos materiales a la empresa de aseo, estarían al menos 500 años en el botadero municipal.

“Es ahí que, en octubre de 2017, decide dar nacimiento a Peregrino, que se llama así porque vivo al lado del puente Peregrino, sobre el río Guadalquivir, barrio Germán Busch, que es el paso de todos los que van a visitar el santuario de la Virgen de Chahuaya. Quisimos plantear una solución al problema de la basura, dejar una huella verde”, precisó.

Ladrillo ecológico: Peregrino produce ladrillos ecológicos con los residuos que deja la elaboración de cepillos y aceite reciclado. Se emplea en aceras, parques y ciclovías. Se vende la tecnología, algunos municipios  la aplican.

Durante un año y medio, Mamani diseñó y logró construir una máquina para procesar 500 botellas pet y levantar una planta artesanal de reciclaje en la que, en principio, solo fabricaba escobas.

Todo comienza con el reciclaje de 300 a 400 botellas por día que luego se convierten en escobas, cepillos de limpieza para el hogar, cepillos industriales y también cepillos para pelar papas o lavar bidones de agua.

En la planta trabajan, de forma directa, siete personas y la empresa genera 48 empleos verdes con gente que se dedica a recolectar residuos plásticos. “Este es un emprendimiento de triple impacto social, económico y ambiental. Hasta la fecha hemos logrado reciclar 15 millones de botellas de plástico, las que serían suficientes para llenar cinco veces el estadio de Tarija”, expresó Mamani.

La firma vende su producción a todo el país, desde Bermejo hasta Pando. La ciudad más grande de Bolivia, Santa Cruz, se barre con las escobas de este novedoso emprendimiento.

Jhonny Mamani y su esposa Ruth Tapia dieron vida a Peregrino. Foto: Peregerino soluciones ambientales

“Nuestro producto estrella es el cepillo para lavar galones de agua de 20 litros, pero tenemos ya una cartera de 400 clientes a nivel nacional; fabricamos cepillos para la industria láctea, de alimentos, granjas avícolas. Tenemos como clientes a las empresas de aseo municipal de Santa Cruz y Potosí”, resaltó.

Industrias MCB

Industrias MCB transforma el aluminio. Este emprendimiento nació el 1 de septiembre de 2020, en plena pospandemia de Covid-19, como una necesidad de generar ingresos y la inquietud de Gabriela Acarapi, quien antes trabajó en el sector industrial, y de su esposo, quien tiene experiencia en el sector metalúrgico.

Es un emprendimiento de triple impacto enfocado en la economía circular, que gestiona los residuos metálicos de aluminio, para transformarlos en accesorios de la marca Evoluzion Línea Sólida.

Los accesorios metálicos elaborados por Industrias MCB. Foto: industrias MCB

 

La microempresa trabaja con 27 familias, las que cada día apoyan en la recolección de latas de cerveza, de refrescos en aluminio, ollas de aluminio y piezas automotrices, lo cual es la primera etapa de producción; luego se realiza la selección y separación del aluminio blando del duro, y si es que este contiene hierro.

Industria MCB: Son fabricantes de accesorios 100% metálicos. Es una microempresa boliviana que revaloriza residuos de aluminio para la fabricación de accesorios metálicos bajo la marca Evoluzion Línea Sólida.

Posteriormente, en el horno de diseño propio que se instaló en la planta ubicada en Viacha, se procede a la fundición y conversión en lingotes que van a un horno de fusión por conducción de calor para obtener moldes y la fabricación de los diferentes productos y embalaje. 

Industrias MCB fabrica números y tocadores de puertas hechos de aluminio, adornos y figuras, placas y cajas de buzón para facturas, manillones inox y jaladores coloniales para puertas y portones.

“Revalorizamos el aluminio, nosotros le damos nueva vida y utilidad a lo que para muchos es basura. Para nosotros esto es materia prima y una fuente de generación de ingresos. El aluminio que se desecha tarda 500 años en biodegradarse, pero en Industrias MCB le damos un nuevo uso”, destacó Acarapi.

Aluminio para transformar en accesorios metálicos en Industrias MCB. Foto: Industrias MCB

Cuando nació el emprendimiento, ella y su esposo recorrían kilómetro y medio de la carretera de El Alto a Desaguadero, para recolectar tres kilos de latas de aluminio; pero en la actualidad, con el apoyo de 25 familias, a quienes se les brinda implementos de bioseguridad, se han logrado recuperar 20 toneladas de aluminio, equivalentes a dos millones de latas.

Los productos que fabrican han tenido gran aceptación en el mercado y se comercializan en ferreterías del país e incluso llegaron a Perú y por eso, ahora, la microempresa está en la etapa final del montaje de una nueva planta en la localidad de Laja.

Tecno Clay

La construcción es actualmente una de las tres industrias más contaminantes en el planeta, liberando grandes cantidades de gases de efecto invernadero, una buena parte durante la producción de los materiales modernos de construcción.

Tecno Clay revaloriza los materiales naturales para la construcción, en este caso la tierra, con la creación de nuevos productos industriales, con control de calidad y fácil de usar. La idea nació de la experiencia de su fundador y gestor Franklin Antezana, en Alemania, donde, en 2010, observó el uso de estos materiales por parte de varias empresas.

Obreros preparan revestimientos elaborados por la empresa. Foto: Tecno Clay

Es así como la empresa comienza a producir, a partir del uso de la tierra, diferentes productos. “Tenemos una línea de revoques y pinturas de tierra para acabado de interiores, con lo cual se puede reemplazar el cemento, estuco de yeso, que demandan mucha energía en su producción, empleando solo tierra”, puntualizó.

Tecno Clay: La tierra tiene varias ventajas como la masa y la inercia térmica, que permiten al muro “respirar”, purificar el aire interior de elementos tóxicos disueltos en él, es un buen aislante acústico.

Tecno Clay produce pinturas libres de plomo, fáciles de mezclar con agua y emplear, las que se aplican con rodillo como capa base, capa de nivelación o de acabado fino. Los materiales básicos son arcillas naturales, áridos y paja molida.

Según Antezana, estos materiales naturales se pueden emplear en revoques y pinturas para el acabado de interiores.

Pueden aplicarse sobre adobe, madera o ladrillo, permiten mejorar la acústica, garantizan sensación térmica y no se echan a perder, incluso si se guardan 10 años.

Una muestra de sus pinturas ecoamigables. Foto: Tecno Clay 

Antezana indicó que la meta de la empresa es seguir creciendo, hacer que los productos lleguen a más personas y con precios competitivos y avanzar más adelante en la producción de materiales no solo para diseño de interiores, sino que se puedan emplear en toda la construcción.