lunes 23 de febrero de 2026

Lima

Jorge Arrunátegui sobre la inclusión financiera: “Hay noticias buenas” para Bolivia

El Gerente de Sostenibilidad del Banco de Crédito BCP y especialista en gestión y políticas públicas habló con con Visión 360 sobre el Índice de Inclusión Financiera 2025 presentado esta semana.
 Jorge Arrunátegui junto a los datos del IIF 2025
Jorge Arrunátegui junto a los datos del IIF 2025
martes 28 de octubre de 2025

La reciente presentación en Lima del Índice de Inclusión Financiera 2025 (IIF 2025) mostró que Bolivia ocupa el último lugar entre ocho países, aunque en los cinco años en que se realiza este estudio registró un crecimiento de cuatro puntos, de 39 a 43.

El puntaje podría parecer poco alentador, pero en realidad incluye indicadores positivos para el país, como el hecho de que se haya triplicado en este tiempo el acceso a las billeteras digitales.

Para conocer más sobre el tema, Visión 360 conversó en la capital peruana con Jorge Arrunátegui, el Gerente de Sostenibilidad del Banco de Crédito BCP y especialista en gestión y políticas públicas, minutos después de la presentación del IIF 2025 en el marco del III Encuentro Regional de Desarrollo, organizado por el holding financiero Credicorp, el mismo que impulsa el estudio.

“Hay algunas noticias buenas en el caso boliviano”, resumió Arrunátegui en esta entrevista, donde, además de la expansión de las billeteras digitales en Bolivia destacó el hecho de que el número de personas que no cuenta con ningún producto financiero haya bajado y las oportunidades que ahora representa el vertiginoso crecimiento de la tecnología.

Se ha presentado el quinto estudio sobre el Índice de Inclusión Financiera que realiza Credicorp desde 2021. Cuéntenos cómo se desarrolla este trabajo, para después entrar a ver lo que dice sobre Bolivia.

Lo primero es que este es un índice de inclusión financiera que efectivamente venimos publicando desde 2021 y lo que busca es ir más allá del concepto de bancarización, que es básicamente cuántos tienen una cuenta de ahorros o algún producto.

Lo que medimos a través de este índice son tres dimensiones, la de Acceso, que es decir cuántos tienen algún producto financiero o lo conocen; segundo, la de Uso, que básicamente mide cotidianidad, cuán frecuentemente usas, de qué formas lo usas también; y la tercera, es una dimensión de Calidad percibida y que nos permite, además, identificar cuáles pueden ser las distintas barreras que podemos ir encontrando de este concepto de inclusión financiera.

Lee también: El acceso a la billetera digital se triplica en Bolivia, aunque el país ocupa el último lugar en el IIF 2025

Es importante, además, agregar que lo que hacemos es medir estos indicadores en ocho países de la región, que es donde Credicorp tiene operaciones e influencia. Y a partir de eso también establecer diferencias que pueden ir yendo en la evolución de cada país.

En ocho países deben haber muchas ...

En cada país hay algunas cosas que son bastante comunes, pero también hay diferencias y es en esas diferencias que es también rico identificar a quienes pudieran estar teniendo mayor avance, para aprender un poco, también qué podría estar ocurriendo de distinto. Entonces, creo que ese elemento también es importante.

Y eso esto es algo que además ponemos a disposición, está en la página web, es parte de esta idea del Banco de Ideas, precisamente, de Credicorp, del cual forma parte este estudio y que se pone a disposición de todo el público.

Curiosamente, en el primer o el segundo índice, hice un viaje al interior del país (Perú) a una mesa sobre inclusión financiera y los dos panelistas anteriores a mí, uno de la academia y otro de una organización no gubernamental, citaron el índice y cuando yo salí a presentar y justo tenía los números que iban a salir del índice, los dos se sorprendieron porque los compartía. Ahí, la anécdota curiosa es que en realidad todos lo tenían. Todos ya venían usando y es como una herramienta de uso común, más allá de que algunos puedan tener cierto foco específico en algunos elementos de aquí para temas de microfinanzas, para temas de acceso en zonas rurales, para temas de acceso a diferentes poblaciones vulnerables.

Otras incidencias …

Lo que buscamos con esta información es hacer algunos estudios específicos. Hemos hecho estudios específicos, por ejemplo, de diferencias de género, o profundizaciones en cada uno de los países, lo que nos permite, además, a partir de esta información tener un bien público para la comunidad, en general, para los interesados en estos temas de inclusión financiera. Creo que es un buen ejercicio de rendición de cuentas como país, de cómo andamos en esos temas, y es un buen termómetro, no solamente de cómo estamos, sino de cómo vamos en comparación con la región. Tercero, nos permite información que es súper útil para diseñar mejor la política pública. Y aquí en un concepto de política pública más amplio, en el cual la política pública la aprueba, por supuesto el Estado, pero todos tenemos un rol en esa política pública.

Todos podemos tener un rol para contribuir y tener in información y creo que es súper valioso para eso.

¿En estos 5 años se han mantenido los parámetros bajo los cuales se realiza este estudio? O se ha visto la necesidad de realizar ajustes.

Se han hecho ajustes bien chiquitos a la metodología, de manera que puedan ser comparables a lo largo del tiempo. De hecho, lo que se hace normalmente es una revisión metodológica que permita agregar, afinar algunos elementos que hagan mucho más rica la información. De hecho, como BCP hemos visto como necesario empezar a explorar, por ejemplo, elementos de salud financiera a partir de este índice.

Entonces, creo que el índice sienta una base bien robusta a partir de la cual se puede empezar a hacer otros trabajos complementarios, que pueden irse, como te decía antes, a segmentos específicos, estudios sobre mujeres, estudios sobre población rural, estudios sobre jóvenes, etcétera, pero también sofisticar un poco más el estudio a partir de esta base.

Es valiosa la información que contiene este estudio ¿Cómo hacen para llegar con él a instancias públicas en los diferentes países donde se realiza?

La experiencia que hemos tenido, por eso te contaba la anécdota antes, es que a medida que ha pasado el tiempo, el índice se hizo cada vez más conocido y ya, de alguna forma, demandado por diferentes actores de la sociedad civil, de manera que puedan tener esto como referencia para sus políticas, diseño de programas, proyectos, etcétera.

Entonces, para nosotros es bien importante, y por eso hemos tenido este foro, hacer una presentación en público, que en realidad es como tocar la campanita anunciando que ya está publicado. Ya está en la web y, por lo tanto, ya todo el mundo puede acceder a él, y a partir de esto, empezar reuniones con otros actores interesados que pudieran querer tener una conversación. Creo que eso es un buen pretexto para tener conversaciones sobre esto y para poner el tema en la agenda, por lo menos una vez al año.

Ahora vámonos a los indicadores sobre Bolivia. Vimos que hubo un pequeño crecimiento en cinco años, pero el país se mantiene en el último lugar.

Efectivamente, si hacemos una comparación, de 2021 a 2025, Bolivia crece más o menos cuatro puntos en su índice general, este que tiene Acceso, Uso y Calidad percibida. Creo que hay algunas noticias buenas en el caso boliviano.

Una noticia buena es que, por ejemplo, en el caso de tenencia de billeteras digitales, en este periodo se triplicó, de 15% al 46%, esa me parece una noticia bien importante. Una segunda noticia importante es que el número de personas que no cuenta con ningún producto financiero ha bajado, me parece que al 9%. Es decir que cada vez hay menos personas que no tienen nada, que están completamente fuera del sistema.

Y hoy, con el nivel de tecnología y con la sofisticación de productos que hay, a veces basta uno para que empieces a construir tu historia para poder acceder a otros. No están aislados unos de los otros, si abres una cuenta de ahorros, posiblemente ya tengas una tarjeta de débito, a partir de esa puedes tener una billetera electrónica y a partir de esa incluso puedes empezar a diversificar a microseguros, etcétera, que empiezan a formar parte de la oferta.

Entonces, yo creo que eso también es bien importante y sintomático. Creo que, como tú mencionabas, Bolivia no está en los primeros lugares, pero en términos de crecimiento hay una oportunidad y un reto de aumentar ese crecimiento; de hecho, los que más han crecido en este tiempo, que son México y Perú, están alrededor de 10 puntos porcentuales entre 2021 y 2025. Bolivia está en cuatro puntos porcentuales. Hay países que han crecido menos que a esa tasa, por ejemplo, Panamá o Ecuador, como a 2, 3%.

Entonces creo no está entre los que menos han crecido, pero creo que precisamente la oportunidad es ver cómo estos elementos que estamos viendo, como lo de las billeteras digitales o como que cada vez hay menos personas que no tienen ningún instrumento, cómo esas son oportunidades que habiliten un crecimiento más rápido. Yo creo que el reto está ahí, en cómo hacemos para cambiar la velocidad en el caso de Bolivia.

 

¿Para ocupar el lugar que ocupa este año es posible que haya tenido que ver algo la recesión técnica en que se encuentra el país?

 

Yo creo que hay diferentes elementos. Una cosa que me olvidé mencionar antes es que este es un estudio hecho desde la demanda, que es básicamente cuál es la percepción desde el punto de vista del usuario.

Entonces, siempre hay elementos que tienen que ver con ciclos económicos que impidan una velocidad mayor. Eso es completamente cierto. Sin embargo, este dato del acceso a billeteras digitales y cómo se ha triplicado en un lapso tan pequeño, como 2021 al 2025, podría darnos una señal precisamente de oportunidades.

Otro dato que me pareció bien importante es cuál es el porcentaje que ha aumentado en estos 5 años de personas que reciben su ingreso en una cuenta propia. Han subido en 10 puntos porcentuales, de 24 a 34. Eso nos daría cuenta de cómo se está bancarizando el acceso a tu propio ingreso. Daría cierta cuenta también de algún nivel de formalización ¿no? Que te paguen una cuenta y que no te paguen en efectivo o algunas personas que incluso no quieren que les pague en una cuenta propia, sino en una cuenta de terceros porque tiene deudas, piensa que le van a embargar o por diferentes temas, ya eso también se está reduciendo y cada vez más personas están cobrando su ingreso en una cuenta personal.

Entonces, creo que hay diversos elementos que pueden estar desacelerando o impidiendo la aceleración. En el caso de Bolivia, mencionabas el contexto económico, pero hay también otros elementos, como, por ejemplo, lo que se ha visto a nivel global. Los datos específicos de Bolivia no los tengo a la mano, pero sospecho que también puede ir por ahí, son temas que tienen que ver con ruralidad, en las zonas rurales normalmente hay un menor acceso, no solamente porque los productos se empiezan a digitalizar y a veces hay problemas de conectividad o de acceso a smartphones, sino también por temas de educación financiera, por temas de falta de conocimiento, por temas incluso de acceso físico. Tienes una tarjeta, pero no tienes cerca el banco, entonces como que no te es útil…

Creo que hay un reto bien importante en varios países, incluyendo Bolivia: ¿Cómo hacemos para ajustar los productos que existen a las necesidades y al perfil de la mayoría de personas? Ahí hay un reto interesante.

Bolivia también enfrenta un problema de falta de dólares y algunos actores políticos y analistas han señalado que eso ha causado que la gente mantenga sus divisas debajo del colchón ¿Eso también puede incidir?

Claro, yo creo que el hecho de que todavía haya personas que no tengan un uso frecuente del sistema financiero hace que en circunstancias que pueden ser especialmente críticas, o sea de crisis económicas, políticas, etcétera, no necesariamente se refugien en el sistema financiero. Y precisamente ahí se ponen en mayor vulnerabilidad, muy probablemente, por temas de seguridad, porque el tipo de cambio pueda variar de un día para otro y te puedes quedar con tu dinero bajo el colchón, pero valiendo menos, o cosas por el estilo. Entonces, creo que precisamente ahí hay una oportunidad bien interesante. Cómo, a partir de identificar mejor cuáles son las necesidades de las personas, podemos adaptar productos, adaptar servicios a unas características demográficas que tenemos en América Latina, que son muy distintas a las que hay en otros países.

¿El dato del crecimiento en el uso de la billetera digital cuán relacionado está con el comercio informal? Este índice en Bolivia es muy alto.

La informalidad acá en Perú también es muy alta. Entonces, tratando de analizar el caso de ustedes a partir del de nosotros, el uso de las billeteras digitales lo que permite es darle mayor facilidad de transacciones a las personas, no tener que cargar efectivo, no tener que exponerse en términos de seguridad a los asaltos, etcétera. Y el hecho de que las billeteras móviles son cada vez más sencillas de usar también facilita la transacción. No sé si les paso a ustedes, pero en el caso de nosotros, si voy a comprar el periódico con un billete de 50 soles, no va a tener cómo darme el cambio, entonces, eso también, que parece una cosa muy tonta, lo ha simplificado la billetera electrónica.

Todo eso hace que la transacción sea muchísimo más sencilla, que no haya barreras a la transacción a partir de cosas como no tener el efectivo, tener miedo por una zona insegura, etcétera. Y además cada vez el acceso a teléfonos inteligentes es mayor en América Latina en general.

¿Qué otro tipo de productos financieros se pueden desarrollar o se han pensado desarrollar para lograr una mayor inclusión? En el caso de Bolivia los niveles de conectividad en el área rural no son los mejores.

Precisamente ahí está el reto, en cómo diseñamos productos que puedan saltar la valla de estas dificultades estructurales que pueda haber en ciertas comunidades y que no se van a resolver de hoy a mañana. Entonces, ¿cómo hacemos para que lleguemos con el smartphone a partir de la billetera digital?

La gente, una vez que tiene acceso a esos instrumentos, también adapta el uso de ese instrumento a su propia vida. Entonces, para nosotros es como, bueno, si yo ahorita tengo que hacer una transacción, hago la transacción en mi billetera, pero hay personas que como no tienen esa facilidad por la conectividad, hacen la transacción sabiendo que el fin de semana recién van a tener conectividad porque bajan a la plaza, etcétera y ahí se produce. O sea, no es que dejan de hacerlo, sino que entran como a una cola que termina de concluir la transacción cuando tienen conectividad. La gente se adapta a eso y a medida que las personas empiezan a tener mejor conectividad o mejores teléfonos, o lo que sea, también pueden hacer mucho más cotidiano el uso. Pero, además, una vez que ese puente se empieza a construir lo ideal es que permita abrir dos cosas.

Por un lado, conocer mejor al cliente, porque tienes muchísima más información de él o de ella, pero además que a que ese puente lo empiezas a nutrir de vuelta con otras oportunidades. En el caso de Perú, para poner el ejemplo, porque creo que manejamos realidades sociodemográficas bastante similares, incluso geográficas bastante similares, eso ha permitido que nosotros en las billeteras digitales, en Yape, podamos ofrecer créditos, microcréditos, seguros, pago de servicios, recargas a celulares. Sabiendo que muchos de los smartphones son prepago, una de las primeras cosas que hizo YAPE fue que la recarga celular la puedas hacer desde tu billetera.

Entonces, si tú empiezas a entender cuáles son esas necesidades, es mucho más sencillo que tú puedas adaptarte a la cotidianidad del usuario. Y van a haber usuarios que necesitan hacer la recarga celular, habrá otros que necesitan hacer su pago de servicios y habrán unos terceros que necesitan, porque reciben pagos diversos por los servicios que brindan. Entonces, hay múltiples formas, incluso ahora estamos haciendo remesas a través de la billetera digital.

Entonces, es muy amplia la cantidad de productos y servicios que se pueden ofrecer a partir de haber construido esa carretera y, segundo, de que la gente la conozca, de que la gente empieza a transitarla y de que la gente se sienta segura de transitarla, que es básicamente acceso, uso y calidad. Es la inclusión financiera.