viernes 24 de abril de 2026

Pacto

Para superar la crisis y la situación adversa, expertos plantean que el Gobierno convoque a una “gran alianza”

Según tres expertos, el Ejecutivo debe generar acuerdos para enfrentar el contexto complejo que hay en el país.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Foto: Ministerio de la Presidencia.
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz. Foto: Ministerio de la Presidencia.

El país enfrenta una crisis económica; sumado a ello, persiste el problema del combustible defectuoso, se registran filas en las estaciones de servicio, la Central Obrera Boliviana (COB) exige un incremento del 20% y una marcha indígena campesina demanda la anulación de la ley de reconversión de la pequeña a mediana propiedad. Para hacer frente a ese escenario adverso, expertos coincidieron en que el gobierno de Rodrigo Paz debe llegar a un “gran pacto”, porque de lo contrario no podrá sortear la situación.

“Creo que es fundamental, fundamental, que el gobierno empiece a generar una gran alianza nacional, porque si no, no va a poder. Ya ha anunciado la COB y los fabriles creo que han roto el diálogo con el Gobierno y se vienen las protestas, la gente está descontenta, se ha acabado la luna de miel definitivamente y entonces sin espalda política el Gobierno no va a poder avanzar en las reformas profundas”, indicó el economista Antonio Saravia en contacto con Visión 360.

Agregó que Paz y sus ministros deben blindarse socialmente para poder tomar acciones de hecho y no de discurso. “El Gobierno necesita urgentemente las espaldas políticas para hacer reformas profundas y eso solo se logra con negociaciones con los otros actores políticos. Han sacado al ministro Medinaceli y lo bueno hubiera sido ir con Libre y pedirles que sean parte del Gobierno, hacer una alianza y mostremos al país que vamos a sacar esto adelante. Así se pacta”, explicó.

Por su lado, el analista político Marcelo Silva coincidió con Saravia y señaló que Paz debe buscar un “gran acuerdo político” en relación con una agenda y sentar un plan de Gobierno porque, hasta el momento, “se ha visto un grado de improvisación muy alto”.

“En pocas palabras, creo que el Gobierno, excepto en algunas líneas económicas, excepto eso, no sabe qué hacer en las otras. Ese es el tema fundamental. Tenemos un Gobierno que pica en un tema, en otro tema trata de sacar alguna determinación o alguna medida, pero que no está articulada con nada. En lo demás, no parece ser un gobierno que tenga un rumbo y un norte definido. Entonces, el primer elemento, creo que se necesita que el Gobierno sepa a dónde va. Segundo elemento, se necesita un gran pacto y acuerdo político. En relación a una agenda, no por únicamente reunirse, sentarse y mostrar fuerza, sino sentar una agenda”, señaló Silva a este medio.

Para Silva, el Gobierno también debe buscar establecer, además del pacto, un proyecto político a corto plazo y un programa político-económico a largo plazo. En torno al primero, explicó el analista, deben determinarse acciones de una agenda mínima para saber “cómo se va a gobernar, sobre qué se gobernará, cuál será el programa”.

Sobre lo segundo, manifestó, debe ser una manera de buscar acuerdos políticos, económicos e, incluso, buscar reformas estructurales y, para esto, se necesitarían dos dimensiones: “la primera es una dimensión política institucional donde tendrá que tocar la puerta de todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria, todas, todas, absolutamente todas, para viabilizar reformas, porque sí o sí debe modificar la Constitución y la segunda es buscar el pacto con los sectores sociales políticamente empoderados que obviamente devienen del anterior esquema y que obviamente no van a desaparecer con un chasquear los dedos”.

La renuncia 

El tema de lograr un gran pacto nacional cobra relevancia luego de que, el miércoles, Claudia Cronenbold renunciara a su cargo de presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y, horas más tarde, Paz decidiera alejar a Mauricio Medinaceli del cargo de ministro de Hidrocarburos.

Sumado a eso, el sector del Magisterio Urbano se movilizó para exigir un aumento salarial, pero su protesta derivó en momentos de tensión cuando la Policía arremetió con agentes químicos para dispersar su marcha, mientras que los miembros del sector respondieron lanzando objetos.

Para el economista Gonzalo Chávez, el problema de YPFB se convirtió en un ente “donde entran profesionales con currículo y salen expedientes con olor a taller mecánico. Una trituradora de talento administrativo, cortesía del Estado moderno versión tragicomedia”. Y que su salvación y la de la economía boliviana no necesita de superhéroes, sino de un gran pacto político.

“Y la respuesta, aunque menos entretenida que una serie de superhéroes, es clara: ningún salvador solitario podrá hacerlo. Para reformar de verdad la economía boliviana, y en especial a YPFB, se necesita un gran pacto político, serio y valiente. Si la dirigencia no se une y no convoca a la sociedad, la hidra populista y mafiosa seguirá regenerando cabezas con admirable eficiencia mitológica”, escribió en su cuenta de Facebook.