jueves 25 de junio de 2026

Hilando fino Mundialista

Dejaron de ser invisibles: Ahora son imprescindibles

Ellas dan vida, curan heridas, imparten justicia y narran sueños. En el Mundial 2026 dejaron de ser espectadoras de la historia para convertirse en protagonistas de ella.
jueves 25 de junio de 2026

El fútbol no les dio el espacio; fueron ellas quienes conquistaron cada metro de césped con trabajo, talento y determinación, demostrando que la capacidad no tiene género y que los sueños tampoco. Su voz, al igual que su juego, ya no puede ser silenciada. Hoy no están aquí por concesión, sino por mérito. Y el Mundial es más grande, más justo y más humano porque ellas también escriben su historia.

Durante décadas estuvieron allí, pero casi nadie las veía.

Mientras los focos iluminaban a los goleadores, ellas curaban heridas, organizaban delegaciones y hacían funcionar el espectáculo desde detrás del telón.

Eran parte del Mundial, pero no de su relato.

Hoy, en 2026, algo ha cambiado.

La médica neerlandesa Suzanne Huurman hizo historia al convertirse en jefa de la delegación de Curaçao. La estadounidense Tori Penso, junto a Kathryn Nesbitt y Brooke Mayo, conformó la primera terna arbitral íntegramente femenina de Estados Unidos en dirigir un partido de una Copa del Mundo masculina. La mexicana Katia Itzel García se transformó en la primera árbitra central de su país en esta competición.

Y la nicaragüense Tatiana Guzmán abrió otra puerta al convertirse en la primera mujer en integrar el sistema VAR de un Mundial masculino.

La revolución también llegó a las cabinas. La periodista italiana Tiziana Alla emocionó a millones al convertirse en la primera mujer en narrar un partido mundialista masculino para la RAI. Escuchar una voz femenina relatando goles y emociones fue una señal inequívoca de que el fútbol también está cambiando.

Las cifras muestran el camino recorrido. En Rusia 2018 no hubo mujeres en el cuerpo arbitral oficial. En Qatar 2022 aparecieron seis por primera vez. En 2026 vuelven a ser seis entre árbitras, asistentes y VAR, pero el salto es más profundo: hoy están presentes en todas las áreas operativas del torneo.

Sin embargo, el aporte femenino al fútbol va mucho más allá de los cargos.

Jamás olvidaremos aquellas imágenes de las madres marroquíes abrazando a sus hijos durante Qatar 2022. Aquellos abrazos fortalecieron un equipo que luego desafió a las potencias del mundo. Tampoco olvidaremos a las esposas, hijas y familias que desde las tribunas sostienen emocionalmente a los protagonistas.

Las mujeres que dieron vida a los futbolistas hoy también imparten justicia, lideran delegaciones, relatan partidos, toman decisiones tecnológicas y cuidan la salud física y emocional de los protagonistas.

Y qué bien le hacía falta al Mundial masculino esa mirada, esa sensibilidad, esa inteligencia y esa fortaleza de la mujer, la misma que acunó a los héroes de ayer y seguirá abrazando los sueños de los que vendrán. Y no solo hablamos de quienes los trajeron al mundo, sino también de las madres del corazón, porque el amor más verdadero no siempre nace de la sangre.

Porque el fútbol no pierde identidad cuando abre espacios. Gana humanidad.

Ellas dejaron de ser invisibles para demostrar que son imprescindibles en cada partido, cada decisión y cada detalle que hace posible el torneo.

Gracias por recordarnos que el deporte más hermoso del mundo también se construye con amor, conocimiento y coraje.