domingo 5 de abril de 2026

Resultado de una investigación

Manual de la Doctrina policial unifica los valores y la formación del servidor

El texto está dividido en cuatro acápites, en los que se rescata la historia institucional; establece los principios, valores, normativas y estrategias que guían la labor policial en Bolivia.
Una de las estatuas en la Anapol y el documento entregado. Foto: Policía Boliviana
Una de las estatuas en la Anapol y el documento entregado. Foto: Policía Boliviana
lunes 05 de mayo de 2025

El 24 de abril, en la Academia Nacional de Policías (Anapol), en la ciudad de La Paz, se hizo la entrega del Manual de Doctrina Policía Boliviana. El comandante general del verde olivo, Augusto Russo, afirmó que, a 199 años de su creación, la institución al fin tenía un documento que sintetizaba las normas éticas y morales de los uniformados.

"Este documento representa la consolidación doctrinal de nuestros casi 200 años de historia, y después de 199 años de servicio, podemos afirmar y decir que ahora sí tenemos algo escrito, que se constituye en la brújula de nuestra identidad institucional”, afirmó Russo, al momento de hacer entrega del documento final al ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo.

El Ministro señaló que el manual proyecta a la institución hacia su bicentenario, calificando su redacción como un “hito” para la institución.

“Hacer entrega del Manual de Doctrina no solo es un hito bibliográfico e institucional, sino también una muestra de que nuestras fuerzas del orden son capaces de generar investigaciones y ciencia para mejorar su desempeño diario”, dijo Del Castillo en el acto.

Explicó que la doctrina es una filosofía institucional que promueve un compromiso constante con la sociedad y con el Estado de Derecho.

“La doctrina policial no es solo teoría; se vive en el servicio diario, en el patrullaje, en la formación, en el respeto al ciudadano y en la manera en que se ejerce el mando y se construye comunidad. Sin doctrina, una institución corre el riesgo de perder rumbo y caer en la improvisación”, señaló Del Castillo.

De acuerdo con la explicación de uno de los miembros del equipo de investigación a cargo de su redacción, Christian Mencía, desde el ingreso a la Academia los cadetes oyen la palabra “doctrina” y la relacionan al comportamiento ante sus superiores y el cumplimiento de sus deberes; pero con el paso de los años esta referencia se volvió cotidiana y su significado se hizo más difuso.

Cuerpo de gendarmes de La Paz, listos para la Guerra del Chaco. Foto: Policía Boliviana

“Algunos dijeron que la doctrina policial era sentirse policía, otros más que eran costumbres; otros afirmaron que era la historia, nuestros símbolos, los reglamentos, nuestras prácticas. Todas esas respuestas tienen algo de verdad, pero la realidad mostraba que el concepto estaba disperso, incompleto, sin una definición institucional precisa”, afirmó Mencía.

Entonces, precisó que, producto de su investigación, se definió como “doctrina de la Policía Boliviana la filosofía de vida institucional, entendida como el conjunto de normas, principios, valores, conocimientos, enseñanzas, tradiciones e historia que guían la forma de actuar de todos sus miembros, alineándolos a todos los objetivos institucionales y fines esenciales del Estado”, aseveró el oficial.

Texto

En ese sentido, el Manual de Doctrina Policía Boliviana señala en su contenido que se trata de “un documento fundamental que establece los principios, valores, normativas y estrategias que guían la labor policial en Bolivia. Su contenido se organiza en torno a los fundamentos doctrinarios, la historia institucional, la normativa regulatoria, la identidad institucional y la gestión de la doctrina”.

En ese sentido, se define el concepto de policía desde tres perspectivas: profesión, institución y servicio, y detalla las funciones policiales universales, que incluyen la prevención, la investigación y la inteligencia. También analiza la presencia de la Policía en distintos ámbitos de la sociedad, como el espacio social, público, político y cultural.

El desfile de un contingente policial. Foto: Policía Boliviana

Desde el punto de vista de la deontología policial, el manual también enfatiza la importancia de la ética y la moral como bases del comportamiento de los servidores públicos policiales, estableciendo principios que rigen su conducta profesional y su compromiso con la comunidad.

El manual recientemente presentado detalla las fuentes de la doctrina policial, destacando su evolución histórica desde su fundación en 1826 hasta la actualidad, así como el marco normativo que regula la institución, incluyendo tanto la legislación nacional como los tratados y acuerdos internacionales.

De acuerdo con el texto, la “identidad doctrinaria” se divide en dos dimensiones: la identidad intangible, representada por la misión, visión, principios, valores y características de la Policía Boliviana; y la identidad tangible, que abarca el uniforme, insignias, símbolos, himnos, literatura policial y otros elementos que fortalecen el sentido de pertenencia institucional.

Observaciones

Los últimos años, la Policía enfrentó diversos problemas y observaciones por el comportamiento de algunos de sus miembros, muchos de los cuales fueron procesados y dados de baja.

Por ejemplo, el mismo día de la presentación del documento cuatro policías, exmiembros del Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (Daci), fueron dados de baja de la Policía Boliviana, luego de un proceso disciplinario iniciado en su contra por la denuncia de un librecambista, quien aseguró que los uniformados primero lo extorsionaron con 30 mil dólares a cambio de su “ayuda”, pero después le robaron 600 mil bolivianos y otros 53 mil dólares.

El 29 de diciembre de 2024, en la zona Sur de la ciudad de La Paz, el librecambista fue víctima de un atraco, por parte de extranjeros que le sustrajeron un millón de bolivianos, cuando él trataba de comprar dólares. El hombre presentó la denuncia y le hicieron creer que miembros del Daci investigarían el caso.

Sin embargo, los policías lo retuvieron, lo presionaron para que declarara que se trató de un autorrobo, para cobrar el seguro, y finalmente le ofrecieron hacer de negociadores.

El caso fue uno de los más bullados, puesto que tres policías fueron encarcelados, dados de baja de la institución y son procesados ante la justicia ordinaria.

En los últimos años los casos que involucran a miembros de la Policía, descubiertos delinquiendo al amparo de su uniforme, tienen que ver con contrabando y hasta volteos de droga a narcotraficantes.

Sin embargo, es también loable la actitud y trabajo de muchos uniformados, algunos de los cuales incluso han perdido la vida en su labor cotidiana.

No es normativo

El coronel René Calla, del servicio pasivo, explicó que el Manual de Doctrina Policía Boliviana no tiene una aplicación jurídica, es decir que su contenido no pesaría mucho en el inicio de un proceso disciplinario o un proceso penal contra un policía denunciado por una falta o corrupción.

“Evidentemente la doctrina tiene el objetivo de elevar la calidad de formación moral y ética, con la idea de prevenir este tipo de actos de indisciplina o corrupción (…) Lo que aplaudo de la elaboración de este texto es que tiene el fin de recuperar la identidad de los policías, alejarlos de la injerencia política, que ha destruido la institucionalidad; lastimosamente ha cambiado por completo el carácter de servicio a la población”, explicó a Visión 360.

Si bien no tiene observaciones de fondo, criticó que tanto los investigadores como el comandante de la Policía hayan dejado de lado varios documentos que en su momento fueron elaborados y se constituyeron en manuales de ética, incluso algunos de los textos fueron usados para hacer evaluaciones académicas.

No obstante, el documento aún está en socialización en espacios donde se podría cuestionar que en el manual de doctrina se hable del papel de la Policía en el ámbito político del país.

“La Policía, como institución garante del ordenamiento jurídico, desempeña un rol crucial en la preservación del Estado de Derecho; no solo vela por el cumplimiento de la normativa vigente, sino que también legitima la autoridad estatal mediante el ejercicio de funciones de control social y la implementación de políticas públicas de seguridad; su accionar se fundamenta en la Constitución Política del Estado y las leyes que regulan su funcionamiento, garantizando así la legalidad y la transparencia en sus intervenciones”, señala el manual.

Al margen de lo mencionado en el texto, se conoce que en los últimos 20 años los miembros de la Policía han protagonizado amotinamientos y definido el mandato de determinados grupos de poder político.

Decálogo

Compromiso. En la primera parte del decálogo aprobado por el Comando General en el Manual de Doctrina se señala que el policía, “miembro de la Institución fundamental del Estado, no deliberante, técnico y profesional” se compromete a: Cumplir y hacer cumplir las leyes, proteger la vida, la libertad y la propiedad de todos los estantes y habitantes de mi Patria.

Respeto. El segundo punto señala: Respetar y preservar los derechos y garantías constitucionales reconocidos a las personas por la Constitución Política del Estado.