lunes 23 de febrero de 2026

Análisis

¿Por qué los partidos pierden su sigla? Ciclos y desgaste de estructuras, según expertos

Dos analistas tienen puntos de vista diferentes sobre la pérdida de personería jurídica de cuatro partidos políticos. Carlos Cordero considera que estas organizaciones cumplen un ciclo y deben reconstruirse. Paul Coca sostiene que Bolivia tiene un sistema de partidos “sin partidos”, lo que ha provocado la pérdida de sus estructuras.
Instalaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Foto: TSE
Instalaciones del Tribunal Supremo Electoral (TSE). Foto: TSE

Los analistas Carlos Cordero y Paul Coca, consultados por Visión 360, evaluaron las causas que llevaron a que cuatro partidos políticos perdieran sus personerías jurídicas, provocando una reducción de estas organizaciones y el surgimiento de agrupaciones ciudadanas en el país.

La pérdida de personería jurídica de estos partidos en el último tiempo se debe a que estas organizaciones cumplen un ciclo y deben reconstruirse, esperando un promedio de entre 10 y 20 años para intentar resurgir, según el criterio de Cordero.

Para el analista Paul Coca, esta situación se da porque Bolivia tiene un sistema de partidos “sin partidos”, debido a que se han perdido las estructuras político-partidarias.

En 2025, cuatro partidos nacionales —Acción Democrática Nacionalista (ADN), Unidad Cívica Solidaridad (UCS), Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL) y el Frente Para la Victoria (FPV)— perdieron su personería jurídica al no lograr obtener el 3% de votación del Padrón Nacional Electoral.

UCS intentó salvar su sigla y presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP). Sin embargo, esta instancia ratificó la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE), que rechazó la acción de inconstitucionalidad presentada por la Unidad Cívica Solidaridad. Con esta determinación, el ente electoral tiene vía libre para la anulación de la personalidad jurídica del partido fundado por Max Fernández. Mañana, la Sala Plena del TSE definirá la suerte de UCS.

Desde el punto de vista de Cordero, los partidos políticos son organizaciones dinámicas y existe la idea equivocada de que deberían ser estables y permanentes en el tiempo, como ocurre en otros países.

“La verdad es que todos los sistemas de partidos, con excepciones como Estados Unidos o algunos países de Europa, tienen estabilidad y baja volatilidad en términos de votos, pero en América Latina y en Bolivia, en particular, son muy dinámicos”, dijo.

Mientras que para Coca, esta pérdida de personería jurídica se debe a que “los partidos no han sabido acomodarse a los tiempos que vivimos. En su afán de engrosar electores, han perdido militantes”.

Lo que ocurre, explicó, “es que tenemos un sistema de partidos sin partidos, porque se han perdido las estructuras partidarias”, y advirtió que “reconstruir el sistema de partidos requiere de mucha voluntad política formal institucional y también trabajo territorial directo con la gente”.

Los partidos cumplen un ciclo

Los partidos políticos cumplen un ciclo, y los líderes políticos recurren a fundar un nuevo partido, como es el caso del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), que gobernó Bolivia con Jaime Paz Zamora. Perdió la sigla, estuvo muchos años fuera del poder y, con otra sigla prestada, volvió al gobierno; hoy, el MIR está en el poder de la mano de Rodrigo Paz, afirmó Cordero.

Desde su perspectiva, algo parecido sucederá con el Movimiento al Socialismo (MAS), organización que ha sufrido una “profunda crisis”. Habrá que esperar si en las elecciones subnacionales logra algunos espacios o si, como con otros partidos, habrá que esperar unos 10 años para volver a resurgir.

“Algo parecido va a pasar con el Movimiento al Socialismo, que ha vivido una profunda crisis, y en las elecciones subnacionales habrá algún indicio para conservar algunos espacios de poder, o habrá que esperar, como sucedió con otros partidos políticos que tuvieron que esperar unos 10 años para volver a resurgir, y creo que eso es lo que va a ocurrir”, sostuvo.

Cordero consideró que la mayoría de los partidos deben reconstruirse y esperar mucho tiempo para resurgir; esto le ha pasado al Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), a ADN y a otros. “No todos son exitosos. Esto nos da la idea de que, en Bolivia, el sistema de partidos es muy flexible, poroso y dinámico: los partidos nacen, cumplen una función, desaparecen, pero vuelven a reciclarse”, afirmó.

Partidos políticos versus agrupaciones ciudadanas

El surgimiento de nuevas agrupaciones ciudadanas, frente a la desaparición de partidos políticos históricos, es evaluado desde dos perspectivas diferentes.

Para Coca, en el país vivimos un fenómeno en el que los líderes políticos se han puesto delante de las siglas partidarias. “En ese mercado de la política han sobresalido las agrupaciones ciudadanas, que son un producto más barato y permiten participar en un proceso electoral”.

Explicó que un partido político es “como un producto de primera, más costoso y duradero en el tiempo”. Frente a este producto apareció “uno de segunda categoría, más barato y menos duradero en el tiempo, como las agrupaciones ciudadanas”.

Cordero señaló que la pérdida de personería jurídica de estos cuatro partidos no afecta al sistema político nacional; es un problema interno de las organizaciones. Como muestra de la vitalidad del sistema, para las elecciones subnacionales del 22 de marzo de este año, hay más de 30.000 inscripciones de candidatos y más de 200 organizaciones políticas.

Respecto a la creación de agrupaciones ciudadanas, explicó que es un recurso democrático temporal: si un partido o agrupación ciudadana tiene éxito y llega al poder, su liderazgo puede consolidarse y continuar en el tiempo.

Sin embargo, “la pluralidad de ninguna manera puede ser mal vista; el autoritarismo secante —con todo el poder en un solo partido y liderazgo— es lo peligroso. Las agrupaciones ciudadanas oxigenan el sistema político”, agregó Cordero.

Los partidos deben ir detrás de militantes, no de electores

Coca planteó desafíos futuros para los partidos con el propósito de fortalecer el sistema político y democrático.

Dijo que los partidos deben centrarse en la captación de militantes, no solo de electores. Además, quienes ocupen roles de oposición “deben trabajar de manera sostenida y sistemática para garantizar a sus militantes y simpatizantes que son capaces de ofrecer un proyecto político sólido para el país”.

Finalmente, señaló que se debe impulsar una reforma normativa a la Ley de Organizaciones Políticas para adecuar el trabajo de los partidos a los tiempos que vive Bolivia.